El abogado Xaime da Pena acusa al ministro Óscar Puente de ofrecer una versión falsa sobre el estado de las vías antes del accidente de Adamuz, citando documentos oficiales que alertaban de incidencias meses antes.
El abogado Xaime da Pena ha alzado la voz en su perfil de X, cuestionando de manera contundente la versión ofrecida por el ministro de Transportes, Óscar Puente, respecto a las causas del devastador accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba, que ha dejado al menos 41 fallecidos.
En un mensaje cargado de indignación, Da Pena ha afirmado que existen documentos oficiales que contradicen el relato del Gobierno sobre el estado de las vías, subrayando que las advertencias sobre su mal estado se produjeron meses antes del siniestro.
“Ahora nos quieren hacer creer que desde mayo estaba todo en orden”, ha denunciado el abogado, refiriéndose a las declaraciones del ministro Puente, quien había afirmado que en mayo de 2025 se invirtieron 700 millones de euros en la infraestructura y que esta se encontraba en buenas condiciones.
Sin embargo, Da Pena ha recordado que el 8 de agosto, los maquinistas habían alertado sobre el deterioro de las vías, y que el propio Gobierno reconoció incidencias el 18 de septiembre.
“Se avisó y se denunció”, ha insistido, dejando claro que la situación era crítica mucho antes del accidente.
En un vídeo que acompaña su denuncia, el abogado ha prometido desmantelar la versión ministerial utilizando dos documentos concretos.
“No es cierto que la red estuviera en buen estado desde mayo”, ha afirmado con firmeza, enumerando una serie de incidencias reconocidas oficialmente, que incluyen problemas de señalización, falsas ocupaciones de vía, averías eléctricas y actuaciones de mantenimiento que se llevaron a cabo para restablecer el servicio.
“Estos datos han dejado en evidencia que la situación distaba mucho de ser normal”, ha añadido.
El debate, según Da Pena, no es únicamente jurídico, sino que también tiene profundas implicaciones políticas e institucionales.
En su intervención, ha reclamado un reconocimiento de responsabilidades, reprochando al ministro Puente una actitud previa de burla hacia otras víctimas.
“¿Cómo puede adoptar ahora un tono de aparente prudencia después de lo que ha sucedido?”, se preguntó retóricamente, mientras la presión política sobre el ministro se intensifica en uno de los momentos más delicados para el Ministerio de Transportes.
Las palabras del abogado han resonado con fuerza en el ámbito público, especialmente cuando ha declarado: “¡Dimisión, sinvergüenza!”.
Esta frase ha capturado la atención de los medios y del público, reflejando un sentimiento de frustración y exigencia de justicia.
La intervención de Da Pena ha sido calificada como una crítica que exige explicaciones inmediatas, y sus expresiones más duras han quedado claramente atribuidas a su opinión personal, marcando el tono de su mensaje.

El abogado ha concluido su intervención reclamando que se depuren responsabilidades y ha enfatizado que la inversión anunciada por el Gobierno no invalida los avisos previos ni los reconocimientos oficiales de fallos.
“Los documentos conocidos han desmentido la versión del ministro y han reforzado la idea de que las advertencias existían y no se atendieron”, ha declarado, dejando claro que la falta de acción ante las advertencias podría haber contribuido a la tragedia.
A medida que la situación se desarrolla, la presión sobre Óscar Puente se intensifica, y las palabras de Xaime da Pena han reavivado el debate sobre la seguridad en las infraestructuras de transporte en España.
Con un mensaje claro y contundente, el abogado ha puesto en el centro de atención la necesidad de rendición de cuentas y la urgencia de abordar los problemas estructurales que han llevado a esta situación trágica.
La comunidad política y social está atenta a los próximos pasos que tomará el Gobierno, mientras las voces de quienes exigen justicia y responsabilidad continúan resonando en el debate público.
La intervención de Da Pena no solo ha desafiado la narrativa oficial, sino que también ha abierto un espacio para que las víctimas y sus familias sean escuchadas en un momento de dolor y pérdida.
