El trágico accidente aéreo que cobró la vida del cantante Yeison Jiménez y su equipo ha conmocionado a Colombia y al mundo de la música popular.

Tras horas de investigación, las autoridades aeronáuticas confirmaron un dato clave: la avioneta privada matrícula N325FA sí logró despegar antes de estrellarse fatalmente en la vereda La Romerita, en el departamento de Boyacá.
Luis Alfonso Martínez Chimenti, director general de la Aeronáutica Civil, se desplazó al lugar de los hechos desde la noche del accidente para supervisar personalmente las labores de investigación.
Junto al coronel Álvaro Bello, líder del equipo técnico, han comenzado a recopilar datos que permitan esclarecer las causas que provocaron la caída de la aeronave.
Durante una entrevista en la FM nacional, Martínez Chimenti desmintió rumores y especulaciones que circulaban en redes sociales, enfatizando que la avioneta sí despegó y estuvo en vuelo por un periodo aproximado de entre 3 y 5 minutos.
Posteriormente, realizó un viraje y cayó a tierra a menos de una milla de distancia desde la pista de despegue.
El coronel Álvaro Bello explicó que la fase de despegue y aproximación es la más crítica en términos de accidentalidad aeronáutica, tanto para aviones pequeños como grandes.
Sin embargo, aún no se cuenta con evidencia suficiente para determinar qué factor específico desencadenó el accidente: si fue una falla técnica, un error humano o una combinación de ambos.

Se está investigando la condición operacional de la aeronave, el estado del piloto, y las condiciones del aeródromo.
Además, se busca recuperar las grabadoras de vuelo, conocidas popularmente como cajas negras, que podrían aportar datos cruciales sobre el desempeño de la avioneta y la cabina durante el vuelo.
En redes sociales circuló un video donde se observa al piloto manipulando un teléfono móvil mientras maniobraba la avioneta antes del despegue.
El coronel Bello aclaró que esta práctica no es común ni recomendada, pero aún se debe verificar si tuvo alguna influencia en el accidente.
Asimismo, se analiza un indicador técnico del tablero de instrumentos que podría señalar un problema con el sistema de control de la hélice, lo cual podría haber comprometido la seguridad del vuelo.
Sin embargo, esta hipótesis está en proceso de confirmación dentro del protocolo de investigación.
Las autoridades también verifican la documentación y certificaciones de la avioneta para determinar si estaba en condiciones legales y técnicas para operar.
Es requisito indispensable que la aeronave cuente con las aprobaciones vigentes emitidas por la Aeronáutica Civil para poder volar en territorio colombiano.
El informe preliminar de la investigación deberá ser entregado en un plazo máximo de 30 días, según los protocolos internacionales.
Este documento inicial brindará un panorama más claro sobre las causas del accidente y permitirá establecer recomendaciones para evitar tragedias similares en el futuro.
Mientras tanto, la familia, amigos y seguidores de Yeison Jiménez enfrentan el dolor de una pérdida irreparable, y el país reflexiona sobre la importancia de la seguridad aérea y la responsabilidad en la operación de aeronaves privad.
El accidente de la avioneta que transportaba a Yeison Jiménez y su equipo es un recordatorio trágico de los riesgos inherentes a la aviación, especialmente en vuelos privados y en zonas con condiciones geográficas complejas.
La confirmación de que la aeronave sí despegó y estuvo en vuelo antes de la caída aporta claridad a la investigación, pero también plantea nuevas preguntas que solo el análisis técnico y humano podrá responder.
La música y el legado de Yeison Jiménez permanecen vivos, mientras las autoridades continúan trabajando para dar justicia a esta tragedia y garantizar que hechos similares no se repitan.