La conocida y querida presentadora, que ahora mismo triunfa en radio, ha querido hacer una reivindicación respecto al papel de las mujeres en la televisión

“Tras casi ocho años siento que empiezo otra vez”, comentaba Isabel Gemio (65 años) hace unos meses cuando regresaba al mundo de la radio, ese que la vio crecer con apenas 21 años gracias al programa ‘La chica de la radio’. Ahora lleva ya tiempo al frente de ‘El último tren’, programa que podemos escuchar cada noche desde las 23:30 h en RNE y donde habla “de temas intemporales pero que afectan a la gente: solidaridad, cultura, música, medio ambiente… Y siempre buscando las historias que hay detrás”, explicaba la propia comunicadora.
Esta ha conseguido empezar esta nueva etapa cargada de ilusión, siendo consciente de que tiene mucha suerte de haber podido volver a la radio, teniendo una gran e importante crítica que hacer a la televisión actual.
Isabel Gemio y su crítica a la televisión
“En televisión hay canas de hombres, de mujeres no. Eso es mucho más que un detalle: significa que la sociedad aún no está preparada para ver a una mujer con canas en pantalla, es decir, con experiencia y conocimiento. Pero quizá no sea tanto la sociedad como los despachos. Mientras sigan ocupados por hombres, la perspectiva será esa”, cuenta la periodista en una íntima conversación con ‘Vanitatis’.

“En televisión, la presentadora o el presentador es una pieza más del puzzle. En la radio no hay pinganillos ni distracciones. Yo tuve la suerte de hacer televisión sin pinganillo, sin que nadie me dijera qué decir. Conocía las historias y decía el guion a mi manera. Además, en televisión hay gente que a veces se queda con lo superficial: si estas bien peinada, si tienes ojeras, qué llevas puesto… En la radio, todo ese ruido desaparece; te obliga a que la palabra sea más directa, más intensa”, añade, siendo dos mundos completamente distintos.

Y es que los años que tiene cada uno no es algo que debería definirnos para nada, teniendo muy claro qué otros factores deberíamos tener en cuenta: “¿Acaso la edad es lo que más define a una persona? No. Lo que define es su trayectoria, su talento, su personalidad, su corazón, su humanidad”, explica, contundente.
La radio, su gran amor
Es por todo esto que la periodista se muestra más que encantada de haber regresado a la radio, donde comenzó su carrera y donde se siente como en casa: “Jesús Hermida siempre me decía que jamás deberían perderse esas mariposas en el estómago. Estoy ilusionada como una quinceañera”, explica al citado medio, tanto que asevera haberse “reencontrado con mi primer amor. Yo me enamoré de la radio con dieciséis años y creo que si me hubiese dedicado solo a ello me habría bastado; hubiese sido muy feliz”.

Sin embargo, la vida tenía otros planes para ella, ya que más tarde la “llevaron a un casting para TV, me dieron oportunidades y las aproveché”, cuenta en esta charla. Aunque la televisión también le ha supuesto grandes momentos, Isabel tiene muy claro lo bien que está ahora cada noche con este programa.

“Se crea un vínculo muy estrecho con los oyentes de la noche. Es un espacio más relajado, quizás para quienes no pueden conciliar el sueño o para los que buscan compañía cuando todos duermen y ellos trabajan. En otros lugares donde he hecho radio nocturna, la gente se muestra con una sinceridad poco común, con la necesidad de desahogarse, de hablar… Creo que en estos tiempos difíciles la necesidad es mayor: quieren ser escuchados. Y yo les estoy escuchando y abriéndoles los micrófonos”, explica.
Aunque reconoce que tiene muchos “lugares a los que aún me gustaría ir, conocer… pero de momento, viajar cada noche a través de la comunicación y hacerlo de la mano de RNE, que llega a tantas partes del mundo, eso me hace sentir muy afortunada”.