Antonio David Flores acusa a Rocío Carrasco de filtrar documentación judicial sobre su hija y niega haberlo hecho él mismo.
El pasado 11 de enero, Antonio David Flores sorprendió a su audiencia con un directo cargado de revelaciones que han sacudido nuevamente al entorno mediático de Telecinco.
Durante la transmisión, el excolaborador aseguró de manera tajante que Rocío Carrasco fue responsable de la filtración de documentación judicial relacionada con su hija.
“Yo digo personalmente, yo insisto que Rocío Carrasco fue la que filtró toda la documentación relativa a menores sobre mi hija”, afirmó con firmeza, subrayando que, a diferencia de las acusaciones previas, él no ha difundido nada ni por dinero ni sin dinero.
El directo no solo dejó en evidencia a Carrasco, sino que también expuso la postura de Rocío Flores frente a Terelu Campos.
En un momento del discurso, Flores no dudó en criticar a la colaboradora, asegurando que “Terelu Campos ni se prepara el trabajo ni se prepara los temas, porque la última vez le preguntó exactamente lo mismo”.
Sus palabras reflejan un reproche público que demuestra la tensión existente entre los miembros del entorno mediático familiar.

Además, Antonio David defendió su trayectoria judicial y mediática, aclarando las denuncias que se le habían atribuido por la difusión de información: “A día de hoy creo que se ha confirmado ya no solamente que Antonio David Flores no ha filtrado nada, ni por dinero ni sin dinero, porque eso no se le hace a un hijo”.
Asimismo, hizo hincapié en que, en su opinión, Rocío Carrasco sí habría recibido compensaciones económicas por su participación en ciertos proyectos relacionados con la documentación filtrada: “Cuando leyó la docu-fake, sí que le dieron una cuantiosa cantidad de dinero”.
El impacto del directo fue tal que, según relataron, varios integrantes del entorno mediático habrían mostrado signos visibles de estrés y preocupación.
La repercusión fue inmediata, tanto en redes sociales como en la cobertura televisiva, y el comentario generalizado es que el enfrentamiento mediático está lejos de calmarse.
El conflicto se intensificó con declaraciones relacionadas con la gestión económica del Museo Rocío Jurado.
Antonio David reveló que Rocío Carrasco percibe un salario anual de 30.000 € por la administración del museo, equivalente a 2.

500 € mensuales, hecho que, según indicó, genera cierta controversia por la situación actual del lugar:
“Rocío Carrasco se está llenando los bolsillos a costa de un museo que a día de hoy ni siquiera cumple unos mínimos… tiene paredes desconchadas, la cafetería cerrada y los visitantes sufren olas de calor de más de 35 grados dentro del museo”, describió, señalando el descontento de la ciudadanía y cuestionando la gestión de la heredera.
En cuanto a la interacción con Terelu Campos, Rocío Flores enfatizó la necesidad de preparación y respeto hacia los procesos judiciales, cuestionando el enfoque repetitivo y superficial de algunas entrevistas:
“Lo mínimo que puedes hacer es verte los programas anteriores, ver cómo has contestado e incluso cuestionado el relato de Rocío Flores, y al menos no hacer siempre la misma pregunta”.
Flores también destacó la importancia de reconocer los logros judiciales alcanzados: “Una mujer que acaba de ganar en vía judicial… es necesario respetar lo que la justicia ha dictado”.
El ambiente mediático continúa cargado de tensiones.

Kiko Hernández, por ejemplo, ha reavivado conflictos con Jorge Javier Vázquez mediante cartas públicas en su canal de YouTube, lo que evidencia un clima de enfrentamiento constante entre personalidades de Telecinco.
Antonio David, por su parte, se muestra firme en su papel de denunciante y garante de la verdad sobre la situación de su familia: “Si alguien tiene algún problema sobre esto, que me demanden o lo que sea; lo digo abiertamente y puedo aportar las pruebas”.
En este contexto, las palabras de Antonio David y las acciones de Rocío Flores reflejan un panorama mediático y familiar en plena confrontación, donde la justicia, los acuerdos económicos y la exposición pública se entrelazan, manteniendo la atención de los espectadores y marcando un capítulo más en la historia de los Flores-Carrasco.
La tensión y las revelaciones continúan dejando al descubierto las disputas internas y la complejidad de las relaciones entre sus protagonistas.