La familia real española despidió en Madrid a Irene de Grecia en una emotiva ceremonia ortodoxa marcada por la tristeza y la unión familiar.

Un manto de tristeza envolvió a la familia real española este sábado 17 de enero en Madrid, un día gris que marcó la despedida de Irene de Grecia, hermana de la reina Sofía y figura querida por todos.
La Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio fue el escenario del último adiós a la princesa, quien durante décadas acompañó a su hermana en innumerables momentos, convirtiéndose en una confidente cercana y un pilar fundamental en su vida.
A las 12:00 horas, el féretro, cubierto con la bandera de la Casa Real Griega, fue transportado desde el Palacio de la Zarzuela hasta la catedral, donde se celebró una misa en honor a la difunta princesa.
La reina Sofía, visiblemente afectada por la pérdida, recibió el apoyo incondicional de sus nietas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, quienes la acompañaron con rostros serios.
En un gesto de profunda complicidad, la heredera al trono sujetó el paraguas para proteger a su abuela de la lluvia, un símbolo del amor y la unión familiar en un momento tan doloroso.
El rey Felipe VI, con evidente consternación, llegó junto a la reina Letizia, quien demostró una gran empatía y cercanía hacia su suegra durante toda la ceremonia.
“Siempre estaré aquí para ti, madre”, le susurró Letizia a Sofía, mientras ambas se aferraban a la mano en un gesto de apoyo mutuo.
Las infantas Elena y Cristina también asistieron, acompañadas por algunos de sus hijos, como Irene Urdangarin y Victoria Federica, quienes mostraron su respeto y cariño en este día tan difícil.
Notable fue la ausencia del rey emérito Juan Carlos I, quien, por consejo médico debido a su delicado estado de salud, no pudo realizar el viaje desde Abu Dabi.
Su presencia hubiera sido un gran consuelo para la reina Sofía en este momento tan difícil.
“Me duele no poder estar a tu lado, Sofía”, dijo Juan Carlos en una llamada telefónica, expresando su pesar por no poder asistir a la despedida de su cuñada.
Durante la misa, la imagen más conmovedora fue la de la familia real reunida frente al ataúd, despidiendo a Irene de Grecia en silencio y con una profunda emoción contenida que reflejaba el vínculo único que unía a la princesa con cada uno de ellos.
La princesa Letizia brindó apoyo constante a la reina Sofía durante la ceremonia, ocupando el asiento junto a ella.
“Estamos juntas en esto, madre”, le dijo Letizia, mientras las lágrimas brotaban de los ojos de ambas.
La princesa Leonor y la infanta Sofía permanecieron a su lado, demostrando su afecto incondicional hacia su abuela en este momento de dolor.
Otra imagen que llamó la atención fue la de Victoria Federica, sentada pensativa en uno de los bancos principales del templo ortodoxo, reflexionando sobre la pérdida de su tía y el legado que dejaba.
“Siempre recordaré las historias que me contaba”, comentó en voz baja, mientras miraba el ataúd con nostalgia.

La infanta Elena se mantuvo de pie junto a su hermana, la infanta Cristina, y su prima, la princesa Alexia de Grecia, compartiendo un momento de duelo compartido.
“Irene siempre fue un faro de luz en nuestras vidas”, expresó Elena, con la voz entrecortada por la emoción.
“Su amor y su risa siempre estarán con nosotros”.
El féretro de Irene de Grecia será trasladado a Atenas para el funeral oficial, que tendrá lugar el lunes 19 de enero.
La familia real española viajará hasta la capital griega para acompañar a la reina Sofía en esta última despedida, donde la princesa será enterrada junto a su hermano Constantino y sus padres en el histórico cementerio de Tatoi.
“Nunca te olvidaremos, Irene”, fue el mensaje que la reina Sofía compartió con su familia, uniendo a todos en un abrazo lleno de amor y tristeza.
La ceremonia fue un recordatorio del profundo sentido de familia y del dolor compartido en momentos de pérdida.
La reina Sofía, rodeada de sus seres queridos, encontró consuelo en el amor que la unía a su hermana y en la fortaleza que siempre había caracterizado a la familia real.
“La vida continúa, pero siempre llevaremos a Irene en nuestros corazones”, concluyó Sofía, con la esperanza de que el legado de su hermana perdure a través de las generaciones.
