La princesa Irene de Grecia falleció a los 83 años, sumiendo en luto a las familias reales española y griega y provocando un velatorio íntimo en el Palacio de la Zarzuela.
El funeral se celebrará en Atenas con la presencia de los Borbón, los reyes griegos y representantes de otras casas reales europeas, marcando un reencuentro familiar significativo.

La familia real española y griega se encuentra sumida en un profundo dolor tras el fallecimiento de la princesa Irene de Grecia, hermana de doña Sofía, a la edad de 83 años.
La noticia ha conmocionado a todos quienes conocieron a esta mujer entrañable, recordada cariñosamente como “tía Pecu” por su bondad y cercanía.
En el Palacio de Zarzuela, se ha instalado un velatorio privado para que los familiares más cercanos puedan despedirse de Irene en un ambiente íntimo y respetado.
El sábado, sus restos mortales serán trasladados a la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio en Madrid, antes de emprender el viaje final hacia Atenas.
Allí, el lunes 19 de enero, se celebrará el funeral en la Catedral Metropolitana de Atenas, seguido del entierro en el palacio de Tatoi, un lugar de descanso para otras figuras relevantes de la familia real griega.
Este triste evento reunirá a toda la familia Borbón en Atenas, un reencuentro que no se producía desde el fallecimiento de Constantino de Grecia en 2023.

Se espera que don Juan Carlos I, a pesar de sus dificultades de movilidad, viaje desde Abu Dabi para acompañar y consolar a su esposa, doña Sofía, en estos momentos de profunda pena.
La relación entre el emérito y Irene era muy cercana; la princesa había residido durante años en Zarzuela, donde contaba con un apartamento propio, convirtiéndose en una figura maternal para los hijos de los reyes: Elena, Cristina y Felipe.
“Irene siempre fue un pilar en nuestra familia”, comentó doña Sofía con lágrimas en los ojos, recordando los momentos compartidos.
Las infantas viajarán a Atenas junto a algunos de sus hijos, quienes también guardan un cariñoso recuerdo de su “tía Pecu”.
Las reuniones familiares y los veranos compartidos en Palma han forjado un vínculo especial entre la princesa fallecida y los nietos de los eméritos, quienes la trataban como una abuela.
“Siempre nos hacía sentir amados y valorados”, afirmó la infanta Elena, evocando las risas y los abrazos que caracterizaban sus encuentros.

La presencia de Felipe VI en el funeral es aún incierta debido a sus compromisos institucionales, pero todo apunta a que no dejará sola a su madre en este momento tan difícil.
“La familia es lo más importante, y estaremos juntos en este dolor”, expresó el rey, reafirmando su compromiso con la unidad familiar en tiempos de adversidad.
Irene de Grecia ocupó un lugar importante en la vida del monarca, quien demostró su cariño hacia ella organizando una fiesta sorpresa por su 80 cumpleaños en 2022, celebrada en los jardines de Zarzuela y compartida con doña Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía.
El funeral también contará con la presencia de Ana María, viuda de Constantino, y su hijo Pablo de Grecia, acompañado por su esposa Marie-Chantal y sus hijos Olympia, Constantino, Aquiles y Odysseas.
Además, se espera que asistan representantes de otras monarquías europeas, como la británica y la danesa, reflejando la amplia red de conexiones familiares de la familia real griega.
“La unión de las familias reales es un símbolo de respeto y cariño en estos momentos difíciles”, comentó un portavoz de la familia.

La despedida de Irene de Grecia será un momento de dolor y recuerdo para todos quienes la conocieron.
Su bondad, su sonrisa cálida y su cariño incondicional dejarán un vacío imborrable en quienes tuvieron la fortuna de compartir su vida.
“Siempre recordaré su risa y su capacidad de hacer sentir a todos especiales”, reflexionó doña Sofía, mientras se preparaba para el viaje a Atenas.
La familia real se unirá en un último adiós a una mujer que, a pesar de su posición, siempre mantuvo la humildad y el amor por su familia.
“Irene fue más que una princesa; fue un corazón que unió a todos nosotros”, concluyó don Juan Carlos, con la voz entrecortada, mientras se preparaban para el emotivo viaje que les conducirá a Atenas, donde la memoria de Irene de Grecia vivirá por siempre en el corazón de su familia y de quienes tuvieron el privilegio de conocerla.
