🎲 La historia de amor de Chábeli Iglesias y Ricardo Bofill Jr: un relato de familias poderosas, millones en pesetas y altas traiciones

La alta sociedad madrileña y la burguesía catalana se encontraron a través de dos iconos. Se casaron 9 meses después de conocerse y se separaron solo un año más tarde.

RICARDO BOFILL Y CHABELI IGLESIAS DURANTE UN ACTO PUBLICO

Rebobinamos hasta los años 90 para revivir una de las historias sentimentales que más páginas llenó en las revistas de su época. Hablamos del noviazgo, matrimonio y posterior divorcio de Chábeli Iglesias y Ricardo Bofill Junior. Antes de que existiese el término ‘nepobabies’, estos dos querubines de alta sociedad regalaron a la crónica social un culebrón cargado de ingredientes.

Se conocieron de viaje por Marruecos

Chábeli y Ricardo eran dos niños bien de la época, dos chavales de corte ‘pijo’ que habían crecido entre algodones. Ella, la primogénita de nuestro cantante más internacional, Julio Iglesias, con la gran dama de la elegancia, Isabel Preysler. Ricardo, por su parte, el hijo del arquitecto más reputado del país y el niño consentido de la más elevada burguesía catalana. Eran, en definitiva, dos cachorros de lo que entonces se denominaba ‘la jet-set’.

Los caminos de ambos se cruzaron en enero del año 1993 cuando ella tenía 22 años y él acababa de cumplir los 26. Cupido disparó sus flechas con fuerza hacia los corazones de la hispanofilipina y el barcelonés que volvieron del norte de África profundamente enamorados. La noticia llegó veloz a las redacciones de las revistas del corazón y fue el abuelo paterno de Chábeli, el inolvidable Papuchi, el encargado de confirmar el romance haciendo gala de su mítica incontinencia verbal.

Ricardo Bofill y Luis Miguel paseando por Barcelona

La pareja distribuyó en los kioscos un VHS titulado ‘Chabeli, enamorada’ que se vendía por 1.995 pesetas (unos 12 euros). Se trataba de una absurda producción, dirigida por el propio Ricardo, donde se contaba su historia de amor y en el que Bofill enseñaba a su novia la Ciudad Condal. Entre los lugares que visitaban los enamorados estaba el mercado de La Boquería, y Ricardo iba mostrando los diferentes puestos mientras señalaba a Chábeli: “Esto son calçot, eso rovelló…”. Y en ese punto, la joven decía en alto: “Eso de que hablen en catalán en Cataluña, si te digo la verdad, lo encuentro completamente ridículo”.

Una boda exprés que estuvo a punto de anularse

Para disgusto de Isabel Preysler, la niña se empeñó en casarse y tras un noviazgo exprés la pareja rubricaba su relación en un enlace civil que tuvo lugar el 11 de septiembre de aquel año. Lo hicieron en el Taller de Arquitectura de Ricardo Bofill padre, situado en la localidad barcelonesa de Sant Just Desvern, y fue un acto cargado de polémicas.

Chábeli y sus padre el día de su boda con Ricardo Bofill

Una de las más sonadas la protagonizó el alcalde, quien se negó a oficiar la boda. El hombre alegó que no era un lugar sagrado y que, además, no sentía mucha predilección por la madre de la novia. Finalmente fue la jueza de paz del municipio la encargada de oficiar tan esperada ceremonia en la que Chábeli lució un modelo sin mangas de Dafnis sobre una idea de Valentino.

Los invitados al evento fueron una fantasía: una combinación de la frivolidad madrileña de Chábeli y el esnobismo barcelonés de Bofill: Pitita Ridruejo, Carmen Martínez-Bordiú (entonces Rossi) alternaban junto a Santiago Dexeus, Xavier Rubert de Ventós, Lorenzo Quinn, Toni Miró, Isabel e Inés Gil de Biedma, Bigas Luna o Terenci Moix.

SEMANA, que llevó el acontecimiento a portada, puso el acento en el morboso saludo entre Miguel Boyer y Julio Iglesias, que acudía con Miranda. Ronna Keitt, pareja del doctor Iglesias Puga, no fue invitada al enlace al negarse a ello la madre de Julio Iglesias.

A pesar de la pompa y el boato, la mayoría de los asistentes no veía futuro alguno en la pareja, ni siquiera Julio Iglesias. La propia Chábeli confesó años después que su padre intentó convencerla para cancelar el enlace: “Chábeli, tengo el avión a diez minutos de aquí. Nos vamos todos y les dejamos con la boda”, le dijo el cantante. Ella decidió no hacerle caso y seguir adelante con la ceremonia.

De la cena se encargó El Bulli y el menú estuvo compuesto por caviar gelée con mousse de rábanos, ensalada de pichón con alcachofas, setas y trufa, suquet de bogavante y pescado de roca mezclado con rape. El postre fue sabayonne de fruta de la pasión y frambuesa y, por supuesto, la tradicional tarta nupcial.

Ricardo Bofill, Chábeli Iglesias

Un divorcio anunciado

Ya convertidos en marido y mujer, Ricardo y Chábeli se marcharon a vivir a Miami y tan solo 13 meses después de darse el ‘sí, quiero’ llegó el comunicado que anunciaba lo que muchos habían vaticinado: se separaban. El anuncio lo hizo la propia Chábeli en una exclusiva donde explicaba que su marido había dejado “el domicilio conyugal en Miami y vive en un hotel”.

“Yo soy muy tranquila. Soy una persona a la que le gusta la paz, la tranquilidad y estar en casa. Y Ricardo es una persona a la que le gusta la vida nocturna, salir con sus amigos y otra clase de vida que creo que no está acorde con la vida de pareja… A Ricardo le gusta vivir la vida. Es un bohemio de la vida. Un gran bohemio”, decía ella.

Tras firmar el divorcio ambos contaron la versión de lo ocurrido a su manera. Ricardo Bofill, que años después confesaría problemas de alcohol y drogas, se paseaba por las televisiones montando circos en cada programa. Por su parte, Chábeli trataba sin éxito de heredar el trono de su madre. Para los anales de la historia está cuando fue a ‘Tómbola’ en la televisión valenciana y terminó abandonando el estudio en directo: “Me da vergüenza tu programa, de verdad. ¡Esta gente son gentuza!”, decía airada.

Related Posts

Our Privacy policy

https://noticiasdecelebridades.com - © 2026 News