Cayetana Álvarez de Toledo acusó a Sánchez y Zapatero de colaborar con dictaduras y de actuar con doble moral frente a Venezuela e Irán.
En un día marcado por la tensión política, Cayetana Álvarez de Toledo ha hecho una contundente declaración sobre la postura del Gobierno español respecto a la crisis en Venezuela.
En un evento público, afirmó con firmeza: “Nuestro compromiso absoluto y optimista hasta el final con el bravo pueblo venezolano, con los presos políticos y con el liderazgo indiscutible de María Corina Machado”.
Estas palabras resuenan en un contexto donde la crítica hacia Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero se intensifica.
Álvarez de Toledo no se detuvo ahí.
Con una mirada decidida, continuó: “¿Habéis visto que en las últimas horas Sánchez ha pretendido apuntarse la defensa de la soberanía del pueblo venezolano y Zapatero ha pretendido apuntarse la liberación de los presos políticos?”
La exclamación de incredulidad ante la actitud de ambos líderes fue palpable en su discurso, donde calificó a Zapatero como alguien que “lleva 10 años operando para perpetuar una dictadura criminal y corrupta”.

La oradora no escatimó en críticas hacia Sánchez, quien, según ella, “se negó a llamar dictador a Maduro” y ha mostrado una actitud ambigua ante la crisis.
“Los dos han sido una desgracia para Venezuela y una vergüenza para España”, afirmó con vehemencia, sugiriendo que su colaboración con la justicia sería más apropiada antes de que esta los alcance.
En un giro hacia la situación en Irán, Álvarez de Toledo expresó su apoyo al “heroico pueblo de Irán y, muy especialmente, a las mujeres valientes, feministas de verdad, que están siendo despreciadas y silenciadas por una hipócrita izquierda internacional”.
Su crítica se dirigió a la izquierda española, a la que acusó de “arrodillarse ante una narcodictadura criminal y una teocracia en Irán”.
“¿Cómo van a defender la democracia y la libertad en Venezuela o en Irán los mismos que se dedican a socavarla aquí en España?”, cuestionó, dejando claro su desdén hacia la doble moral que percibe en el discurso político actual.

Álvarez de Toledo también se refirió a la situación política en España, describiendo el gobierno de Sánchez como un “proceso doble de mutación, de democracia plena a democracia fallida”.
Con un tono alarmante, advirtió que “esto se va a poner peor antes de mejorar”, sugiriendo que Sánchez intentará deslegitimar los contrapesos democráticos y utilizará la crisis de corrupción como una cortina de humo para tapar sus propios fallos.
Enumeró las tres estrategias que, según ella, Sánchez implementará: “Deslegitimar los contrapesos democráticos como tentáculos de un franquismo encubierto en el sistema”, “inflar y promover” la crisis, y, en último lugar, “plebiscitar las próximas elecciones generales para que no cambie el gobierno sino el régimen”.
Esta última afirmación resuena con fuerza, planteando un escenario donde se enfrentaría la monarquía parlamentaria del 78 con una “presunta luminosa república plurinacional”.
En un llamado a la acción, Álvarez de Toledo propuso una “agenda para una nueva convivencia en España”, enfatizando la necesidad de “asegurar el cumplimiento de la ley en todo el territorio nacional”.
En un tono casi revolucionario, sugirió que “la bandera de España ondee en todos los ayuntamientos” y que las sentencias, incluidas las del castellano, se apliquen sin excepción.

La ex diputada también abogó por la derogación de “todas las leyes ideológicas divisivas que generan división y desigualdad”, comenzando por la ley de memoria democrática pactada con Bildu.
“La justicia no es un servicio público ofrecido por ningún gobierno.
Es un poder independiente del Parlamento y del gobierno”, subrayó, criticando los intentos de Sánchez de confundir la justicia con un servicio gubernamental.
Álvarez de Toledo concluyó su discurso con una advertencia sobre el futuro de la justicia en España, señalando las injerencias que ha sufrido el sistema judicial bajo el actual gobierno.
“Esto es un ataque para maniatar a los jueces, que son los únicos que no dependen del gobierno”, sentenció, instando a la sociedad a estar alerta ante los peligros que acechan la democracia y el estado de derecho en el país.
Con su discurso apasionado y directo, Cayetana Álvarez de Toledo ha dejado claro su rechazo a las políticas de Sánchez y Zapatero, al tiempo que ha reafirmado su compromiso con la defensa de la libertad y la justicia, tanto en Venezuela como en Irán y España.
Su llamado a la unidad y a la acción resuena en un momento crítico para la política española, donde la lucha por la democracia y los derechos humanos se enfrenta a desafíos significativos.