Catorce comunidades y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla están este martes en aviso por el paso de la borrasca ‘Joseph

España vive este martes una de las jornadas meteorológicas más complicadas del invierno como consecuencia del paso de la borrasca Joseph, un potente sistema atlántico que mantiene en alerta a la práctica totalidad del país.
Desde primeras horas del día, catorce comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla permanecen bajo avisos por lluvias intensas, rachas de viento muy fuertes, temporal marítimo y nevadas, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Solo Canarias, La Rioja y el País Vasco quedan al margen de este episodio adverso.
La borrasca, nombrada por el servicio meteorológico portugués, afecta a la Península desde el domingo y se encuentra actualmente situada sobre las islas británicas, generando una intensa circulación atlántica que canaliza frentes muy activos hacia el territorio español.
“Nos enfrentamos a un episodio de precipitaciones persistentes y generalizadas, con especial incidencia en el oeste y sur peninsular”, explican desde la Aemet, que subraya el carácter adverso de la situación durante toda la jornada.
Andalucía es una de las comunidades más castigadas por el temporal.
Las provincias de Cádiz y Almería se mantienen en aviso naranja por lluvias, viento y fenómenos costeros.
En el área de Grazalema se prevén acumulaciones de hasta 80 litros por metro cuadrado en 12 horas, con registros que podrían superar los 100 litros de forma puntual.

A ello se suman vientos del suroeste con rachas de entre 50 y 70 kilómetros por hora y un oleaje que alcanza los cuatro metros, con picos aún mayores en zonas expuestas del litoral atlántico.
“El riesgo de inundaciones locales y problemas en la red viaria es elevado”, advierten los servicios de emergencia.
En el interior peninsular, la situación no es más favorable.
Ávila, en Castilla y León, continúa en aviso naranja por lluvias persistentes, una circunstancia que se arrastra desde la jornada anterior y que también afecta al norte de Cáceres, en Extremadura.
En ambas provincias, los suelos saturados incrementan el riesgo de desbordamientos y acumulaciones de agua en zonas bajas.
“La continuidad de las precipitaciones es el principal factor de preocupación”, señalan técnicos de protección civil, que recomiendan evitar desplazamientos innecesarios.
Galicia se sitúa, de nuevo, en el epicentro del temporal.
Las provincias de Pontevedra y A Coruña permanecen en alerta naranja durante todo el día por fenómenos costeros, con vientos muy fuertes del suroeste y un mar combinado que oscila entre los cinco y siete metros.
Las rachas pueden alcanzar los 88 kilómetros por hora, lo que ha provocado la caída de árboles, cortes puntuales de carreteras y complicaciones serias para la navegación.
En localidades del interior, como Begonte o Palas de Rei, las intensas lluvias han provocado el desbordamiento de ríos y anegaciones de fincas y vías secundarias.
“El río subió en cuestión de horas y no dio tiempo a reaccionar”, relatan vecinos afectados.

El sureste peninsular tampoco escapa a los efectos de Joseph.
En la Región de Murcia, el Valle del Guadalentín, Lorca y Águilas, así como el Campo de Cartagena y Mazarrón, se encuentran en aviso naranja por viento y oleaje.
Las rachas pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora y las olas situarse entre tres y cinco metros, una combinación peligrosa que obliga a extremar las precauciones en la costa.
“Pedimos a la población que evite acercarse a espigones y zonas expuestas”, insisten desde los servicios de emergencia regionales.
A lo largo del día, un frente frío cruzará la Península de noroeste a sureste, dejando cielos muy nubosos y precipitaciones generalizadas.
Las lluvias serán especialmente persistentes en Galicia, el oeste del Sistema Central y las sierras Béticas, mientras que en el extremo oriental y Baleares tenderán a ser más débiles o incluso inexistentes.
El viento soplará con rachas muy intensas en la mayor parte del territorio, salvo en el nordeste, donde el impacto será menor.
Uno de los elementos más destacados del episodio será el brusco descenso de la cota de nieve.
Con la entrada de aire frío, la Aemet prevé que pase de situarse por encima de los 2.
000 metros a caer hasta los 500-900 metros en el noroeste y entre 900 y 1.
400 metros en el resto del país.
Las nevadas comenzarán en Galicia durante la mañana y se extenderán progresivamente hacia la Cordillera Cantábrica, los Pirineos y, al final del día, las sierras del sureste.
“Los mayores espesores se esperan en zonas de montaña del norte”, indican los meteorólogos.

Las temperaturas máximas descenderán en buena parte de España, con bajadas más acusadas hacia el este, mientras que las mínimas caerán al final del día en Galicia, el Cantábrico, las mesetas y el tercio sur.
No se descartan heladas débiles en áreas montañosas de la mitad norte, así como la formación de nieblas y brumas en zonas elevadas al paso del frente.
En contraste con el resto del país, Canarias quedará al margen del temporal.
En el archipiélago predominarán los cielos poco nubosos, con temperaturas en ligero ascenso y vientos de flojos a moderados del oeste, una situación que ofrece un respiro frente al panorama adverso de la Península.
Las autoridades insisten en la necesidad de extremar la precaución durante toda la jornada.
“Es fundamental seguir las recomendaciones oficiales y mantenerse informado de la evolución meteorológica”, recuerdan desde la Aemet.
La borrasca Joseph mantendrá en vilo a buena parte del país, dejando un martes marcado por la inestabilidad, el viento y la lluvia como grandes protagonistas del invierno.