Eva González vive un momento personal y profesional pleno, consolidando su relación con Nacho con discreción, naturalidad y gestos de cariño captados durante una cita romántica en Sevilla.

Eva González atraviesa uno de los momentos más plenos y serenos de su vida, tanto en lo profesional como en lo personal.
La presentadora de La Voz, uno de los rostros más queridos de la televisión española, vuelve a ser noticia por razones felices: su relación con Nacho, director hostelero, se afianza día a día y las imágenes más recientes lo confirman con absoluta claridad.
Gestos de cariño, miradas cómplices y una naturalidad que solo aparece cuando el amor es real y tranquilo.
Las fotografías, tomadas durante una cita romántica en Sevilla, muestran a una pareja relajada, sonriente y profundamente conectada.
No hay poses forzadas ni intención de exhibirse; lo que se aprecia es la complicidad de dos personas que disfrutan del presente sin prisa, dejando que la relación crezca a su propio ritmo.
Eva y Nacho compartieron una comida en un conocido local de Alcalá de Guadaíra y, tras una larga sobremesa, salieron juntos del restaurante entre risas y gestos de ternura.

El frío de la tarde no pasó desapercibido.
Nacho rodeó a Eva con sus brazos y la besó con un gesto protector y espontáneo, intentando resguardarla de las bajas temperaturas.
Poco después, la lluvia sorprendió a la pareja cuando se dirigían al coche.
Lejos de incomodarse, Eva abrió su paraguas y ambos caminaron entre risas, reflejando esa complicidad sencilla que suele caracterizar a las relaciones sólidas.
Son imágenes que no necesitan explicación: hablan de cariño, cuidado mutuo y una ilusión compartida.
Esta historia de amor comenzó en el verano de 2025, varios años después de que Eva González pusiera fin a su matrimonio con Cayetano Rivera en 2022.
Desde entonces, la presentadora ha optado por la discreción absoluta en lo relativo a su vida sentimental.
Sin embargo, quienes la conocen aseguran que atraviesa una etapa de equilibrio emocional y felicidad real.
Ella misma lo ha reconocido públicamente, aunque siempre con palabras medidas y sin entrar en detalles innecesarios.
“Solo puedo deciros que estoy bien y ya está.
Estoy muy contenta”, afirmó el pasado mes de octubre durante la presentación de la gala ELLE x Hope 2025.
Una frase breve, pero cargada de significado, que hoy cobra aún más sentido a la luz de estas imágenes.
Eva no necesita grandes declaraciones para transmitir su estado de ánimo; su sonrisa y su actitud hablan por ella.

Nacho, su pareja, mantiene un perfil bajo y alejado del foco mediático.
Se define como “una persona apasionada, compañero de sus compañeros y con ganas de conocer mundo”, una descripción que encaja con la imagen que proyecta junto a Eva.
Aunque cursó el Grado de Educación Primaria en Sevilla, decidió orientar su carrera hacia la hostelería, un sector en el que se ha formado con un máster y en el que actualmente ocupa un cargo de responsabilidad dentro de una cadena hotelera.
Su trayectoria profesional refleja constancia, ambición y una clara vocación de crecimiento.
Eva González, por su parte, acaba de cumplir 45 años el pasado 5 de noviembre y vive un excelente momento vital.
Continúa triunfando en Antena 3 como presentadora de las distintas ediciones de La Voz, un formato en el que se ha consolidado como una figura clave gracias a su cercanía, profesionalidad y carisma.
A este éxito televisivo se suma su estabilidad personal y familiar.
Uno de los pilares fundamentales de su vida es su hijo Cayetano, fruto de su relación con Cayetano Rivera.
El pequeño cumplirá ocho años en marzo y crece feliz en un entorno de armonía.
Eva mantiene una relación cordial y respetuosa con su exmarido, al que siempre ha deseado públicamente “toda la felicidad del mundo”.
Esta madurez emocional ha sido clave para construir una vida tranquila y equilibrada, centrada en el bienestar de su hijo.

Además, la presentadora se encuentra inmersa en un ilusionante proyecto personal: la construcción de su nueva casa en el centro de Sevilla.
Se trata de un ático de lujo con vistas a la Catedral y piscina comunitaria, cuya entrega está prevista para finales de este año o principios de 2027.
Un espacio que simboliza esta nueva etapa de estabilidad, ilusión y futuro.
Las imágenes junto a Nacho no hacen sino reforzar la idea de que Eva González ha encontrado un amor sereno, lejos del ruido y de los excesos mediáticos.
No hay declaraciones grandilocuentes ni exposiciones innecesarias; hay hechos, gestos y momentos compartidos.
En una época en la que muchas relaciones nacen y se consumen bajo el escrutinio público, Eva y Nacho apuestan por la normalidad y la discreción.
La escena en Sevilla, con la lluvia como testigo y el paraguas compartido, resume a la perfección el momento que viven: dos personas caminando juntas, protegiéndose y riendo, sin necesidad de demostrar nada a nadie.
Para Eva González, esta etapa no es solo un nuevo capítulo sentimental, sino la confirmación de que la felicidad también puede ser tranquila, cotidiana y profundamente auténtica.
