Iker Jiménez difundió imágenes impactantes de la borrasca Leonardo mostrando inundaciones, ríos desbordados y carreteras impracticables en Grazalema y varias zonas de Andalucía.

La borrasca Leonardo ha dejado una huella significativa en Andalucía, especialmente en el campo de Gibraltar, donde las lluvias torrenciales han causado estragos en varios municipios.
Durante la jornada del 4 de febrero de 2026, Iker Jiménez, conocido por su estilo narrativo único, ha compartido imágenes impactantes que reflejan la gravedad de la situación.
“Cruzarías con tan solo 40 cm a tu coche, se lo puede llevar la corriente”, advierte Jiménez mientras muestra las consecuencias de la tormenta.
Las imágenes capturadas muestran ríos desbordados y carreteras intransitables.
“La Virgen de la Cueva, ¿tú qué pasa? ¿No duermes nunca?”, se escucha en el fondo, mientras los residentes intentan lidiar con la situación caótica.
En un tono humorístico, Jiménez menciona: “Hoy comemos miga, Juan Manuel Moreno, acuérdate”, refiriéndose a la tradición andaluza de compartir alimentos en tiempos difíciles.
La alerta roja ha sido declarada en la región, y los servicios de emergencia han estado trabajando sin descanso.
“Se pide extremar la precaución, evitar desplazamientos innecesarios y seguir en todo momento las indicaciones oficiales”, enfatiza Jiménez, quien también critica la falta de respuesta adecuada ante tales desastres.
“Siempre había tenido claro que Almería es el culo de Andalucía.
Pero hoy, me ha quedado más claro, clarísimo clarinete”.

A medida que avanza la tormenta, el presentador no puede evitar hacer comentarios sarcásticos sobre la serie de borrascas que han azotado la región.
“De los creadores de la tormenta Leonardo, llega este fin de semana para todos ustedes la borrasca Marta.
Éramos pocos y parió la abuela”, dice entre risas, reflejando la incredulidad de los andaluces ante la situación climática.
Sin embargo, su tono cambia al abordar el impacto emocional en la comunidad: “Es que a los niños se les va a olvidar correr del tiempo que llevan los pobres encerrados”.
Jiménez también hace un llamado a la humanidad, pidiendo que se considere la situación de los padres y maestros que no han podido salir a disfrutar de un recreo.
“Esos chiquillos no son niños, son toritos de miura ahora mismo.
Si sigue cayendo agua, les van a salir branquias a los pobres”, comenta con preocupación.
La mezcla de humor y seriedad en su narración capta la atención de los espectadores, mientras el caos continúa desarrollándose.
El pronóstico para el día siguiente es incierto.
“Mañana a lo mejor llueve o a lo mejor no, depende del tiempo”, dice Jiménez, mientras muestra la diferencia en el nivel del agua en la presa desde el sábado hasta ahora.
“Madre mía, ahora sí que lleva agua, chaval”, exclama, reflejando la sorpresa ante la rápida transformación del paisaje.

Mientras las imágenes continúan mostrando la devastación, Jiménez se encuentra con un grupo de personas que intentan lidiar con la tormenta.
“Señor, señor, ¿qué hace ahí? Se va a mojar”, le gritan a un hombre que parece ignorar el peligro.
“Madre mía”, dice Jiménez, “esto es una petición para el hombre del tiempo, para Diosito o para el que me escuche que esté por ahí arriba”.
A lo largo de su reportaje, Jiménez no solo informa sobre los hechos, sino que también se convierte en la voz de la comunidad afectada.
“La bromita de las borrascas. Ya ni Marta, ni Filomena ni Fiona.
Aquí lo que queremos ya es dueña las Margaritas con C Romero, por favor”, expresa con un toque de desesperación.
Mientras los ríos siguen desbordándose y las lluvias no cesan, el presentador se despide de su audiencia con un mensaje de esperanza y solidaridad.
“Si muero, que sepáis que os quiero, ¿vale?”, dice, dejando entrever la conexión emocional que ha desarrollado con su público a lo largo de los años.
Este episodio no solo es un informe sobre el clima, sino una reflexión sobre la resiliencia de una comunidad que enfrenta adversidades con humor y determinación.
