Leopoldo López denunció que Zapatero intentó que calmara las protestas en Venezuela mientras él culpaba al régimen de Maduro por la violencia.
En un nuevo capítulo de la política venezolana, Leopoldo López, el emblemático preso político y exiliado, ha revelado detalles impactantes sobre su experiencia en la cárcel de Nicolás Maduro.
En un reciente directo, López relató cómo José Luis Rodríguez Zapatero, el ex presidente del Gobierno español, se presentó en su celda en un intento de calmar las protestas en el país.
“Me dicen, ‘Tienes que llamar a calmar las protestas’. Yo le respondo, ‘No, no voy a calmar las protestas. La violencia es de ustedes. Aquí quienes están reprimiendo son ustedes'”, afirmó López, dejando claro su rechazo a las intenciones del ex presidente español.
La situación en Venezuela ha sido tensa, y la detención de Maduro por parte de Estados Unidos ha encendido el debate en las redes sociales.
“La política nunca para”, dice López, quien se siente obligado a comentar sobre la corrupción del gobierno español bajo Pedro Sánchez.
“La detención de Maduro ha pasado a un segundo plano, mientras la corrupción de Sánchez sigue siendo un tema candente”, agregó.
López, quien ha sido objeto de persecución política, también se refirió a la doble moral de la izquierda en España.
“Hay españoles que siguen defendiendo el papel de Zapatero en Venezuela, como si fuera un agente secreto infiltrado para liberar presos políticos. Pero la realidad es que se ha enriquecido colaborando con el régimen de Maduro”, destacó.
En su relato, López recordó cómo Zapatero intentaba mediar en un conflicto que, según él, solo ha beneficiado al tirano venezolano.

El ex presidente español ha sido criticado por su postura frente a la dictadura de Maduro.
“Zapatero no reconocía públicamente que Venezuela era una dictadura. No reconocía que Maduro era un dictador. Todo por el dinero”, afirmó López, señalando la complicidad de algunos líderes europeos en la legitimación de un régimen violento.
“La izquierda en este país tiene una curiosa doble vara de medir”, añadió, refiriéndose a la hipocresía de algunos partidos políticos que abogan por la apertura de fronteras pero luego critican a los exiliados venezolanos que celebran la caída de Maduro.
López también recordó su encuentro con Zapatero en la cárcel, donde el ex presidente español intentó convencerlo de moderar su discurso.
“La violencia es de ustedes. Quienes han matado a personas todos los días son ustedes”, insistió López, desafiando la narrativa presentada por Zapatero.
Este último, en entrevistas anteriores, ha defendido la legitimidad de las elecciones en Venezuela, afirmando que “Maduro ha ganado muchas elecciones”, lo que ha generado indignación entre los opositores.
La narrativa de López se enmarca en un contexto más amplio de descontento hacia la izquierda española, que, según él, ha fallado en reconocer la realidad de la crisis venezolana.
“Sánchez y Zapatero han sido una desgracia para Venezuela y una vergüenza para España”, dijo López, enfatizando la necesidad de una respuesta más firme contra la dictadura.
“La memoria de la gente es peligrosa. El actual gobierno de España votó en contra del reconocimiento de Edmundo González como presidente legítimo de Venezuela en el Parlamento Europeo”, subrayó.

El testimonio de López resuena con fuerza en un momento en que la política internacional se enfrenta a nuevos desafíos.
“La caída de un tirano siempre es buena noticia”, reflexionó, mientras instaba a la comunidad internacional a no olvidar el sufrimiento del pueblo venezolano.
“Estamos en un momento crucial. Venezuela se enfrenta a un nuevo porvenir, más esperanzador, pero lleno de dudas”, concluyó, dejando entrever su esperanza de que la verdad finalmente prevalezca.
En este contexto, la figura de Zapatero continúa siendo objeto de controversia.
“¿Por qué ha mantenido relaciones laborales con el régimen que dice querer destruir? No se sostiene esta teoría de que fue un agente secreto infiltrado”, cuestionó López, resaltando las inconsistencias en la narrativa de Zapatero.
“La izquierda española se arrodilla ante una narcodictadura criminal y no defiende la democracia en Venezuela”, sentenció, evidenciando su frustración con la situación política actual.
El relato de Leopoldo López no solo es un testimonio de su experiencia personal, sino un llamado a la acción para que el mundo no olvide la lucha del pueblo venezolano.
“Gracias por ver este vídeo, y os espero todos los días aquí en mis crónicas”, finalizó, invitando a la audiencia a mantenerse informada y comprometida.
La historia de Venezuela sigue siendo un tema candente, y la voz de López resuena como un eco de resistencia en medio de la adversidad.
