Madrid despidió a la princesa Irene de Grecia, fallecida a los 83 años, con una capilla ardiente en la Catedral Ortodoxa Griega y la presencia de la familia real española.
Madrid se llenó de tristeza este sábado al despedir a la princesa Irene de Grecia, hermana de la reina Sofía, quien falleció el pasado 15 de enero a los 83 años en el Palacio de la Zarzuela.
La capilla ardiente, instalada en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio, fue escenario de un constante flujo de personas que acudieron a rendir homenaje a la princesa, recordada por su discreción y su dedicación a causas humanitarias.
El rey Felipe VI, la reina Letizia, la infanta Sofía y las princesas Leonor y Sofía se acercaron al féretro, cubierto con el estandarte de la familia real helena, para ofrecer sus respetos.
La reina Sofía, visiblemente afectada por la pérdida de su hermana, recibió el consuelo de sus hijas y nieta.
“Siempre estuviste a mi lado, y ahora me siento perdida sin ti”, expresó la reina entre lágrimas, mientras acariciaba el estandarte que simbolizaba su unión familiar.
La princesa Irene, nacida en Atenas en 1939, eligió España como su hogar tras instalarse junto a su hermana en los años ochenta.
En una entrevista, la princesa Irene había compartido: “Vine a Madrid para pasar cinco días y me quedé cinco años.
Y según pasaba el tiempo, entendí que mi lugar estaba al lado de Sofía”.
Este amor por su familia y su dedicación a España se materializaron en 2018, cuando obtuvo la nacionalidad española.

A pesar de no tener hijos ni haber contraído matrimonio, la princesa Irene forjó un vínculo profundo con sus sobrinos y primos.
Su carácter amable y su pasión por las causas sociales la convirtieron en una figura querida por quienes la conocieron.
“Irene siempre estaba dispuesta a ayudar, su generosidad no tenía límites”, comentó un amigo cercano durante el responso.
A lo largo de su vida, Irene dedicó gran parte de su tiempo a apoyar más de 150 proyectos humanitarios y culturales en diversos países.
Fundadora de la ONG Mundo en Armonía en 1986, se preocupó por el bienestar de las personas más necesitadas hasta que la organización cesó sus actividades en 2024, ya que la princesa no podía supervisar su labor.
“Siempre creí en la importancia de ayudar a los demás.
Cada pequeño gesto cuenta”, solía decir Irene, reflejando su compromiso con el servicio a la humanidad.
Su contribución a la cultura también fue significativa.
Colaboró con organizaciones como la Organización Cultural Africana de Sudáfrica y la Fundación Banco Santander, además de ocupar cargos honoríficos en entidades relacionadas con la música.
“La cultura es un puente que une a las personas”, afirmaba, destacando su creencia en el poder transformador del arte.
La muerte de la princesa Irene deja un vacío profundo en la familia real española y griega.
La reina Sofía pierde a su confidente y compañera, quien siempre estuvo a su lado en los momentos más difíciles.
“No solo era mi hermana, era mi mejor amiga”, confesó la reina en un momento de reflexión.
El lunes, la familia real española viajará a Atenas para asistir al funeral de la princesa Irene, que tendrá lugar en la Catedral Metropolitana.
Este será un viaje significativo, ya que será la primera vez que la princesa Leonor y la infanta Sofía visiten el país donde se encuentran sus raíces y las de su abuela.
La comunidad española ha mostrado su apoyo y cariño a la familia real en este momento de duelo.
Las redes sociales se han llenado de mensajes de condolencias y recuerdos de la princesa Irene, quien dejó una huella imborrable en la sociedad.
“Siempre estarás en nuestros corazones”, se leía en uno de los muchos homenajes que han surgido en línea.
La figura de la princesa Irene es recordada no solo por su estatus, sino por su humanidad y su deseo de hacer del mundo un lugar mejor.
Su legado perdurará en las vidas que tocó y en las causas que defendió.
En un momento tan difícil, la familia real y el pueblo español se unen para rendir homenaje a una mujer que dedicó su vida a los demás, recordando que su espíritu solidario siempre vivirá en cada acción de amor y compasión que se realice en su nombre.

