Después de varias semanas retirada de la agenda oficial y marcadas por el fallecimiento de su amiga Tatiana Radziwill, la reina Sofía ya tiene fecha para sus primeras apariciones oficiales de 2026

La reina Sofía, de 87 años, comenzó el 2026 marcada por la tristeza.
El final de 2025 estuvo teñido de dolor tras el fallecimiento de su amiga y confidente Tatiana Radziwill, un vínculo que la emérita siempre ha considerado fundamental en su vida.
El pasado fin de semana, doña Sofía viajó a París junto a su hijo, el rey Felipe VI, y las infantas Elena y Cristina, para asistir a la misa en memoria de Radziwill, un acto cargado de emotividad y recuerdo.
El 10 de enero tuvo un significado doblemente doloroso: se cumplían dos años del fallecimiento de su hermano, Constantino de Grecia.
La reina vivió la fecha con nostalgia, recordando a uno de los hombres más importantes de su vida.
Sin embargo, tras este inicio de año tan amargo, la reina ha decidido retomar su compromiso con la agenda oficial, un aspecto que siempre ha sido central en su vida.

Tras la Pascua Militar del 6 de enero, en la que los reyes Felipe y Letizia junto a la princesa Leonor inauguraron el calendario anual de la familia real, la presencia de Sofía en los actos oficiales fue ausente.
Sin embargo, esta semana la madre del rey vuelve a la actividad con dos compromisos de gran relevancia.
El miércoles 14 de enero, viajará a Las Palmas de Gran Canaria para recibir el ‘Premio Gorila 2024’, otorgado por Loro Parque y Loro Parque Fundación en reconocimiento a su labor en la conservación de la biodiversidad.
Al día siguiente, el jueves 15, será investida como Doctora Honoris Causa por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, el máximo reconocimiento académico de la institución.
Estos actos no solo destacan por su carácter protocolario, sino por el reconocimiento explícito a la dedicación de la reina.
Tras recibir de manos de su hijo el Toisón de Oro en noviembre, Sofía protagonizará dos nuevos momentos que ponen en valor su compromiso y entrega hacia la Corona.
La emérita ha mostrado su gratitud ante estas distinciones, conscientes del significado que tienen para ella: la labor constante y la vocación de servicio que ha definido su trayectoria.

El rey Felipe destacó recientemente la implicación de su madre en la vida institucional: “Reconozco a mi madre, la reina Sofía, por una vida entera de servicio ejemplar y de lealtad a España y a la Corona, apoyando con convicción al rey Juan Carlos en su acertada y temprana apuesta por la apertura democrática y las libertades.
Gracias por tu compromiso sostenido durante décadas, todavía hoy, y ejercido con un profundo sentido del deber”, expresó el monarca durante la entrega del Toisón de Oro, subrayando el papel esencial que la emérita sigue desempeñando.
Más allá de los actos oficiales, la reina Sofía mantiene proyectos que reflejan su vocación y sus intereses personales.
Uno de los más ilusionantes es la creación de su propia protectora de animales, destinada a brindar una segunda oportunidad a animales abandonados.
La emérita supervisó recientemente las obras de esta iniciativa en Arganda del Rey, a través de la Fundación Reina Sofía, asegurándose de que los animales reciban los cuidados necesarios.
Este proyecto, que verá la luz en los próximos meses, representa un refugio de propósito y una fuente de satisfacción personal para la reina, mostrando que su dedicación trasciende la vida institucional y llega al compromiso social y ambiental.

El inicio de su calendario anual no solo simboliza la vuelta al trabajo, sino la manera de mirar hacia adelante con determinación, pese a la pérdida de personas queridas como Tatiana Radziwill o su hermano Constantino.
La reina Sofía demuestra que, más allá de la nostalgia y del duelo, el compromiso con la Corona y con las causas que le apasionan sigue siendo un motor que define su vida cotidiana.
Su presencia en Canarias esta semana será un reflejo de esa entrega, un ejemplo de cómo el trabajo y la vocación pueden convertirse en un refugio y una manera de honrar la memoria de quienes han sido importantes en su camino.
Con cada aparición oficial y cada proyecto personal, la reina Sofía mantiene viva su relevancia dentro de la familia real y la sociedad española, demostrando que la experiencia, la dedicación y la sensibilidad pueden coexistir incluso en los momentos más difíciles.
La emérita afronta este 2026 con nuevos retos, reconociendo la importancia de su labor y dejando claro que, a pesar de las pérdidas, su compromiso con España y con los más vulnerables sigue intacto.