La caída de Nicolás Maduro y el ascenso de Delcy Rodríguez generan incertidumbre para José Luis Rodríguez Zapatero, quien enfrenta cuestionamientos sobre su vínculo con el régimen chavista.

José Luis Rodríguez Zapatero, ex presidente del Gobierno español, atraviesa un periodo de intensa incertidumbre política.
Su entorno reconoce un creciente nerviosismo ante la nueva realidad que se ha abierto tras la caída de Nicolás Maduro, líder del régimen venezolano, y el ascenso interino de Delcy Rodríguez, actual vicepresidenta y mano derecha de Maduro.
Este cambio de poder ha llevado a Zapatero a intensificar sus contactos con el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a buscar asesoramiento legal en medio de una serie de frentes que amenazan su figura internacional.
La situación se ha vuelto aún más compleja para Zapatero, quien durante años ha sido considerado un mediador clave entre el chavismo y la comunidad internacional.
Sin embargo, ahora su papel se encuentra en tela de juicio.
La atención se ha desplazado hacia Delcy Rodríguez, quien ha asumido el control temporal del poder en Venezuela tras la detención de Maduro por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero de 2026.
Según diversas informaciones, Delcy Rodríguez estaría explorando un entendimiento con Washington para liderar una transición política en Venezuela sin Maduro, con el objetivo de evitar represalias personales y mantener su poder político.
En este nuevo tablero político, la figura de Zapatero se percibe como prescindible.
Las sospechas sobre su involucramiento han aumentado considerablemente.
Su nombre ha sido vinculado a investigaciones en Estados Unidos y España que indagan sobre mediaciones políticas, tratos empresariales y movimientos financieros relacionados con Venezuela.

Esta situación se agrava con la reciente desaparición del negocio digital de sus hijas en el país, la web de videojuegos “El Server”, que ha dejado de estar accesible coincidiendo con el colapso del régimen chavista, un hecho que ha suscitado inquietud incluso dentro del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
Delcy Rodríguez, que ha mantenido durante años una relación cercana con Zapatero, es consciente de la información comprometedora que podría poseer.
Ha sido una de las figuras más visibles que ha respaldado al chavismo en el ámbito internacional.
Sin embargo, el llamado “Delcygate”, que incluye contactos personales, viajes y mediaciones, ha cobrado nueva relevancia tras la detención de Maduro.
En Madrid, crece la sensación de que si Delcy necesita protegerse ante la administración de Donald Trump, no dudará en entregar información sensible sobre sus antiguos aliados en España, incluyendo a Zapatero.
El temor es palpable: Zapatero podría convertirse en una moneda de cambio en este nuevo juego político.
En círculos políticos se considera un hecho que Delcy Rodríguez priorizará su propia supervivencia política y personal, incluso si eso implica romper con aquellos que durante años le han servido como puente con Europa.
La posibilidad de que Washington reciba detalles sobre negocios, favores y mediaciones ha encendido todas las alarmas, colocando al ex presidente español en una de las posiciones más delicadas de su carrera pública.

La situación de Zapatero es un reflejo de cómo la política internacional puede cambiar rápidamente y cómo los actores que antes eran aliados pueden convertirse en obstáculos.
La caída de Maduro ha desatado una serie de reacciones en cadena que han afectado a muchos, y Zapatero, que fue visto como un defensor del chavismo, ahora se enfrenta a un futuro incierto.
La presión sobre él aumenta, y las decisiones que tome en los próximos días serán cruciales no solo para su carrera, sino también para su legado.
A medida que la situación en Venezuela continúa evolucionando, la atención se centrará en cómo Zapatero maneja esta crisis.
Su capacidad para navegar por estas aguas turbulentas determinará no solo su futuro político, sino también su reputación a largo plazo.
La política es un juego de alianzas y traiciones, y en este contexto, cada movimiento cuenta.
Las próximas semanas serán decisivas para entender si Zapatero podrá mantener su relevancia en un escenario que, cada vez más, parece estar fuera de su control.
En resumen, la historia de José Luis Rodríguez Zapatero es un recordatorio de las complejidades de la política internacional y de cómo los cambios en el poder pueden tener repercusiones inesperadas.
Con Delcy Rodríguez al mando en Venezuela y un entorno cada vez más hostil, el ex presidente español se encuentra en una encrucijada que podría definir su futuro en la esfera política.
