Ábalos acorrala a Marlaska: exige su declaración ante el juez por el escándalo de las mascarillas

Ábalos está siendo presionado para declarar en el caso de las mascarillas, después de que el Tribunal Supremo desestimara sus recursos.

 

 

El exministro de Transportes José Luis Ábalos se encuentra al borde de enfrentar un juicio por el caso de las mascarillas, después de que el Tribunal Supremo haya desestimado todos sus recursos legales.

Desde la prisión de Soto del Real, donde se encuentra recluido, Ábalos ha intensificado su estrategia de defensa al apuntar a otros miembros del Gobierno, buscando así repartir las responsabilidades en un escándalo que ha sacudido a la política española.

En un momento crítico de su situación judicial, Ábalos ha quedado sin abogado tras la renuncia del despacho Chabaneix, que alegó “discrepancias contractuales”.

Sin embargo, este despacho ya había presentado previamente un escrito de conclusiones provisionales ante el magistrado Leopoldo Puente, en el que el exministro sostiene su inocencia, solicita la absolución y demanda una serie de diligencias que evidencian su intención de no asumir solo el peso del caso.

Uno de los puntos más explosivos de su defensa es la solicitud de citación como testigo del actual ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Según Ábalos, el Ministerio del Interior compró mascarillas por un valor de 3,5 millones de euros a la misma empresa vinculada a Víctor de Aldama, con la que él mismo había contratado durante su gestión en Transportes.

Esta conexión ha llevado a la defensa de Ábalos a cuestionar la falta de investigación sobre estas operaciones, sugiriendo que Marlaska podría estar en el centro de las sospechas.

 

Ábalos pide que testifiquen en el juicio de las mascarillas en el Supremo  los ministros Grande-Marlaska y Torres y la presidenta del Congreso | España

 

El entorno familiar de Ábalos también ha reforzado esta línea de defensa.

Su hijo mayor, Víctor, ha expresado públicamente su incredulidad ante el hecho de que la justicia no haya indagado más a fondo en las compras del Ministerio del Interior.

En estas transacciones también ha surgido el nombre del exsecretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez.

A pesar de que un alto mando policial fue llamado a declarar como testigo, hasta ahora ningún cargo político del Ministerio del Interior ha sido investigado, algo que la defensa de Ábalos busca cambiar con su reciente estrategia.

Con la Fiscalía pidiendo una condena de 24 años de prisión, Ábalos ha decidido “tirar de la manta”.

Esta frase, que sugiere una revelación de verdades ocultas, implica que está dispuesto a señalar a otros altos funcionarios del Gobierno, incluyendo a Marlaska, para defender su inocencia.

Esta maniobra no solo pone en jaque al ministro del Interior, sino que también amenaza con socavar la credibilidad del propio Gobierno de Pedro Sánchez.

La situación de Ábalos ha captado la atención de los medios y de la opinión pública.

La presión sobre el Gobierno aumenta a medida que se revelan más detalles sobre las compras de material sanitario durante la pandemia.

La defensa de Ábalos ha argumentado que si se investiga su caso, también debe hacerse con las operaciones del Ministerio del Interior, lo que podría abrir una caja de Pandora en la que se cuestionen las decisiones de otros altos funcionarios.

 

Ábalos pide que Marlaska, Torres y Armengol testifiquen

 

Mientras tanto, el juicio por el caso de las mascarillas se perfila como uno de los más significativos de la actual legislatura.

La posibilidad de que se llame a declarar a figuras tan prominentes como el ministro del Interior genera un clima de incertidumbre y tensión en el seno del Ejecutivo.

Las repercusiones de este caso podrían ser devastadoras no solo para Ábalos, sino también para la estabilidad del Gobierno de Sánchez.

En un contexto donde la política española enfrenta desafíos constantes, el escándalo de las mascarillas se convierte en un símbolo de las luchas internas y las tensiones que pueden surgir en tiempos de crisis.

La estrategia de Ábalos de señalar a otros miembros del Gobierno para compartir las responsabilidades podría ser un movimiento arriesgado, pero también podría ser su única salida para evitar una condena severa.

A medida que se acercan las fechas del juicio, todos los ojos estarán puestos en cómo se desarrollarán los acontecimientos.

La declaración de Marlaska y la posible aparición de otros altos cargos del Gobierno como testigos podrían cambiar el rumbo del caso y, con ello, la percepción pública sobre la gestión de la crisis sanitaria en España.

La situación es, sin duda, un recordatorio del delicado equilibrio entre la política y la justicia, y de cómo las decisiones tomadas en momentos críticos pueden tener consecuencias duraderas.

 

Ábalos quiere que Marlaska declare para exculparle, pero amenaza con  'desnudar' a Interior | Vozpópuli

Related Posts

Our Privacy policy

https://noticiasdecelebridades.com - © 2026 News