Ana Rosa Quintana critica duramente a Óscar Puente y al Gobierno por el caos ferroviario, los retrasos del AVE y la falta de explicaciones tras la tragedia de Adamuz.

Ana Rosa Quintana ha vuelto a ser contundente en su programa matutino, lanzando una crítica feroz al Gobierno y colocando a Óscar Puente, el ministro de Transportes, en el centro de la diana por el deterioro del sistema ferroviario y la falta de respuestas tras la tragedia de Adamuz en Córdoba.
Durante su intervención, la presentadora no escatimó en palabras al señalar que el Ejecutivo sigue sin ofrecer explicaciones claras, mientras los retrasos, averías y el caos logístico en la alta velocidad se acumulan.
“Hoy es San Blas, y por San Blas, la cigüeña verás, pero lo que no verás será a ningún AVE llegar puntual”, comenzó Ana Rosa, utilizando una metáfora que ha resonado en las redes sociales.
Con esta frase, estableció el tono crítico de su monólogo, dejando claro que la situación del transporte ferroviario es insostenible.
La presentadora recordó que Bruselas había otorgado 111 millones de euros en diciembre de 2023 para mejorar la línea Madrid-Sevilla, que fue calificada de “obsoleta”.
Ana Rosa exigió explicaciones sobre el destino de esos fondos: “¿Dónde ha ido ese dinero?”.
La comparecencia de Puente en el Congreso, según Ana Rosa, llegó demasiado tarde y se centró más en justificar al Gobierno que en abordar problemas reales.
“Cuando el ministro dice que hace ‘muy bien su trabajo’, hay que preguntarse: ¿qué trabajo es ese?”, cuestionó la presentadora.
En un momento tenso, subrayó que también tendría que explicar por qué ADIF había solicitado suprimir los últimos servicios del corredor Madrid-Barcelona para mantenimiento, si es que no había problemas.
Además, Ana Rosa se hizo eco de informaciones sobre la paralización de empresas químicas y logísticas en Cataluña, así como el colapso de mercancías en el puerto de Barcelona, advirtiendo que el caos ferroviario ya está afectando a la economía española.
“Esto no es solo un problema de trenes, es un problema que impacta en la economía de todos”, enfatizó, dejando claro que la situación es crítica.
La presentadora también criticó lo que considera una estrategia del Gobierno para eludir responsabilidades.
“Es increíble que la ministra Diana Morant haya culpado a Mariano Rajoy.
Se nota que ayer fue el día de la marmota”, ironizó, añadiendo que “el Congreso se ha convertido en un choque de relatos y no en un debate”.
Esta afirmación refleja su descontento con la falta de un debate constructivo y la tendencia del Gobierno a desviar la atención de los problemas reales.
Ana Rosa no se detuvo ahí.
Afirmó que el Gobierno de Pedro Sánchez y sus socios han tratado a Alberto Núñez Feijóo como si fuera el presidente, mientras blanqueaban a Óscar Puente, a pesar de las dudas sobre su gestión.
“Es evidente que el ministro no está a la altura de las circunstancias”, sentenció.
La intervención de Ana Rosa culminó con un reproche directo al doble rasero del Ejecutivo en tragedias como la de Adamuz y la DANA.
“No politicemos lo que nos puede salpicar; al resto, se les puede insultar”, remató, dejando a Óscar Puente retratado ante la audiencia como el símbolo de un Gobierno que, a su juicio, ha priorizado el relato frente al mantenimiento de las vías y la transparencia con los ciudadanos.
Con este alegato final, Ana Rosa Quintana ha dejado claro que la situación del transporte ferroviario en España es una cuestión que no se puede ignorar, y que el Gobierno debe asumir la responsabilidad de sus actos.
Su intervención ha resonado no solo en el ámbito político, sino también en la sociedad, donde muchos comparten su frustración ante la falta de soluciones efectivas y la creciente crisis en el sector.
El impacto de sus palabras ha sido significativo, y su crítica ha marcado el tono de la mañana televisiva, estableciendo un precedente en la cobertura de temas de vital importancia para los ciudadanos.
Así, Ana Rosa continúa siendo una voz relevante en el panorama mediático español, dispuesta a cuestionar y desafiar a quienes están en el poder.
