EL MARRO ESCAPA de PRISIÓN con HELICOPTERO HARFUCH lo DERRIBA y lo RECAPTURA en MENOS de 3 HORAS 🥚

La madrugada del 1 de febrero de 2026, un audaz intento de rescate sacudió los cimientos del crimen organizado en México.

 

 

El capo José Antonio Yepez Ortiz, conocido como “El Marro”, logró escapar de prisión con la ayuda de un helicóptero artillado.

Sin embargo, su libertad fue efímera, ya que en menos de tres horas, el secretario de seguridad Omar García Harfuch y su equipo lo recapturaron de manera impresionante.

Este episodio no solo fue un intento de fuga, sino una batalla aérea que mostró la capacidad del Estado para responder al crimen organizado.

El helicóptero que realizó la extracción voló a baja altitud, confiando en el elemento sorpresa.

Pero lo que “El Marro” y sus cómplices no anticiparon fue la vigilancia militar activa que había sido implementada tras su traslado a una celda de aislamiento.

En cuestión de minutos, cuatro helicópteros Black Hawk artillados fueron desplegados para interceptar al fugitivo.

Con ráfagas de ametralladora, los pilotos militares lograron derribar el helicóptero de rescate, provocando un impacto devastador en la sierra de Guanajuato.

El intento de rescate se convirtió en un fracaso estrepitoso, dejando a “El Marro” nuevamente esposado y sin esperanzas de escapar.

Este episodio marcó un antes y un después en la lucha contra el narcotráfico en México.

La respuesta rápida y coordinada de las fuerzas de seguridad demostró que el Estado está dispuesto a actuar con contundencia ante cualquier amenaza.

Sin embargo, la historia detrás de este operativo es aún más intrigante.

La planificación del rescate comenzó poco después de que “El Marro” fuera sometido por 80 soldados de élite.

Los remanentes del cártel de Santa Rosa de Lima interpretaron la acción de las autoridades como una declaración de guerra.

Desesperados por recuperar a su líder antes de que fuera trasladado a un penal federal, optaron por un plan arriesgado: un rescate aéreo.

Contactaron a un piloto mercenario con experiencia en vuelos de contrabando, ofreciendo una suma considerable por su ayuda.

El piloto aceptó el desafío sin saber que el operativo estaba bajo la vigilancia de las fuerzas militares.

A las 4:02 de la mañana, el helicóptero de rescate aterrizó en el patio del penal, llevando a cabo la extracción de “El Marro” en un tiempo récord.

Sin embargo, la respuesta del Estado fue inmediata.

A las 4:08, el protocolo antiaéreo Halcón Rojo se activó, y los helicópteros Black Hawk comenzaron a despegar.

La persecución aérea que siguió fue descrita por los pilotos como una de las maniobras más peligrosas que habían realizado.

A medida que el Bell 412 intentaba evadir a sus perseguidores, la situación se tornaba cada vez más crítica.

Finalmente, a las 6:43 de la mañana, el helicóptero de rescate fue derribado, y “El Marro” fue recapturado.

Los detalles del operativo revelan la complejidad del crimen organizado y la corrupción dentro del sistema penitenciario.

Las investigaciones posteriores encontraron que el escape no habría sido posible sin la complicidad de varios individuos dentro del penal.

Desde un técnico de mantenimiento que saboteó los sistemas de seguridad hasta guardias que desactivaron las luces del perímetro, la corrupción sigue siendo un obstáculo en la lucha contra el narcotráfico.

La historia de “El Marro” es una representación del desafío continuo que enfrenta el Estado mexicano.

Mientras las redes sociales se llenaban de videos del helicóptero humeante, el debate sobre la efectividad de las estrategias de seguridad se intensificó.

Algunos aplaudieron la respuesta militar, mientras que otros cuestionaron cómo un helicóptero armado pudo aterrizar en un penal de máxima seguridad.

Los analistas de seguridad debatían si el protocolo Halcón Rojo era un avance real o solo un parche temporal.

Sin embargo, lo que realmente importa es el mensaje que este evento envió a las organizaciones criminales.

El crimen organizado no escapa ni de prisiones ni de fronteras.

El fracaso del intento de rescate dejó a “El Marro” más vulnerable que nunca.

Ahora se encuentra en una instalación militar clasificada, lejos de cualquier posibilidad de fuga.

Sus abogados han intentado argumentar el uso desproporcionado de la fuerza, pero el Estado ha dejado claro que no tolerará intentos de liberación.

Este episodio no solo es un recordatorio de la lucha contra el narcotráfico en México, sino también una advertencia para aquellos que piensan que pueden desafiar al Estado.

La cacería de “El Marro” y sus cómplices ha comenzado, y el mensaje es claro: el cielo no es refugio.

La historia de este intento de rescate es solo el comienzo de un capítulo más en la lucha constante entre el crimen organizado y el Estado mexicano.

La vigilancia y la respuesta rápida son ahora más cruciales que nunca en esta batalla que parece no tener fin.

El futuro del narcotráfico en México dependerá de la capacidad del Estado para mantener este nivel de vigilancia y respuesta, incluso cuando las cámaras se apaguen.

El desafío es monumental, pero el Estado ha demostrado que está dispuesto a luchar.

La pregunta que queda es: ¿cuántos más intentos habrá y cuántos más helicópteros serán preparados para un nuevo intento de rescate?

La historia de “El Marro” es solo una de muchas en la interminable guerra contra el narcotráfico en México.

Related Posts

Our Privacy policy

https://noticiasdecelebridades.com - © 2026 News