El actor estadounidense ha visitado el programa para charlar sobre su trayectoria y su presente profesional.

Chris Pratt, uno de los actores más reconocibles de Hollywood, visitó este lunes por la noche el plató de El Hormiguero, en un encuentro que combinó anécdotas personales, reflexiones sobre su trayectoria profesional y un análisis profundo sobre la influencia de la Inteligencia Artificial en la sociedad contemporánea.
El intérprete estadounidense, conocido por su versatilidad en géneros que van desde la comedia hasta la acción más intensa, llegó al programa promocionando su nueva película Sin piedad, dirigida por Timur Bekmambetov.
En esta producción, la Inteligencia Artificial juega un papel central, y Pablo Motos aprovechó la oportunidad para conocer la opinión de Pratt sobre los avances tecnológicos que cada día forman parte de nuestras vidas.
“Es preocupante”, admitió el actor al ser cuestionado sobre la IA.
“Aunque nos ayuda en muchos ámbitos de nuestra vida, que maneje tanta información sobre nosotros puede llegar a ser alarmante”.
Pratt insistió en que la película plantea un futuro en el que la tecnología podría ejercer un control que todavía no percibimos del todo, un escenario que, según él, no está tan lejano: “La película se sitúa en 2029, y aunque parezca lejos, el mundo evoluciona muy rápido, y la tecnología aún más”.

Durante la entrevista, Pratt repasó su carrera desde sus primeros pasos en la televisión estadounidense hasta su salto definitivo al cine, donde se consolidó como protagonista de franquicias taquilleras que lo convirtieron en un rostro familiar para millones de espectadores en todo el mundo.
Con un estilo cercano y natural, recordó cómo su carisma y sentido del humor han sido fundamentales para ganarse el afecto del público: “He tenido la suerte de trabajar en películas que me permitieron combinar acción, comedia y emoción, y eso siempre ha sido mi mayor motivación”.
En Sin piedad, Pratt interpreta a Chris Raven, un detective de homicidios que, tras despertar una mañana tras una noche de excesos, se encuentra acusado del asesinato de su esposa.
La película plantea un juicio en el que Mercy, una Inteligencia Artificial, actúa como juez, jurado y ejecutor.
“Si no logro demostrar mi inocencia en noventa minutos, la IA me matará allí mismo”, explicó Pratt con la seriedad que exige la trama, pero con un toque de ironía que caracterizó toda su intervención en el programa.

El actor también aprovechó la conversación para reflexionar sobre cómo la IA ya está presente en nuestras vidas cotidianas, más allá de lo que se muestra en la gran pantalla.
“Vivimos en un mundo en el que estamos interactuando con la Inteligencia Artificial sin darnos cuenta”, señaló.
“El desarrollo es vertiginoso y, aunque nos ofrece oportunidades increíbles, también plantea riesgos que debemos considerar seriamente”.
A lo largo de la entrevista, Pratt mostró una mezcla de entusiasmo y precaución.
Por un lado, celebró la capacidad de la tecnología para mejorar procesos, facilitar la comunicación y abrir nuevas fronteras en el entretenimiento y la ciencia; por otro, subrayó la necesidad de reflexionar sobre la cantidad de información que la IA puede manejar sobre los individuos, lo que según él, exige un debate ético y social profundo.

Además de su opinión sobre la tecnología, Pratt compartió varias anécdotas de su carrera cinematográfica, revelando cómo sus experiencias en grandes producciones le han enseñado a equilibrar la fama con la vida personal.
Con naturalidad y humor, relató episodios en los que su enfoque creativo fue determinante para superar retos en el set, y cómo estas lecciones lo han preparado para asumir papeles complejos que exigen interpretar emociones profundas y situaciones límite.
Al cierre de la entrevista, el actor invitó a la audiencia a reflexionar sobre el papel de la Inteligencia Artificial en la sociedad: “Es fascinante, pero también preocupante.
Todos debemos preguntarnos hasta dónde queremos que la tecnología influya en nuestras vidas y cómo podemos mantener nuestra humanidad en un mundo cada vez más automatizado”.
La visita de Chris Pratt a El Hormiguero no solo dejó momentos de entretenimiento y humor, sino también un mensaje contundente sobre el futuro y la responsabilidad que conlleva la interacción con la Inteligencia Artificial, un tema que seguirá siendo central tanto en su película como en el debate público sobre el avance tecnológico.