La Guardia Civil y la Policía Nacional detuvieron en Las Tres Mil Viviendas de Sevilla a Abraham RG, conocido como ‘El Tripocho’, tras un amplio operativo policial.

En la madrugada del pasado jueves, el silencio del polígono sur de Sevilla se vio interrumpido por el sonido ensordecedor de sirenas y el ajetreo de un operativo policial de gran envergadura.
La Guardia Civil, en colaboración con la Policía Nacional, llevó a cabo una acción decisiva en la que fue detenido Abraham RG, conocido como ‘El Tripocho’, uno de los delincuentes más temidos y buscados de la región.
Este individuo había estado eludiendo la justicia durante años, involucrado en una serie de robos violentos que habían sembrado el miedo entre los comerciantes de Andalucía.
La operación, denominada Solucar Austral, se gestó tras meses de investigaciones meticulosas que llevaron a los agentes hasta el corazón de Las Tres Mil Viviendas, un barrio conocido por su alta conflictividad y la presencia de clanes delictivos.
“Sabíamos que detener a ‘El Tripocho’ no sería fácil.
Este hombre no es un ladrón cualquiera; es el líder de una red de asaltantes que actúan con precisión y violencia”, comentó un portavoz de la Guardia Civil.
A las 6:20 de la mañana, los agentes, equipados con tecnología avanzada y un despliegue masivo, cercaron los llamados bloques amarillos.
“¡Policía, al suelo!”, gritaron los agentes mientras irrumpían en el edificio donde se escondía el delincuente.
Según testigos, ‘El Tripocho’ intentó resistirse y lanzó insultos a los agentes, pero fue reducido rápidamente sin que se produjeran incidentes graves.
“No vais a encontrar nada que me ate”, repetía desafiante mientras era esposado.
-RsYlL50T5LcbfO9sJViHIkI-1200x840@diario_abc.jpg)
Dentro de su vivienda, los agentes hallaron pruebas contundentes: joyas de oro, dinero en efectivo, teléfonos móviles y ropa que coincidía con la utilizada en un atraco reciente en Arcos de la Frontera, donde un joyero fue brutalmente golpeado y despojado de un maletín con joyas valoradas en más de 300,000 euros.
“Nunca imaginé que ese día terminaría así.
Pensé que nunca lo atraparían”, confesó el joyero, visiblemente aliviado tras la detención del criminal.
La investigación que llevó a la captura de ‘El Tripocho’ comenzó tras el atraco en Arcos.
La policía judicial de Cádiz había seguido el rastro de las joyas robadas, lo que condujo a la identificación del delincuente.
“Desde entonces, su nombre resonaba en nuestros informes.
Era cuestión de tiempo”, afirmó un investigador.
La Guardia Civil había estado monitorizando sus movimientos, sabiendo que ‘El Tripocho’ no solo era un ladrón, sino un líder carismático con una red de apoyo bien establecida.
El operativo no solo resultó en la detención de ‘El Tripocho’.
En simultáneo, se arrestaron a cinco cómplices en diferentes puntos de Sevilla y Cádiz, todos vinculados a la misma red criminal.
“Estamos desmantelando una organización que ha operado con total impunidad durante años”, declaró el general Pedro Merino Castro, jefe de la Unidad Central Operativa UCO.
“Hoy hemos devuelto la tranquilidad a muchos andaluces”.

La captura de ‘El Tripocho’ no solo representa un éxito operativo, sino también un golpe simbólico contra el crimen organizado en Andalucía.
“Era un referente de rebeldía contra el sistema.
Su detención envía un mensaje claro: nadie está por encima de la ley”, subrayó un portavoz de la Guardia Civil.
La noticia de su arresto se propagó rápidamente por los barrios de Sevilla.
“Aquí se pensaban que nadie podía entrar, pero al final siempre cae el que se cree invencible”, comentó un vecino del bloque donde fue arrestado.
A medida que avanza la investigación, se espera que ‘El Tripocho’ enfrente múltiples cargos, que incluyen robo con violencia, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales.
“La fiscalía solicitará más de 30 años de prisión para él”, indicaron fuentes cercanas al caso.
Mientras tanto, el joyero agredido se recupera lentamente de las secuelas físicas y emocionales del asalto, agradecido por la labor de la Guardia Civil.
Con la caída de ‘El Tripocho’, la Guardia Civil cierra un capítulo en su lucha contra el crimen organizado, aunque la investigación sigue abierta para determinar el paradero de las joyas no recuperadas y la posible participación de otros intermediarios.
“El crimen, por muy profundo que se esconda, siempre deja un rastro”, concluyó el portavoz de la Guardia Civil.
En las calles del polígono sur, el eco de la operación Solucar Austral aún resuena, recordando a todos que la justicia, aunque a veces lenta, siempre llega.
