Celia Cánovas criticó duramente a la dirección de Podemos y atribuyó su debacle electoral en Aragón a la concentración de poder y la desconexión con las bases.

La exsenadora de Podemos, Celia Cánovas, ha dejado claro su descontento con la dirección actual del partido en su reciente intervención en el programa “El Cascabel” de TRECE.
En un análisis contundente, Cánovas ha abordado la debacle electoral de la formación morada en Aragón, afirmando que la caída de Podemos no ha sido una sorpresa, sino el resultado de haber vaciado el partido de sus bases y haberlo transformado en “un círculo cerrado de los de siempre, los de Galapagar”.
Cánovas no ha escatimado en críticas hacia la exministra de Igualdad, Irene Montero, a quien ha señalado como el símbolo de la incoherencia del partido.
“Ella presumía de ser más feminista que nadie en España y fue ministra gracias a su marido; eso es el mayor machismo que existe”, ha declarado Cánovas, resaltando la contradicción entre las palabras y las acciones de Montero.
La exsenadora ha subrayado que Montero carece de la preparación necesaria y que su discurso “no representa a las mujeres trabajadoras de verdad”.
Frente a la imagen que Montero proyecta, Cánovas ha contrapuesto su propia trayectoria personal y profesional como un ejemplo de un feminismo real y autónomo.
“He trabajado duro para conseguir lo que tengo, sin necesidad de apellidos”, ha enfatizado, dejando claro que su visión del feminismo se basa en la igualdad y el esfuerzo individual, no en privilegios familiares.
Además, Cánovas ha criticado la hipocresía de los líderes de Podemos, quienes defienden la educación pública mientras envían a sus hijos a “un colegio carísimo”.
“El partido se ha desconectado del pueblo real”, ha afirmado, sugiriendo que la cúpula morada ha preferido la provocación mediática a escuchar las preocupaciones de sus votantes.
“No se trata de hacer ruido, se trata de hacer política para la gente”, ha añadido, señalando que la desconexión con la ciudadanía ha llevado al partido a una crisis de identidad.
La exsenadora también ha compartido su experiencia personal dentro del partido, revelando que sufrió un “acoso tremendo” por negarse a hacer donaciones económicas obligatorias.
“Me vigilaban incluso por gastos como coger un taxi”, ha relatado, insinuando que esos fondos acababan beneficiando a la dirección del partido.
“No es justo que se me exija contribuir económicamente cuando mi voz no es escuchada”, ha lamentado.
Cánovas ha sido clara al afirmar que Pablo Iglesias e Irene Montero han concentrado el poder dentro de Podemos y que cualquier voz crítica ha sido “borrada del mapa”.
En su balance final, ha rematado con dureza: “Son los reyes de su reino, pero el reino se les ha quedado sin súbditos”.
Esta frase encapsula su crítica a una dirección que, según ella, ha perdido el contacto con sus bases y ha fallado en construir un futuro sólido para el partido.

La exsenadora también ha censurado que Podemos tache de “facha” a quienes no comparten su ideología, advirtiendo que esta actitud solo contribuye a polarizar aún más el panorama político.
“El diálogo es fundamental en democracia, y no podemos permitir que el insulto sustituya a la argumentación”, ha enfatizado, apelando a la necesidad de un debate constructivo.
Por último, Cánovas ha expresado su preocupación por el futuro del proyecto de Yolanda Díaz, sugiriendo que no ha logrado construir un legado propio.
“La etapa de la cúpula morada ha terminado, y su legado político ha quedado seriamente cuestionado”, ha concluido, dejando entrever que el futuro de Podemos se encuentra en una encrucijada, donde la falta de renovación y conexión con la ciudadanía podría llevar a su irrelevancia política.
En resumen, la intervención de Celia Cánovas no solo pone de relieve las tensiones internas en Podemos, sino que también plantea preguntas cruciales sobre el futuro del partido y su capacidad para volver a conectar con sus bases.
Su análisis, cargado de críticas y reflexiones, invita a una profunda reflexión sobre el rumbo que debe tomar la formación morada en los próximos años.
