Emma García y Gloria Camila protagonizaron una bronca en directo en Fiesta tras la insistencia de la presentadora en preguntar por la vida privada de la colaboradora.

La tarde de ayer, el programa ‘Fiesta’ se convirtió en el escenario de un auténtico escándalo televisivo cuando Emma García perdió los papeles en directo tras una monumental bronca con Gloria Camila.
Este estallido, inédito en la trayectoria de la presentadora, ha generado una ola de críticas por su aparente doble rasero, especialmente en comparación con su actitud comprensiva hacia otros personajes como Ana María Aldón.
Durante la emisión, Emma García, visiblemente alterada, no pudo contenerse ante las evasivas de Gloria Camila sobre su vida personal.
“¿Por qué no me cuentas de tu viaje a Venecia?”, preguntó Emma, tratando de obtener respuestas de la joven.
“Es que mi vida es mía, y la vivo con tranquilidad.
No tengo que justificar cada decisión que tomo”, respondió Gloria, dejando claro que no estaba dispuesta a entrar en detalles sobre su relación con Manuel Cortés, el hijo de Raquel Bollo.
La tensión aumentó cuando Emma insistió en el tema, lo que llevó a Gloria a mostrar su descontento.
“No estoy enfadada contigo, pero sí con lo que se ha generado.
¿Por qué tengo que justificarme?”, replicó Gloria, mientras Emma continuaba presionando.
“Yo solo pregunto, no puedo hacerlo, ¿cómo va esto?”, se defendió la presentadora, visiblemente frustrada.
El contexto de esta bronca no es trivial.
En los últimos meses, han circulado rumores sobre una posible relación entre Gloria Camila y Manuel Cortés, algo que la joven ha desmentido en varias ocasiones.
“Solo somos amigos”, ha declarado en entrevistas previas, reafirmando que no debe explicaciones a nadie sobre su vida privada.
Sin embargo, la insistencia de Emma en el tema generó un ambiente hostil en el plató, haciendo que muchos se cuestionaran la imparcialidad de la presentadora.

Varios comentaristas en redes sociales han señalado que el enfado de Emma García parece desproporcionado, especialmente si se le compara con su actitud hacia otros colaboradores que han evadido preguntas en el pasado.
“Nunca la he visto enfadarse así con Ana María Aldón”, comentan los espectadores, sugiriendo que hay un doble estándar en la forma en que Emma trata a diferentes invitados.
La situación se volvió aún más complicada con la presencia de Raquel Bollo en el plató, quien, aunque no es suegra de Gloria, ha estado involucrada en la historia.
La reacción de Emma ante la presencia de Raquel también fue objeto de críticas, ya que muchos consideran que la presentadora debería haber mantenido una postura más neutral.
“¿Qué pinta Raquel aquí?”, se preguntaron los televidentes, al ver cómo la dinámica del programa se tornaba cada vez más incómoda.
En medio de esta controversia, María Patiño, quien recientemente ha dejado su puesto en televisión, también se pronunció sobre el tema en redes sociales, generando aún más revuelo.
“Les han dado un poder que no les pertenece”, escribió, refiriéndose a la situación de Gloria Camila.
Sin embargo, muchos se preguntan si su mensaje realmente representa un apoyo hacia la joven o si simplemente busca aprovechar la polémica para llamar la atención.

A medida que la discusión se intensificaba, Emma García trató de recuperar el control del programa, pero la situación ya había escalado a un nivel difícil de manejar.
“¿Por qué no me hablas de lo que pasó en Venecia?”, insistió, a lo que Gloria respondió con firmeza: “No tengo que hablar de mi vida privada.
Estoy aquí para lo que me interesa”.
Este episodio ha puesto de relieve la hipocresía que muchos ven en el mundo de la televisión, donde las normas parecen cambiar según la persona involucrada.
Mientras algunos defienden la libertad de Gloria Camila para llevar su vida como desee, otros critican a Emma García por no ser coherente en su rol como presentadora.
“¿Dónde está el feminismo que tanto defienden?”, se preguntan los críticos, al observar cómo se juzga a las mujeres en función de su popularidad y cómo se manejan las discusiones en los platós.
Al final del programa, quedó claro que el enfrentamiento entre Emma García y Gloria Camila no solo fue un momento de tensión televisiva, sino un reflejo de las complejidades y contradicciones que existen en el mundo del espectáculo.
Los espectadores, divididos entre quienes apoyan a una y a otra, continúan debatiendo sobre la ética y la responsabilidad en la televisión, mientras el escándalo sigue generando reacciones en redes sociales y medios de comunicación.
