Can Yaman fue arrestado brevemente en Estambul durante una redada antidroga y quedó en libertad pocas horas después sin cargos.
El actor explicó que se encontraba en Turquía de vacaciones para visitar a su madre y que ya había sido advertido de que la situación en la ciudad estaba complicada, especialmente para la vida nocturna.

Can Yaman, uno de los actores turcos con mayor proyección internacional, atraviesa en estos días una etapa de intensa exposición mediática en España con motivo de la promoción de El Turco, su nueva serie para Movistar Plus+, la primera producción turca rodada íntegramente en inglés.
Sin embargo, el lanzamiento de este ambicioso proyecto se ha visto inevitablemente acompañado por un episodio delicado ocurrido recientemente en su país natal, del que el propio intérprete ha decidido hablar con claridad.
El pasado fin de semana, Can Yaman fue arrestado durante una redada antidroga en Estambul y puesto en libertad pocas horas después, sin cargos.
La noticia se propagó rápidamente, generando una oleada de rumores y especulaciones que obligaron al actor a reaccionar públicamente para negar cualquier vinculación con la tenencia o el consumo de sustancias ilegales.
Ahora, ya en Madrid, Yaman ha abordado el asunto con serenidad en una entrevista concedida durante su estancia en España, aportando contexto y matices a lo sucedido.

El actor se encontraba en Turquía disfrutando de unos días de descanso antes de retomar su agenda internacional.
El motivo principal de su viaje fue familiar.
“Fui a Turquía para ver a mi madre durante mis vacaciones”, explicó, subrayando el fuerte vínculo que mantiene con su país de origen pese a residir desde hace años fuera de él.
Para Yaman, Turquía es un lugar cargado de contrastes, una mezcla de emociones que forman parte de su identidad personal y artística.
“Turquía es un país que te regala muchas emociones contradictorias, pero ese caos, ese jaleo, me gusta muchísimo, es una parte de mi carácter también”, confesó.
Fue precisamente ese regreso a Estambul, ciudad que reconoce echar de menos, el que terminó derivando en una situación inesperada.
“Al final elegí Estambul porque lo echaba de menos”, relató, antes de reconocer que su entorno ya le había advertido de que el clima en la ciudad no era el más propicio para la vida nocturna.
“Me advirtieron de que las cosas estaban complicadas y que si me gusta salir de noche, de fiesta, había un problema”, le dijeron.
Pese a ello, el actor decidió seguir adelante con su viaje, sin imaginar que acabaría viéndose envuelto en una intervención policial.
La detención se produjo en el marco de una operación antidroga de gran alcance, en la que fueron identificadas varias personas.
Yaman fue retenido de manera preventiva y liberado poco después, una vez aclarada su situación y descartada cualquier implicación delictiva.
El actor ha insistido en que no hubo cargos ni acusaciones formales en su contra, y que todo quedó en un malentendido amplificado por su notoriedad pública.
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Lejos de mostrarse a la defensiva, Can Yaman ha optado por un tono reflexivo al referirse a lo ocurrido, consciente del impacto que este tipo de noticias tiene en su imagen.
Convertido en una figura global gracias a sus papeles en series de éxito, sabe que cada movimiento suyo es observado con lupa.
“Soy consciente de quién soy y de lo que represento”, ha señalado en otras ocasiones, y esta vez no ha sido diferente.
Su reacción apunta más a la comprensión del contexto que a la confrontación.
En paralelo a este episodio, el actor vive un momento clave en su carrera profesional.
El Turco supone un punto de inflexión, no solo por tratarse de una producción internacional rodada en inglés, sino por el cambio de registro que propone.
Ambientada en una época histórica y basada en hechos reales, la serie narra una historia épica de redención, justicia y amor imposible, alejándose del tono de comedia romántica con el que muchos espectadores asocian a Yaman.
Durante la presentación en Madrid, el actor se mostró ilusionado y orgulloso del resultado, destacando el esfuerzo físico y emocional que exigió el proyecto.

La coincidencia temporal entre el estreno de la serie y la noticia de su detención ha añadido una tensión innecesaria a una etapa que debería estar centrada exclusivamente en lo profesional.
Aun así, Yaman ha mantenido su agenda promocional en España sin cancelaciones, dejando claro que no tiene nada que ocultar y que su prioridad es su trabajo.
Su presencia en actos públicos, photocalls y entrevistas ha sido constante, proyectando una imagen de normalidad y control.
Para Can Yaman, lo ocurrido en Estambul parece haber reforzado una idea que repite con frecuencia: la complejidad de su relación con Turquía.
Un país al que ama profundamente, pero en el que reconoce que la exposición mediática y el contexto social pueden convertir cualquier episodio en un foco de controversia.
“Ese caos también forma parte de mí”, admite, asumiendo que su identidad está hecha de contrastes, igual que la tierra que lo vio nacer.
Mientras El Turco llega al público español a través de Movistar Plus+, el actor continúa defendiendo su trayectoria con la convicción de quien ha aprendido a convivir con la fama y sus riesgos.
La detención en Estambul, ya superada desde el punto de vista legal, queda como un episodio incómodo, pero también como una muestra de la presión constante que acompaña a las grandes estrellas.
Can Yaman, fiel a su estilo, ha optado por hablar, explicar y seguir adelante.