Otras cinco personas fallecieron tras caerse la aeronave

La música popular colombiana amaneció de luto este sábado tras confirmarse la muerte del cantante Yeison Jiménez, quien falleció a los 34 años en un accidente de avioneta ocurrido en una zona rural del departamento de Boyacá, en el centro del país.
En el siniestro también perdieron la vida otras cinco personas, entre ellas el piloto y miembros del equipo cercano del artista, según informaron las autoridades aeronáuticas y el Gobierno departamental.
La aeronave, que cubría la ruta entre el centro del país y la ciudad de Medellín, se precipitó a tierra entre las localidades de Paipa y Duitama y quedó completamente calcinada.
A bordo viajaban seis personas y no hubo sobrevivientes.
La noticia causó conmoción inmediata en el ámbito artístico, político y entre miles de seguidores que durante más de una década acompañaron la carrera de uno de los intérpretes más influyentes del género popular en Colombia.
La Aeronáutica Civil confirmó el fallecimiento del artista en un comunicado oficial en el que expresó: «La Aeronáutica Civil lamenta profundamente esta tragedia y expresa sus más sinceras condolencias a los familiares, amigos y seguidores del señor Yeison Jiménez, así como a las familias de los demás ocupantes y la tripulación».
La entidad precisó que el cantante formaba parte del grupo de seis personas que se desplazaban en la avioneta accidentada cuando esta se precipitó en una zona montañosa del departamento.

De acuerdo con la Gobernación de Boyacá, además de Yeison Jiménez, en el accidente murieron el piloto de la aeronave, el capitán Hernando Torres, y los pasajeros Juan Manuel Rodríguez, Óscar Marín —asistente personal del cantante—, Jéfferson Osorio —representante artístico— y Weisman Mora.
El Gobierno departamental decretó duelo oficial en señal de respeto y solidaridad con las familias afectadas.
En su pronunciamiento, la Gobernación señaló: «El Gobierno de Boyacá (…) lamenta profundamente este hecho y se solidariza con las familias, seres queridos y seguidores en estos difíciles momentos».
El presidente de la República, Gustavo Petro, también se refirió al trágico suceso a través de un mensaje público en el que confirmó que no hubo sobrevivientes.
«Lamentablemente han muerto seis personas en un avión que al parecer se incrementó en vuelo, en las cercanías de Paipa», expresó el mandatario, subrayando el impacto nacional de la tragedia.
Yeison Jiménez había cumplido una intensa agenda artística en los días previos al accidente.
El viernes se presentó en el municipio de Málaga, en el departamento de Santander, ante un público multitudinario, y tenía previsto actuar la noche del sábado en Marinilla, Antioquia, como parte de una gira que lo mantenía en constante desplazamiento por distintas regiones del país.
Ese último concierto, anunciado con semanas de anticipación, era esperado por cientos de seguidores que hoy recuerdan al artista con mensajes de dolor y gratitud.

Nacido en Manzanares, Caldas, Yeison Jiménez se consolidó como una figura central de la música regional colombiana en la última década.
Su trayectoria estuvo marcada por una narrativa de superación personal que conectó de manera directa con un público amplio, especialmente en sectores populares.
Canciones como *Aventurero*, *Vete* y *Mi venganza* se convirtieron en himnos del género, caracterizados por letras intensas, relatos de desamor, revancha y vida cotidiana, y una interpretación que mezclaba crudeza emocional con cercanía.
A lo largo de su carrera, Jiménez logró llevar la música popular a escenarios que tradicionalmente estaban reservados para otros géneros.
En los últimos años llenó grandes recintos en distintas ciudades del país y alcanzó uno de los hitos más significativos para este estilo musical al presentarse con lleno total en el Movistar Arena de Bogotá, un espacio emblemático que simbolizó la expansión del género más allá de los circuitos regionales.
En 2021, su impacto fue reconocido a nivel internacional cuando recibió el premio como artista revelación latino otorgado por la revista Billboard, un reconocimiento que reafirmó su influencia y el alcance de su propuesta musical.
Para muchos de sus seguidores, ese logro representó no solo el éxito individual del cantante, sino también la validación de un género que durante años había permanecido al margen de los grandes focos mediáticos.

La noticia de su muerte se propagó rápidamente por redes sociales, donde colegas, músicos, productores y fanáticos expresaron su pesar.
Mensajes de despedida, fragmentos de canciones y recuerdos de conciertos comenzaron a multiplicarse, reflejando la huella que Jiménez dejó en la cultura musical contemporánea del país.
Mientras las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas del accidente, Colombia despide a un artista que, en apenas 34 años de vida, logró construir una carrera sólida y profundamente conectada con el sentir popular.
Su voz, marcada por historias de lucha y emoción, queda como legado de una generación que encontró en sus canciones un espejo de sus propias vivencias.
El fallecimiento de Yeison Jiménez no solo representa una pérdida irreparable para su familia y su equipo, sino también un golpe para la música colombiana, que hoy guarda silencio en homenaje a uno de sus exponentes más representativos.