Santiago Abascal acusa al Gobierno de imponer el silencio tras la tragedia de Adamuz y exige responsabilidades políticas en lugar de gestos simbólicos.

En un contexto de creciente tensión política en España, Santiago Abascal, líder de Vox, ha dejado una huella indeleble con su contundente intervención en el debate sobre la tragedia reciente.
En un discurso cargado de emoción y firmeza, Abascal no solo recordó a las víctimas, sino que también cuestionó la responsabilidad del Gobierno de Pedro Sánchez en los sucesos que han conmocionado al país.
“Los políticos han decidido que hay un luto oficial y que consiste en que no hablamos, que no hacemos mítines y que no cumplimos con nuestra obligación”, afirmó Abascal, desafiando la narrativa de silencio impuesto tras la tragedia.
“Los españoles no quieren que los políticos sean plañideras, quieren que cumplamos con nuestra obligación y denunciemos la corrupción”, agregó con vehemencia.
El líder de Vox no se detuvo ahí.
Aludiendo a la falta de respuestas por parte de los políticos, mencionó específicamente el caso de Pilar Alegría, quien, según él, ha permanecido callada sobre los beneficios que su cuñado obtuvo en el ministerio.
“¿Por qué alguien que no había cobrado en el ministerio se benefició de la presencia de su cuñada?”, cuestionó, señalando la opacidad que rodea a ciertos funcionarios.
Abascal expresó su indignación al ver cómo los políticos, en lugar de asumir responsabilidades, optan por el silencio.
“No quiero venir aquí a expresar mis sentimientos, quiero que haya justicia y que se sepa qué ha pasado”, enfatizó, subrayando la necesidad de respuestas claras y directas para las familias afectadas.

El tema del funeral de estado también fue abordado por Abascal, quien dejó claro que Vox no asistirá.
“Los políticos no tienen que organizar funerales de la gente.
Tienen que defender la seguridad de las personas y garantizar que las infraestructuras públicas funcionen”, declaró, defendiendo el derecho de las familias a despedirse de sus seres queridos en un ambiente familiar y sin la interferencia de la política.
“Lo que queremos es que esas familias puedan despedir a sus familiares, no que se convierta en un espectáculo político”, insistió.
Según Abascal, la gestión del Gobierno ha llevado a una “tercermundialización” de España, afectando gravemente los servicios públicos, incluyendo el transporte, la educación y la salud.
“Nada funciona bajo el socialismo, nada funciona bajo la corrupción y la mentira”, sentenció.
El discurso de Abascal resonó con un fuerte sentido de urgencia.
“Hemos llegado a la constatación de que probablemente solo en el Palacio de la Moncloa hay más corrupción que en el Ministerio de Transportes”, afirmó, haciendo eco de la frustración que sienten muchos ciudadanos ante la falta de transparencia y rendición de cuentas.
Abascal también abordó la situación de las infraestructuras en España, señalando que las advertencias de ingenieros y maquinistas sobre problemas en las vías férreas han sido ignoradas.
“El ministro solo se dedica a twittear y a insultar a la gente, mientras la seguridad de los ciudadanos está en riesgo”, criticó, refiriéndose a la inacción del Gobierno.

El líder de Vox no ocultó su indignación al hablar sobre el reciente apagón que dejó a muchas personas en situaciones vulnerables.
“Cuando sabemos que estaban experimentando por razones ideológicas, cargándose la energía nuclear y volando las centrales térmicas, nos preguntamos: ¿cuándo nos van a decir la verdad?”, cuestionó, demandando una respuesta clara y honesta de los responsables.
“No esperéis de nosotros lágrimas ni gestos compungidos.
Esperad respuestas”, prometió Abascal, quien se comprometió a seguir luchando por la justicia y la verdad.
“La gente quiere un futuro, salir a la calle sin miedo, montarse en un tren y no tener que temer por su vida”, concluyó, dejando claro que su partido está decidido a tomar una postura firme frente a la corrupción y la ineficacia del Gobierno.
A medida que España enfrenta estos desafíos, las palabras de Abascal resuenan como un llamado a la acción y a la responsabilidad, instando a los ciudadanos a exigir a sus líderes la rendición de cuentas que merecen.
La intervención de Vox en este momento crítico no solo ha sacudido el panorama político, sino que también ha encendido un debate sobre la necesidad de un cambio real en la forma en que se gestionan los asuntos públicos en el país.
