El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a demostrar que tenía razón en sus denuncias sobre irregularidades en el proceso electoral colombiano.

La empresa ASD, filial de Thomas Greg and Sons, que estaba encargada del preconteo electoral para las elecciones presidenciales y congresionales de 2026, renunció a su participación en el proceso, confirmando así las sospechas de fraude que Petro había señalado desde hace tiempo.
ASD es una empresa que ha estado involucrada en varios procesos electorales en Colombia y en otros países, como Honduras, donde también se han denunciado irregularidades.
Petro había alertado que el software de preconteo de ASD era vulnerable y que la empresa tenía un historial de denuncias por mal manejo de procesos electorales.
Un informe de la revista Raya de diciembre de 2025 documentó varios casos en los que ASD estuvo implicada en fraudes electorales: en Colombia en 2014, cuando hubo un fallo del Consejo de Estado por fraude electoral; en 2022, cuando hubo denuncias de pérdida de cerca de 400,000 votos que luego fueron recuperados tras impugnaciones; y en las elecciones de consejos locales de juventudes de 2024, donde la magistrada Fabiola Márquez detectó diferencias significativas entre los formularios oficiales que podían afectar el resultado electoral.
Además, en Honduras, durante las elecciones presidenciales de noviembre de 2025, ASD también fue señalada por fallas técnicas, limitación de observadores y reinicios del sistema, lo cual generó denuncias de fraude por parte de candidatos opositores.
Ante la presión y las reiteradas denuncias de Petro, la empresa ASD decidió renunciar a su participación en el proceso electoral colombiano.
El 13 de febrero de 2026, la Registraduría Nacional autorizó la aceptación de la renuncia de ASD y cedió su lugar a la Unión Temporal Integración Logística Electoral 2026, conformada por otras entidades para manejar el preconteo y la logística electoral.
Esta renuncia es un reconocimiento implícito a las denuncias de Petro, que durante semanas había alertado sobre la vulnerabilidad del sistema y la posibilidad de fraude.
Sin embargo, aún queda la incertidumbre sobre si la nueva unión temporal garantizará un proceso transparente y confiable, pues Petro ha insistido en que el código fuente del software utilizado debe ser entregado completo para una auditoría externa y rigurosa, con participación de expertos, partidos políticos y observadores internacionales.
Petro ha enfatizado que para evitar fraudes es fundamental contar con al menos 60,000 testigos electorales entrenados que puedan impugnar irregularidades en el momento de la apertura y cierre de las urnas, así como durante la firma de las actas.
Sin embargo, la limitación en el número de testigos y las dificultades para su registro pueden dejar espacios para la manipulación de resultados.
Además, el presidente ha denunciado que el fraude no se hace en aspectos superficiales como el uso de bolígrafos o lapiceros, sino en el software que maneja el preconteo, donde se pueden modificar datos de manera remota y sin control efectivo.
Las denuncias de Petro generaron rechazo y críticas por parte de algunos sectores políticos y autoridades electorales.
El procurador y el registrador, así como figuras como Álvaro Uribe, intentaron minimizar las denuncias y desacreditar al presidente, incluso cuestionando su salud mental.
Sin embargo, la renuncia de ASD pone en evidencia que esas críticas buscaban proteger intereses oscuros dentro del sistema electoral.
La Defensoría del Pueblo también intervino pidiendo que no se minimicen las quejas y se revisen con seriedad las denuncias para garantizar un proceso limpio.
En medio de esta situación, Petro y su movimiento político Frente Amplio Unitario han llamado a la ciudadanía a participar activamente en las elecciones del 8 de marzo de 2026, que serán decisivas para elegir al Congreso de la República.
El presidente ha explicado detalladamente cómo votar correctamente, especialmente para evitar errores que puedan invalidar el voto o facilitar manipulaciones.
Ha insistido en la importancia de votar por listas completas y bien marcadas, así como en la necesidad de que los ciudadanos se registren como testigos electorales para proteger sus votos.

La renuncia de la empresa ASD, que Petro denunció reiteradamente por su presunta participación en fraudes electorales, confirma la gravedad de las irregularidades en el sistema electoral colombiano.
Aunque esto representa un avance importante, el reto sigue siendo garantizar la transparencia total del proceso, con auditorías externas, acceso completo al software y una vigilancia ciudadana activa.
La lucha por unas elecciones limpias es clave para fortalecer la democracia en Colombia y evitar que se repitan los fraudes que han afectado la confianza de la población.
El llamado es a la participación informada, la vigilancia y la exigencia de garantías para que el voto de cada colombiano sea respetado y contado con justicia.