¿Cómo murieron las 12 estrellas del Mundial de Brasil 1970?

En el verano de 1970, bajo el sol abrasador de México, la selección brasileña deslumbró al mundo con un estilo de juego apasionado y artístico, conocido como el “fútbol bonito”.

Muere Pelé: cómo el astro brasileño se consolidó como una leyenda del  fútbol en el Mundial de México 1970 - BBC News Mundo
Este equipo, apodado el “Equipo Hermoso”, no solo conquistó la Copa Jules Rimet, sino que también dejó una huella imborrable en la historia del fútbol.

Sin embargo, más de 50 años después, las vidas de aquellas leyendas tomaron caminos muy distintos, algunos llenos de gloria y otros marcados por tragedias y desafíos personales.

 

Pelé, el rey indiscutible del fútbol, fue el alma y director de orquesta del equipo.

A sus 29 años, con una madurez y coraje inigualables, lideró a Brasil hacia la victoria con goles y asistencias decisivas.

Tras su retiro, Pelé se convirtió en embajador mundial del deporte y una figura pública global, llevando el fútbol a nuevas tierras y siendo símbolo de alegría y talento.

Sin embargo, tras años de lucha contra el cáncer, falleció en diciembre de 2022 a los 82 años, dejando un legado inmortal.

 

Roberto Rivelino, con su zurda mágica y regate elástico, fue la potencia creativa en la banda izquierda.

Su estilo técnico y su bigote característico lo convirtieron en un ícono de esa generación dorada.

Tras su retiro, se dedicó a la televisión como comentarista y sigue siendo una figura respetada y querida en Brasil, manteniendo viva la esencia del “fútbol bonito”.

Muere Pelé: cómo el astro brasileño se consolidó como una leyenda del  fútbol en el Mundial de México 1970 - BBC News Mundo

Gerson de Oliveira Nunes, el cerebro del equipo, marcó el ritmo y controló cada jugada con precisión.

Su gol en la final fue decisivo para la victoria.

Tras su carrera, se convirtió en comentarista de radio, aunque su vida también estuvo marcada por controversias.

Actualmente vive en Río de Janeiro, enfrentando problemas de salud, pero siempre recordado por su inteligencia en el campo.

 

Carlos Alberto Torres, el capitán y símbolo de defensa majestuosa, fue el corazón del equipo.

Su gol en la final contra Italia es considerado uno de los más bellos en la historia de los mundiales.

Su vida estuvo ligada al fútbol hasta el último momento, falleciendo repentinamente en 2016 a los 72 años, dejando una imagen eterna de liderazgo y victoria.

 

Everaldo Marcus de Silva, lateral izquierdo sólido y confiable, vivió una carrera prometedora y comenzó una carrera política para ayudar a su comunidad.

Sin embargo, su vida terminó trágicamente en un accidente automovilístico en 1974, cuando falleció junto a su esposa e hija a los 30 años, dejando un profundo dolor en el fútbol brasileño.

 

Félix Mielli Venerando, portero fundamental pero discreto, fue el guardián silencioso del equipo.

Tras su retiro, vivió una vida sencilla y trabajó para ganarse la vida, siempre luchando por el reconocimiento que merecía.

Falleció en 2012 a causa de un enfisema, siendo finalmente honrado por su valiosa contribución al fútbol.

Qué fue de la selección de Brasil del 70? El equipo en el que Pelé tuvo al  mundo en sus pies

Jair Ventura Filho, conocido como Jairzinho, fue un símbolo de poder y velocidad, anotando en todos los partidos del Mundial.

Tras su retiro, se dedicó a la formación de jóvenes talentos y sigue siendo un testigo vivo de la historia dorada del fútbol brasileño, viviendo una vida tranquila y dedicada a la enseñanza.

 

Clodoaldo Tavares de Santana, el jugador más joven del equipo a sus 20 años, fue un símbolo de lealtad y devoción.

Su serenidad en el campo se trasladó a su vida, y continúa siendo una figura destacada en el Santos, un ejemplo de estabilidad y compromiso.

 

Eduardo Gonzálvez de Andrade, conocido como Tostão, fue un genio táctico que jugó con un solo ojo tras una operación.

Tras retirarse debido a una lesión, estudió medicina y se convirtió en un respetado comentarista e intelectual del fútbol.

Su vida refleja sabiduría y dedicación tanto dentro como fuera del campo.

 

Hércules Brito Ruas, central sólido y fuerte, optó por una vida tranquila y privada tras su retiro, alejándose de los medios y disfrutando de la paz en Río de Janeiro.

 

Wilson Piazza, central y mediocampista, sacrificó su posición para fortalecer la defensa y tras su carrera se convirtió en activista social, luchando por los derechos de los futbolistas y siendo una voz respetada en la gestión deportiva.

 

Paulo César, reserva estratégico, vivió una carrera con altibajos marcada por la lucha contra las adicciones.

Tras rehabilitarse, se convirtió en comentarista y modelo a seguir, encontrando la paz y una nueva vida más equilibrada.

YouTube Thumbnail Downloader FULL HQ IMAGE

José De Anchieta Fontana, central reserva, falleció a los 39 años tras sufrir un infarto durante un partido amistoso, cerrando una vida dedicada al deporte y la familia.

 

Joel Camargo, central suplente, sufrió un grave accidente automovilístico que truncó su carrera y lo sumió en la adicción y la soledad.

Falleció en 2014 a los 67 años por insuficiencia renal, dejando una historia de dolor y redención.

 

Eduardo Roberto Stingen, portero suplente, tuvo una carrera sólida y tras retirarse se dedicó a la educación y los negocios, construyendo una vida tranquila y feliz, lejos de los focos.

 

Estas historias reflejan la diversidad de destinos que tuvieron las leyendas del Mundial de Brasil 1970.

Algunos alcanzaron la gloria y la tranquilidad, otros enfrentaron tragedias y desafíos, pero todos forman parte de una generación dorada que sigue inspirando a generaciones con su talento y legado.

 

Related Posts

Our Privacy policy

https://noticiasdecelebridades.com - © 2026 News