Por ejemplo, hace tan solo un año el mismo Santiago Abascal apoyó de forma pública la ahora polémica campaña de ayuda para los afectados de la DANA.

Madrid, 10 de diciembre de 2025 – Lo que hace un año parecía una alianza firme entre Vox y la organización juvenil Revuelta ahora se ha convertido en un enfrentamiento público marcado por acusaciones y desconfianzas.
La polémica estalló después de que varios exdirectivos de Revuelta denunciaran supuestos desvíos de fondos recaudados para los afectados por la DANA en Valencia, generando un efecto dominó que ha dejado al descubierto la fragilidad de la relación entre ambas formaciones.
“Nosotros somos independientes, tanto política como económicamente. Estamos trabajando en la defensa de todos los ataques”, aseguró Jaime Fernández, presidente de Revuelta, mientras trataba de poner paños fríos a la situación.
Sin embargo, ni él ni su organización han presentado hasta la fecha cuentas, auditorías ni documentos que respalden la transparencia de sus acciones, lo que aumenta las sospechas sobre el destino de las donaciones.
La tensión entre Vox y Revuelta contrasta con la cercanía que existía hace apenas un año.

En aquel momento, Santiago Abascal apoyó públicamente la campaña de ayuda de Revuelta en redes sociales y medios, calificándola de “la España real” y agradeciendo la difusión de los donativos.
La colaboración parecía sólida y recurrente: en octubre de 2023, Abascal animó desde el Congreso a que “todos los españoles acudieran de manera masiva este domingo a Barcelona”, iniciativa que fue secundada por los miembros de Revuelta a través de las redes sociales.
Un mes después, la alianza se volvió a evidenciar cuando Abascal alentó la asistencia a las protestas en Ferraz y Revuelta se encargó de organizar la quedada.
Estas protestas, que terminaron con la polémica quema y apaleamiento de un muñeco de Pedro Sánchez durante la Nochevieja, demostraban una coordinación estrecha entre ambos actores.
Sin embargo, todo esto quedó en el pasado cuando comenzaron a surgir las primeras dudas sobre la gestión de los fondos destinados a los damnificados por la DANA.

“Ahora nos dicen que somos independientes, pero hace un año nos llamaban colaboradores y nos apoyaban en cada acción”, comentaba un miembro veterano de Vox, mostrando su frustración por la situación.
La organización que dirige Abascal, en efecto, ha decidido distanciarse de Revuelta tras las denuncias de desvío de donaciones, subrayando que no tiene ninguna relación directa con la gestión económica de los fondos.
El conflicto ha alcanzado tal nivel que el Partido Popular ha respaldado la intervención del Tribunal de Cuentas para investigar a Disenso, la organización vinculada a Revuelta, en busca de transparencia y responsabilidades legales.
Esta medida refleja la gravedad de las acusaciones y la necesidad de esclarecer el destino del dinero destinado a la ayuda humanitaria.
La situación ha generado un debate intenso en redes sociales y medios de comunicación.
Muchos usuarios señalan la incoherencia entre la postura de apoyo público de Abascal hace un año y la negativa actual de Vox a vincularse con Revuelta. “Es increíble cómo cambian las alianzas cuando hay dinero de por medio”, comentaba un tuitero.
La tensión también se refleja en los líderes juveniles de Vox, quienes no dudan en renegar de cualquier conexión con Revuelta, alegando que no tienen responsabilidad en la gestión de la organización.

Mientras tanto, Jaime Fernández insiste en la independencia de Revuelta, asegurando que se trata de un grupo autónomo y que los ataques que reciben son injustos.
Sin embargo, la falta de transparencia alimenta la desconfianza. La ausencia de documentación contable y de auditorías independientes ha provocado que la ciudadanía y los medios cuestionen la veracidad de sus afirmaciones.
La polémica ha abierto un debate más amplio sobre la responsabilidad de las organizaciones políticas y juveniles en la gestión de fondos destinados a emergencias y desastres naturales.
Expertos en administración y transparencia destacan la importancia de contar con registros claros y auditable de cualquier campaña de recaudación de fondos, sobre todo cuando se trata de ayuda a damnificados.
La situación de Revuelta y Vox se convierte así en un caso de estudio sobre cómo las relaciones políticas pueden tensarse y fracturarse ante la falta de rendición de cuentas.
En este contexto, las acusaciones de desvío de fondos han puesto en evidencia la fragilidad de la colaboración entre Vox y Revuelta.
Lo que alguna vez fue un vínculo sólido basado en objetivos compartidos y acciones coordinadas ahora se ha transformado en una disputa marcada por la desconfianza y la exigencia de responsabilidades.
La historia de cooperación se convierte en una advertencia sobre los riesgos de la politización de la ayuda humanitaria y la necesidad de transparencia absoluta.

A pesar de los intentos de Fernández por defender la integridad de su organización, la sombra de las dudas sobre el manejo de los fondos sigue presente.
Vox, por su parte, intenta distanciarse y proteger su imagen política, mientras que el Tribunal de Cuentas se prepara para examinar los detalles de la recaudación y el destino de las donaciones.
La ciudadanía observa con atención, y muchos esperan que se esclarezca la verdad detrás de esta polémica que mezcla política, juventud y dinero de ayuda humanitaria.
Lo que queda claro es que la relación entre Vox y Revuelta ha cambiado radicalmente en cuestión de meses: de la colaboración y el apoyo público a la desconfianza mutua y los señalamientos de irregularidades financieras.
La polémica no solo afecta a las partes implicadas, sino que también reaviva el debate sobre la gestión ética y transparente de fondos destinados a emergencias en España, dejando a todos con una pregunta pendiente:
¿quién responderá por el dinero de los damnificados de la DANA?
Mientras la investigación avanza y las declaraciones se multiplican, el escándalo amenaza con seguir creciendo y con repercusiones que podrían extenderse más allá de Vox y Revuelta, afectando la credibilidad de toda la gestión política de la ayuda humanitaria en España.