El presidente de Plus Ultra, Julio Martínez, reveló un supuesto sistema para que José Luis Rodríguez Zapatero viajara a Venezuela sin dejar rastro, usando vuelos comerciales combinados con aviones de PDVSA y encuentros discretos.

El presidente de la aerolínea Plus Ultra, Julio Martínez, ha destapado un relato comprometedor que involucra al expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, en el marco de una macrooperación de la Policía Nacional contra el blanqueo de capitales.
En una conversación grabada, Martínez reveló detalles sobre el método que supuestamente utilizaba Zapatero para viajar a Venezuela sin dejar huella documental.
“El objetivo era pasar totalmente desapercibido”, confesó Martínez al número tres de Telefónica, Javier de Paz.
La logística detrás de estos viajes es sorprendente.
Martínez explicó cómo él y Zapatero se encontraban en lugares estratégicos, utilizando vehículos distintos para evitar ser detectados.
“Esperamos a Zapatero en un punto acordado.
Desde allí, tomábamos un vuelo comercial a República Dominicana y luego un Falcon de PDVSA, pilotado por militares, rumbo a Caracas”, relató.
Aunque oficialmente se habla de unas veinte visitas anuales, las evidencias apuntan a que podrían haber sido hasta sesenta, gracias a esta red de transporte indirecto.
Estas revelaciones estallan en medio del escándalo Plus Ultra, la aerolínea que fue rescatada con 53 millones de euros de dinero público durante la pandemia.
La Agencia Anticorrupción investiga si parte de esos fondos se utilizaron para blanquear dinero destinado a saldar préstamos vinculados a sociedades en Venezuela, con conexiones en contrabando de oro y desvío de ayudas.
La UDEF, unidad que investiga delitos económicos, ha arrestado a Martínez y al consejero delegado, Roberto Rosellini, mientras reconstruye transferencias internacionales y pagos cruzados.

El encuentro clave entre Martínez y Zapatero tuvo lugar el 2 de octubre de 2022 en un descampado del Monte El Pardo, elegido por su baja cobertura y facilidad para detectar intrusos.
“Era el lugar perfecto para no ser vistos”, comentó Martínez en la grabación.
Sin embargo, la historia no concluyó ahí.
Tres días antes de su detención, Zapatero se reunió nuevamente con Martínez el 8 de diciembre de 2025 en otra zona restringida del mismo monte, rodeados de un despliegue policial y escoltas.
“Paseamos más de una hora incomunicados”, relató Martínez, quien añadió que después compartieron un desayuno en un restaurante cercano que había sido vaciado para garantizar su privacidad.
Las imágenes publicadas por Entrambasaguas contradicen la versión del expresidente, quien había negado conocer a Martínez.
“No tengo nada que ocultar”, afirmó Zapatero en declaraciones previas, pero las evidencias visuales cuentan una historia diferente.
Además, Martínez dirige Análisis Relevante, una empresa que contrató a What the FAP, la agencia de comunicación de Alba y Laura Rodríguez Espinosa, hijas del expresidente.
La Guardia Civil ha calificado estos encuentros como una posible “explosión controlada”, mientras que la UDEF sospecha que Martínez actuaba como testaferro, cobrando comisiones sin ofrecer servicios reales relacionados con el rescate.

El exministro José Luis Ábalos ha declarado que Zapatero presionó para aprobar la ayuda a Plus Ultra a pesar de las dudas internas.
“Había una necesidad urgente de actuar, y las decisiones se tomaron en un contexto complicado”, argumentó Ábalos.
Fuentes policiales también han mencionado filtraciones e intentos de influencia en el proceso de rescate, lo que añade más incertidumbre a la situación.
Antes de ser arrestado, Martínez tomó medidas drásticas al borrar mensajes y correos electrónicos, lo que ha acelerado las investigaciones en su contra.
“No puedo permitir que me atrapen”, se escuchó en una de las grabaciones, reflejando la desesperación y el intento de cubrir sus huellas.
Este escándalo ha sacudido los cimientos de la política española y ha dejado al descubierto una trama de corrupción que involucra a figuras clave del gobierno.
La situación continúa desarrollándose, y las investigaciones de la UDEF y la Agencia Anticorrupción están en marcha, prometiendo más revelaciones en el futuro.
La población observa con atención cómo se desenvuelven estos acontecimientos, que podrían tener repercusiones significativas en el panorama político español.
