Una eurodiputada con raíces en Burkina Faso criticó duramente en el Parlamento Europeo la regularización masiva de inmigrantes en España y cuestionó la postura defendida por Irene Montero.

En un reciente debate en el Parlamento Europeo, la eurodiputada inmigrante, con raíces en Burkina Faso, lanzó una dura crítica a la exministra Irene Montero, resaltando la creciente preocupación por la regularización de medio millón de inmigrantes en España.
Durante su intervención, la eurodiputada expresó: “Donde nosotros vemos personas, ustedes ven esclavos.
La esclavitud la abolimos en el siglo XIX, y los papeles son derechos”.
Esta contundente afirmación resonó entre los presentes, subrayando la tensión entre las políticas migratorias de la izquierda española y la realidad que enfrentan muchos inmigrantes.
La situación se complica aún más cuando se considera que, según Montero, el gobierno español está “desesperado por encontrar nuevos votantes”.
La eurodiputada, aludiendo a la regularización, indicó que esta medida tiene grandes consecuencias, ya que no se sabe quiénes son estas personas que ahora tienen derecho a residir y trabajar en Europa.
“Pido a la Comisión Europea que evalúe el impacto de esta medida en España”, afirmó, resaltando la necesidad de un análisis crítico sobre las políticas migratorias actuales.
Montero, quien ha sido objeto de críticas en el Parlamento, fue humillada por varios eurodiputados de diferentes nacionalidades que cuestionaron su enfoque hacia la migración.
“La regularización de medio millón de personas en un momento en que la Unión Europea está endureciendo sus políticas migratorias es irresponsable”, afirmó un eurodiputado alemán.
Otro orador, de origen francés, enfatizó que esta decisión envía un mensaje peligroso al resto de Europa, sugiriendo que “entrar ilegalmente en Europa sale a cuenta”.

La eurodiputada de Vox, María K, también se pronunció sobre el tema, señalando que la legalización de inmigrantes irregulares podría tener repercusiones en toda la Unión Europea.
“Estamos ante un gran problema de migración, y no hay que mezclar migración legal con ilegal”, advirtió, indicando que esta política podría incentivar aún más la inmigración irregular.
“500,000 migrantes ilegales a partir de mañana van a poder moverse libremente por toda Europa”, subrayó, generando un ambiente de preocupación entre los legisladores.
Durante el debate, Montero defendió su postura, preguntando: “¿Por qué será que ustedes no quieren que las personas migrantes tengan papel?”.
Sin embargo, sus palabras fueron recibidas con escepticismo.
Un eurodiputado italiano le respondió: “La regularización masiva es un acto de irresponsabilidad que debilita las políticas comunes de la Unión Europea”.
Esta respuesta refleja la creciente frustración entre los líderes europeos sobre cómo España maneja la cuestión migratoria.
Las críticas no se limitaron a los eurodiputados de derecha.
La eurodiputada polaca Eva Sayaskova, conocida por su firme postura en temas migratorios, también se unió a la discusión.
“La decisión gubernamental de España ha supuesto la legalización de medio millón de inmigrantes irregulares.
¿Cómo se puede explicar esto?”, cuestionó, sugiriendo que la medida podría tener graves consecuencias para la seguridad y la cohesión social en Europa.
“Estamos hablando de legalizar a personas que cometen delitos”, añadió, enfatizando su preocupación por los efectos de esta política.

La intervención de la eurodiputada francesa Marion Merichel fue igualmente impactante.
“Con esta regularización, se están llevando a cabo políticas de la extrema izquierda que amenazan nuestra civilización”, afirmó, advirtiendo sobre el riesgo de islamización y aumento de la violencia.
“Esto no es compatible con la libre circulación en Schengen, que debe ser para los ciudadanos europeos”, concluyó, dejando claro que la situación actual requiere una reflexión profunda sobre las políticas migratorias.
En medio de este debate candente, las voces de los eurodiputados reflejan una creciente división en Europa sobre cómo abordar la migración.
Mientras algunos abogan por políticas más inclusivas y humanitarias, otros advierten sobre los peligros de una regularización masiva sin un control adecuado.
“La legalización unilateral de 500,000 personas es una ruptura con los acuerdos que tenemos”, sentenció una eurodiputada alemana, enfatizando la necesidad de mantener la seguridad y la integridad de las fronteras europeas.
El debate en el Parlamento Europeo sobre la regularización de inmigrantes irregulares en España no solo pone de manifiesto las tensiones internas en el país, sino que también refleja las divisiones más amplias dentro de Europa sobre la migración y la identidad.
Con cada intervención, queda claro que la cuestión migratoria seguirá siendo un tema candente en la política europea, con implicaciones que trascienden las fronteras nacionales.
