Telecinco ha estrenado este lunes la nueva etapa de ‘¡Allá tú!’ con Juanra Bonet como presentador y la audiencia ha dado su veredicto en redes sociales.

Telecinco ha vuelto a apostar por uno de sus formatos más emblemáticos para intentar reconquistar la franja vespertina: ¡Allá tú!.
El concurso de las míticas cajas regresó este lunes, 12 de enero, con una nueva etapa marcada por el relevo en la presentación y algunos cambios en su mecánica.
Juanra Bonet se pone al frente del espacio tras la salida de Jesús Vázquez de Mediaset, y el veredicto del público no se ha hecho esperar: hay división clara en redes sociales y dos quejas se repiten con insistencia entre los espectadores.
La cadena de Mediaset afronta un momento delicado en las tardes.
Después del sonoro fracaso de Agárrate al sillón, Telecinco necesitaba una marca reconocible, capaz de plantar cara a pesos pesados como Pasapalabra en Antena 3 o Aquí la tierra en La 1.
La elección fue recuperar ¡Allá tú!, un formato histórico que ya ha demostrado en el pasado su capacidad para enganchar a la audiencia, aunque ahora con una importante novedad: el cambio de presentador.
Juanra Bonet, fichado tras su etapa en Atresmedia, asume el reto de ponerse al frente de un concurso que para muchos espectadores tiene un nombre propio inseparable.
La comparación con Jesús Vázquez ha sido inmediata.
“Sin menospreciar a Juanra Bonet, ‘Allá tú’ es Jesús Vázquez”, escribía un usuario en redes nada más arrancar el programa, reflejando un sentir compartido por parte del público más nostálgico.
La figura de Vázquez, ligada durante años al concurso, sigue muy presente en la memoria colectiva.

Sin embargo, no todas las reacciones han sido negativas.
Otros espectadores han reconocido la soltura y naturalidad de Bonet desde el primer momento.
“Sin ser yo muy de Juanra, tengo que reconocer que parece que lleve haciendo ‘Allá tú’ toda la vida”, comentaba otro televidente, destacando la experiencia del presentador catalán en concursos de éxito.
No es un detalle menor: Bonet ya sabe lo que es competir —y ganar— al imbatible Pasapalabra, algo que logró en su día al frente de ¡Boom!.
Más allá del presentador, el regreso de ¡Allá tú! ha llegado acompañado de cambios en la mecánica que no han convencido a todos.
Uno de los elementos más comentados es la incorporación de un acompañante para el concursante principal.
En esta nueva etapa, el participante no juega solo: le acompaña un familiar o una persona cercana de su entorno, cuya identidad desconoce al inicio del programa, y que le ayuda a tomar decisiones durante la apertura de cajas.
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Para algunos espectadores, esta novedad resta fuerza al formato.
“Lo del familiar ahí sentado al lado, como un convidado de piedra, no termino de entenderlo”, señalaba un usuario en X, poniendo palabras a una crítica que se ha repetido a lo largo de la noche.
La presencia del acompañante, pensada para añadir emoción y un componente sentimental, no ha logrado convencer a quienes prefieren la tensión clásica del concursante enfrentándose en solitario al azar y a la Banquera.
Precisamente la Banquera sigue siendo una de las grandes protagonistas del concurso.
A través del teléfono situado en la mesa del presentador, continúa ofreciendo cantidades económicas al participante a cambio de abandonar su caja.
El dilema sigue intacto: aceptar la oferta o arriesgarse a seguir jugando.
Cada tarde hay en juego una caja con un premio máximo de 100.000 euros, cifra que, paradójicamente, ha generado otra de las críticas más repetidas.
Varios espectadores consideran que los premios son demasiado bajos para mantener la emoción que caracterizaba al programa en sus mejores tiempos.
“Insisto en que el gran fallo de esta etapa de ‘Allá tú’ es que los mayores premios sean tan bajos.
Se pierde esa tensión y las ofertas generalmente son bajas”, lamentaba un telespectador en redes sociales.
Esta sensación de falta de riesgo ha sido uno de los argumentos más compartidos entre quienes han seguido el estreno con escepticismo.
A ello se suma la introducción de la llamada ‘caja negra’, otra de las novedades de esta etapa.
Se trata de una caja con un importe secreto, elegido por la dirección del programa y certificado ante notario, que puede resultar beneficioso o totalmente perjudicial para el concursante si decide quedársela.
Un giro pensado para sorprender, pero que de momento ha generado más curiosidad que entusiasmo entre la audiencia.
El estreno también ha provocado reacciones viscerales entre los seguidores más fieles del formato original.
“Madre mía, muchísimo mejor con Jesús, no hay color”, escribía un espectador acompañado del hashtag del programa, dejando claro que para una parte del público el cambio de presentador supone una pérdida difícil de asumir.
Con todo, ¡Allá tú! vuelve a situarse en el centro de la conversación televisiva, algo que Telecinco necesitaba con urgencia.
La división de opiniones refleja tanto el apego emocional al pasado como la resistencia natural a los cambios en formatos muy consolidados.
Juanra Bonet afronta ahora el desafío de ganarse a los escépticos y demostrar que este regreso puede encontrar su propio camino, más allá de las comparaciones inevitables y de una nostalgia que sigue pesando con fuerza en la audiencia.