
El Real Madrid ganó al Atlético de Madrid en un derbi lleno de controversias arbitrales, incluida una posible falta no sancionada de Rudiger y una patada sin tarjeta a Gonzalo.
En una jornada de máxima tensión en el fútbol español, el derbi madrileño entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid dejó una gran cantidad de controversias y decisiones arbitrales que han puesto en duda la imparcialidad de la transmisión y el VAR.
La polémica llegó a su punto más álgido cuando varios incidentes clave no fueron mostrados en las imágenes de la transmisión, lo que ha desatado una ola de críticas por parte de los seguidores del fútbol en general, especialmente de los aficionados culés, quienes ven una vez más una actitud sesgada en la cobertura de los medios.
Uno de los momentos más discutidos fue un posible penalti a favor del Atlético de Madrid cometido por Antonio Rüdiger, defensor del Real Madrid.
En una acción aparentemente clara, el jugador alemán pareció derribar a un rival dentro del área.
Sin embargo, lo que más sorprendió fue la completa falta de imágenes del incidente en la transmisión de Movistar, el principal canal que cubre los partidos de LaLiga.
Los espectadores no pudieron ver ni una sola toma de la jugada polémica, lo que alimentó las sospechas de una manipulación deliberada de la información visual.
A pesar de que las repeticiones de la jugada pudieron haber ayudado a esclarecer si hubo o no infracción, la cadena decidió cortar las imágenes en el momento preciso en que el incidente ocurrió, dejando en la oscuridad a los televidentes.

Lo que se suma a la indignación generalizada es el hecho de que, al igual que sucedió en otras ocasiones, Movistar optó por guardar silencio sobre otro incidente clave, esta vez relacionado con Gonzalo, jugador del Atlético.
En una jugada en la que Gonzalo propinó una patada que bien podría haber sido castigada con una tarjeta amarilla o incluso roja, el árbitro no sacó ninguna tarjeta, lo que resultó en una nueva oleada de críticas hacia los árbitros y el VAR, quienes, según muchos, se desentendieron por completo de la acción.
La falta de sanción ante esta jugada, que fue calificada por algunos como una “acción escalofriante”, generó un malestar aún mayor entre los seguidores del fútbol, que veían cómo el Atlético de Madrid era víctima de una clara injusticia.
A lo largo del partido, Movistar mantuvo una postura crítica hacia los arbitrajes en otros partidos, en particular, el de la reciente victoria del FC Barcelona sobre el Atlético de Madrid, al que acusaron de recibir ayudas arbitrales.
Sin embargo, en esta ocasión, la cobertura fue diametralmente opuesta, ya que la cadena se mostró excesivamente complaciente con las decisiones que favorecieron al Real Madrid.
A pesar de las múltiples ocasiones en las que los jugadores del Atlético fueron víctimas de jugadas dudosas, la cadena optó por no comentar ni una sola vez sobre la falta en el gol que Valverde anotó para el Real Madrid, una jugada que, según varios analistas, no debió haberse validado por una falta previa sobre un jugador del Atlético.

Los aficionados más críticos aseguran que Movistar ha perdido toda objetividad al cubrir los partidos del Real Madrid, y no dudan en calificar esta actitud como una forma de “blanquear” los errores arbitrales y las acciones controvertidas del conjunto merengue.
“Es repugnante que cubran absolutamente todo y no den ni una sola toma de un posible penalti o una tarjeta roja.
Estamos pagando una cantidad considerable por estos servicios, y lo mínimo que esperamos es una cobertura imparcial y transparente”, comentó un aficionado en las redes sociales.
Para los seguidores del FC Barcelona, el malestar es aún mayor.
Tras el mencionado “atraco” que sufrieron en un partido reciente, muchos confían en que el Barça sea el único equipo capaz de poner fin a esta aparente “mafia” que, según afirman, está controlando el arbitraje en la liga.
Aunque las acusaciones de corrupción arbitraria no son nuevas, esta situación ha alcanzado un nivel de desesperación entre los hinchas de los clubes rivales del Real Madrid, quienes consideran que el poder del club blanco en el fútbol español es demasiado grande como para no tener influencia en las decisiones de los árbitros.

En cuanto al Real Madrid, las críticas por su estilo de juego continúan.
Muchos señalan que el equipo de Carlo Ancelotti sigue dependiendo en gran medida de jugadas individuales y balonazos largos, sin ofrecer un juego colectivo que se espere de un club de su envergadura.
La actuación de Vinícius Jr.
, quien fue objeto de burlas por su actuación en el campo, fue otro de los puntos que más indignó a los seguidores del Atlético, que veían cómo el brasileño se aprovechaba de las decisiones arbitrales para hacerse con el protagonismo.
A pesar de estas críticas, la victoria del Real Madrid fue clara, aunque no exenta de controversia, como es habitual en estos derbis.
Finalmente, muchos observadores aseguran que el Atlético de Madrid, dirigido por Simeone, sigue siendo un equipo incapaz de plantar cara a los grandes en situaciones decisivas.
A pesar de contar con un plantel talentoso, el conjunto rojiblanco sigue demostrando una falta de carácter en los momentos clave, algo que se hizo patente nuevamente en este derbi.
La derrota ante el Real Madrid deja al Atlético en una posición delicada, mientras que la polémica en torno al arbitraje y la cobertura de los medios aumenta la tensión en la liga española.
La frustración entre los aficionados crece, y muchos se preguntan hasta cuándo se seguirán tapando estos “robo” en el fútbol español.
La expectativa de un nuevo enfrentamiento entre el Real Madrid y el FC Barcelona, que se celebrará próximamente, podría ser el escenario perfecto para ver si el Barcelona es capaz de hacer frente a la “mafia” que muchos creen que controla los hilos del fútbol español.
Sin embargo, la creciente desconfianza hacia los árbitros y los medios de comunicación sugiere que las polémicas seguirán siendo una constante en el fútbol de élite.
