El actor australiano se encuentra promocionando en España su nueva película, el thriller ‘Ruta de escape’

Chris Hemsworth volvió a conquistar al público español con una visita muy comentada a *El Hormiguero*, donde acudió para presentar su nueva película, *Ruta de escape*, un thriller de acción dirigido por Bart Layton que llegará a los cines el próximo 13 de febrero.
El actor australiano no solo habló de cine y de su exigente trabajo en Hollywood, sino que también dejó varios titulares sobre su vida personal, su matrimonio con Elsa Pataky y su particular manera de afrontar los desacuerdos en pareja.
El programa, emitido el martes 27 de enero, supuso un cambio total de registro tras la anterior entrevista política.
Pablo Motos recibió al intérprete con una pregunta directa y cercana: «¿Cómo te va la vida, Chris?».
El presentador intentó arrancarle una respuesta en español, pero Hemsworth reconoció con humor que su dominio del idioma sigue siendo limitado.
«¡Me cago a la leche!», soltó entre risas, antes de explicar el origen de la expresión.
«Mi suegro lo dice mucho y se me va pegando», añadió, provocando las carcajadas del público.

La visita tenía como eje central la promoción de *Ruta de escape*, una coproducción británico-estadounidense en la que Hemsworth interpreta a Davis, un ladrón de joyas especializado en robos de alto riesgo que mantiene en jaque a la policía.
El actor quiso subrayar que la película va más allá de la acción pura.
«Aunque pertenece al género de acción, también ofrece una profundidad emocional y personajes complejos», explicó.
Según Hemsworth, el filme rinde homenaje al cine de los años 70, 80 y 90, combinando espectáculo con una narrativa más clásica.
«Es uno de los mejores guiones que yo haya leído en años.
Tiene un elemento de nostalgia muy bonito y permite vivir una experiencia cinematográfica increíble en la pantalla grande», aseguró con convicción.
Durante la entrevista, el actor profundizó en el proceso creativo de la película y en la preparación de su personaje.
Contó que el director, Bart Layton, proviene del mundo del documental y que esa mirada realista marcó todo el rodaje.
«Nuestro director ha hecho documentales.
Después pasó a dirigir películas, pero sigue manteniendo ese estilo de autenticidad y realismo», explicó.
Esa búsqueda de veracidad llevó al equipo a entrevistarse con delincuentes reales.
«Cada uno de los personajes fue a entrevistar a ladrones de verdad, yo también hablé con ellos.
Y con investigadores de seguros, policías…», relató.

Hemsworth aclaró que la historia no está basada en hechos reales concretos, pero sí en experiencias humanas auténticas.
«No es una historia real en sí, pero los personajes sí que están basados en personajes reales», dijo, antes de describir la complejidad de Davis.
«Mi personaje está basado en varias personas distintas que tuvieron trayectorias y vidas muy complicadas, han sufrido una infancia muy difícil, maltrato, violencia, abandono».
Para el actor, esa carga emocional es clave para entender al protagonista.
«Davis es un personaje complejo y está lleno de ambigüedad porque sigue teniendo su ética y su corazón.
Y la línea entre bueno y malo la verdad es que no está nada clara».
El tono de la entrevista se volvió más distendido cuando Pablo Motos sacó a relucir las espectaculares escenas de persecuciones en coche que aparecen en la película.
Hemsworth confesó que el rodaje fue especialmente exigente y que no todos los vehículos salieron indemnes.
«Pocos coches sobrevivieron», reconoció entre risas, mencionando auténticas joyas del motor, como un Mustang clásico que le hubiera encantado llevarse a Australia.

Ese comentario dio pie a una pregunta inevitable sobre su vida cotidiana: ¿quién conduce mejor, Chris Hemsworth o Elsa Pataky? La respuesta fue diplomática y cariñosa.
«Los dos», afirmó, antes de destacar las habilidades al volante de su mujer.
Sin embargo, el momento más comentado llegó cuando el actor hizo una confesión inesperada sobre su matrimonio con la intérprete española.
«Cerca de donde vivimos hay una pista, allí hacemos carreras bastante a tope», reveló.
Y añadió, con una sonrisa cómplice: «De hecho, resolvemos las peleas ahí cuando tenemos alguna disputa».
La frase, pronunciada con naturalidad y sentido del humor, desató risas en el plató y se convirtió en uno de los grandes titulares de la noche.
Más allá de la anécdota, Hemsworth dejó entrever una relación basada en la complicidad, el juego y la búsqueda de salidas positivas incluso en los momentos de tensión.
Sin dramatismos ni discursos grandilocuentes, el actor mostró una faceta cercana y humana que conectó con el público.

A lo largo de la entrevista, también habló de su visión sobre la vida y la profesión, señalando que con los años ha aprendido a ser más consciente de la fragilidad de todo lo que le rodea.
Esa reflexión, unida a su manera de abordar personajes moralmente ambiguos y a la naturalidad con la que habla de su familia, dibuja el retrato de un actor en plena madurez personal y profesional.
La visita de Chris Hemsworth a *El Hormiguero* dejó claro que, más allá del superhéroe y la estrella de Hollywood, hay un intérprete comprometido con su trabajo y un hombre que no teme compartir pequeñas confesiones de su vida cotidiana.
Entre cine, motores y risas, el actor australiano volvió a ganarse al público español, demostrando que su carisma va mucho más allá de la gran pantalla.