Juan Carlos sorprendió a todos en “First Dates” con sus comentarios sobre la ropa de segunda mano, incluyendo unos calzoncillos “certificados LF”, lo que provocó la reacción incrédula de Carlos Sobera.

En un episodio reciente de “First Dates”, el presentador Carlos Sobera no pudo contener su sorpresa ante los comentarios de un soltero que desató risas y reacciones inesperadas.
La cita comenzó con Juan Carlos, un hombre que se presentó con una camisa llamativa que, según Sobera, le otorgó “cinco puntos” por su estilo.
Sin embargo, lo que siguió fue una serie de declaraciones que dejaron a todos atónitos.
Juan Carlos, que se describió a sí mismo como alguien que suele comprar ropa de segunda mano por razones económicas y ecológicas, mencionó que incluso sus calzoncillos eran de esta categoría.
“Los gallumbos con el certificado LF, que le digo yo, libre de frenazos”, comentó, lo que provocó una reacción inmediata de Sobera, quien expresó su incredulidad.
“Mira, a mí no me parece mal que compres ropa de segunda mano, pero, hombre, unos calzoncillos, unos calcetines… en serio, te vas a poner unos calcetines ahí que tengan pelotillas de otro. Eso es una asquerosidad, hombre. Es una guarrería”.
El tono del programa se tornó cómico cuando Juan Carlos admitió que a veces se le complicaba memorizar las caras de las personas, un fenómeno que él llamó “prosopandosia”.
“A lo mejor hablas con alguien y no lo saludas porque no lo reconoces”, explicó, lo que llevó a otros a compartir sus propias dificultades con los nombres y las caras.
“Yo al contrario, una cara sí se me hace familiar, pero los nombres sí me cuesta más”, añadió otro participante.
La conversación continuó con un tono ligero, pero también revelador.
Juan Carlos afirmó que estaba nervioso por la cita, lo que le llevó a hablar más de la cuenta.
“Si quisiera tener sexo, es fácil hoy día con las aplicaciones, pero para eso la persona me tiene que atraer bastante”, confesó.
Este comentario generó una reflexión sobre la naturaleza de las relaciones modernas, donde muchos buscan conexiones más superficiales que vínculos emocionales.
La soltera, Lidón, también compartió sus impresiones.
“Soy totalmente diferente al resto del mundo”, dijo con una sonrisa, mientras que Juan Carlos intentaba entender su perspectiva.
Sin embargo, Lidón se mostró escéptica ante algunas de las afirmaciones de Juan Carlos, especialmente cuando él mencionó que había sido catequista.
“Puso una cara un poco rara cuando le he dicho que era catequista”, observó ella, lo que provocó risas entre los presentes.

A medida que la conversación avanzaba, Juan Carlos intentó impresionar a Lidón con su sentido del humor y su autenticidad.
“Para no ser egocéntrica, he pedido a mis amigos que me definieran en una palabra”, dijo ella, provocando una risa general.
“¿Por qué tanta? O que tiene muchos amigos que cada amigo ha dicho una palabra”, bromeó Juan Carlos.
Lidón, que se describió como una persona alegre y divertida, también reveló su amor por la Virgen del Rocío, lo que la llevó a emocionarse al hablar de su devoción.
“Siempre digo que es mi lugar del paraíso”, confesó, lo que sorprendió a Juan Carlos, quien intentó conectar con su espiritualidad.
Sin embargo, la cita no fue del todo fluida.
Juan Carlos, al parecer, tenía la tendencia a monopolizar la conversación.
“Es que se me ha ido el hambre con los nervios”, admitió, reconociendo que había hablado demasiado.
“Ese es el primer paso. El segundo paso es dejar hablar a la otra persona”, le aconsejó Lidón, resaltando la importancia de la comunicación en una cita.

Al final de la cena, Juan Carlos expresó que le gustaría tener una segunda cita con Lidón, pero ella fue más cautelosa.
“A mí me has parecido una persona muy correcta, muy educada, entonces creo que no iríamos al mismo ritmo”, respondió, dejando abierta la posibilidad de un encuentro casual.
“No quiere decir que no tomemos un mosto en Torre del Mar”, agregó, sugiriendo que la amistad podría ser una opción viable.
La cita dejó a los espectadores reflexionando sobre la naturaleza de las relaciones modernas y la importancia de la conexión emocional.
A pesar de los momentos cómicos y las peculiaridades de Juan Carlos, Lidón demostró ser una mujer con criterios claros y una visión de lo que busca en una relación.
Al concluir el episodio, Carlos Sobera no pudo evitar reírse de la situación.
“Todavía estoy, vamos, aquí trastornado con los calzoncillos antiderrape”, bromeó, mientras el público disfrutaba de la mezcla de humor y sinceridad que caracteriza a “First Dates”.
La cita entre Juan Carlos y Lidón se convirtió en un recordatorio de que, en el mundo de las citas, la autenticidad y la comunicación son clave para establecer conexiones significativas.