La trágica partida de Jason Jiménez, conocido como Yeison Jiménez, ha conmocionado a Colombia y al mundo de la música popular.

El 10 de enero de 2025, el cantante falleció en un accidente aéreo que dejó un vacío profundo entre sus seguidores, familiares y amigos.
Desde su natal Manzanares, Caldas, hasta cada rincón del país, miles de personas se han unido para rendir homenaje y despedir a uno de los artistas más queridos y representativos de la música regional colombiana.
Manzanares, el pueblo que vio nacer a Yeison Jiménez, se convirtió en el epicentro del duelo nacional.
Familias, amigos, seguidores y autoridades locales se congregaron para expresar su dolor y agradecer por el legado musical y humano que dejó el artista.
El alcalde de Manzanares destacó la importancia de Yeison y su equipo, declarando tres días de duelo oficial en reconocimiento a sus contribuciones culturales y su orgullo como hijos de la tierra.
En las calles, el ambiente estaba cargado de emoción y respeto.
Se organizaron diversas actividades para honrar su memoria, incluyendo una rodada de motos y carros por la Avenida Panamericana en Manizales, que reunió a cientos de personas dispuestas a mostrar su cariño y apoyo a la familia del cantante.
Aunque la familia decidió mantener el funeral como un evento privado, reservado para familiares y amigos cercanos, el homenaje público no se hizo esperar.
Desde redes sociales hasta eventos en diferentes municipios, la figura de Yeison Jiménez fue recordada con cariño, y su música se escuchó en miles de hogares y espacios públicos como símbolo de resistencia y esperanza.
La última visita de Yeison a Caldas, apenas días antes del accidente, se convirtió en un recuerdo imborrable para sus seguidores.
En la feria de Manizales, el cantante se presentó ante un escenario lleno y compartió con el público sus sueños y proyectos para el futuro, dejando una huella imborrable que ahora se convierte en legado.
Lo que hace aún más conmovedora la despedida de Yeison Jiménez es el relato de sus sueños premonitorios.
En un podcast llamado “Los hombres y lloran”, el artista confesó haber soñado en varias ocasiones con su propia muerte en un accidente aéreo.
Estas palabras, que en su momento fueron recibidas con incredulidad y tristeza, hoy resuenan con fuerza en la memoria colectiva.
La noticia de su fallecimiento ha generado un profundo impacto emocional, no solo por la pérdida de un talento joven, sino también por la sensación de que su destino ya estaba anunciado.
Esta mezcla de dolor y misterio ha movilizado a la comunidad artística y a sus seguidores, quienes continúan compartiendo mensajes de apoyo y homenaje en sus redes sociales.
Yeison Jiménez no solo fue un cantante exitoso, sino también un símbolo de superación y perseverancia.
Su historia de vida, marcada por dificultades y desafíos, inspiró a muchos a luchar por sus sueños y a creer en la fuerza del talento y la pasión.
Su música, llena de emociones y relatos profundos, seguirá siendo un refugio para quienes buscan consuelo y esperanza.

El homenaje a Yeison Jiménez es también un reconocimiento a la cultura popular colombiana, que encuentra en artistas como él una voz auténtica y representativa.
Su legado musical y humano permanecerá vivo en el corazón de quienes lo conocieron y admiraron.
La despedida de Yeison Jiménez ha sido un momento de profunda tristeza y reflexión para Colombia.
A través del duelo colectivo y los homenajes, se reafirma el valor de su vida y obra, y se reconoce el impacto que tuvo en la música y en la sociedad.
Aunque su partida fue prematura y dolorosa, su memoria seguirá iluminando el camino de muchos, recordándonos que el arte y la pasión trascienden el tiempo y la muerte.