La final del Benidorm Fest 2026 desató una fuerte polémica tras la victoria de Tony Grox y Lucycalys, debido a la gran discrepancia entre las votaciones del jurado y las preferencias del público.

La final del Benidorm Fest 2026, un evento crucial para seleccionar al representante español en Eurovisión, ha suscitado una ola de críticas y controversias tras la victoria de Tony Grox y Lucycalys con su tema “T amaré”.
Desde su instauración en 2022, el festival ha estado en el ojo del huracán debido a las quejas sobre el sistema de votación, donde el jurado profesional tiene un papel preponderante.
Este año no ha sido la excepción, ya que la discrepancia entre los gustos del público y las decisiones del jurado ha generado un clima de descontento palpable.
Rosalinda Galán, con su canción “Mataora”, era considerada una de las favoritas del público.
Sin embargo, su desempeño en la final fue decepcionante, quedando relegada al tercer puesto.
Las puntuaciones del jurado, que otorgaron una baja calificación a Rosalinda, desataron un torrente de críticas en las redes sociales.
“Es un resultado injusto”, comentaba un usuario en Twitter, reflejando el sentir de muchos que esperaban ver a Rosalinda en lo más alto del podio.
La alta puntuación recibida por Asha, en contraste con la de Rosalinda, dejó a los seguidores del festival confundidos y molestos.
Los abucheos que resonaron en la sala tras el anuncio de las puntuaciones del jurado evidenciaron la tensión acumulada.
Jesús Vázquez y Javier Ambrossi, los presentadores del evento, intentaron calmar a la multitud pidiendo respeto y silencio, recordando que “el jurado representa la mitad de los votos”.
Sin embargo, sus palabras no lograron apaciguar el descontento que se respiraba en el ambiente.
“No podemos ignorar la voz del público”, expresó Vázquez, subrayando la importancia de encontrar un equilibrio entre las opiniones del jurado y las preferencias de los espectadores.
La falta de transparencia en los criterios utilizados por el jurado ha sido un tema recurrente en las críticas.
Muchos usuarios han señalado que las puntuaciones de una semifinal a otra son inconsistentes, lo que plantea serias dudas sobre la objetividad del proceso.
“¿Cómo es posible que una canción que arrasó en semifinales reciba tan baja puntuación en la final?”, se preguntaba otro usuario, resaltando la necesidad urgente de revisar el sistema de votación.
La controversia no solo se limita a las redes sociales.
En entrevistas posteriores, varios artistas expresaron su preocupación por la legitimidad del festival.
“Es fundamental que el Benidorm Fest sea un reflejo de lo que el público realmente quiere”, comentó un conocido cantante, quien prefirió permanecer en el anonimato.
“Si no se garantiza la transparencia, corremos el riesgo de perder la esencia del festival”.

Los organizadores del Benidorm Fest se encuentran ahora ante un dilema crucial: ¿cómo lograr un equilibrio entre la opinión del público y la valoración profesional? La polémica desatada tras la final de 2026 pone de manifiesto la necesidad de una revisión exhaustiva del sistema de votación, para así garantizar la legitimidad del proceso y la satisfacción de todos los participantes y seguidores del festival.
Mientras tanto, la comunidad de fans sigue debatiendo apasionadamente sobre el resultado de la final.
“El Benidorm Fest debe ser un espacio donde todos los artistas tengan la oportunidad de brillar”, afirmaba una fan en un foro dedicado al festival.
“Si no, ¿qué sentido tiene?”.
En conclusión, el Benidorm Fest 2026 ha dejado una huella imborrable en la memoria colectiva de los seguidores de Eurovisión en España.
La controversia alrededor de las votaciones y la percepción de “tongo” han abierto un debate necesario sobre la dirección futura del festival.
Con la mirada puesta en el próximo año, los organizadores tienen la tarea de escuchar a su audiencia y ajustar el sistema de votación para asegurar que todos los artistas tengan una oportunidad justa de ser reconocidos.
La transparencia y la equidad deben ser los pilares sobre los cuales se construya el futuro del Benidorm Fest, para que así el festival continúe siendo un referente en la música española y europea.
