El productor y guionista acudió como invitado este martes a ‘La Revuelta’ de David Broncano
Javier Ambrossi atraviesa uno de los momentos más delicados y, a la vez, más transformadores de su vida personal y profesional.
El productor, guionista y director acudió este martes como invitado a *La Revuelta*, el programa de David Broncano, marcando un hito simbólico: por primera vez apareció en solitario en un espacio televisivo en el que durante años fue habitual verle junto a Javier Calvo, su pareja sentimental y creativa durante más de tres lustros.
La escena no pasó desapercibida.
“Siempre ha venido acompañado, pero por primera vez viene solo.
Le hemos visto como un ‘pack’ creativo, pero es una persona muy talentosa”, señaló el presentador al darle la bienvenida.
Ambrossi entró al plató con una figura a tamaño real de Paquita Salas, el icónico personaje interpretado por Brays Efe que marcó el salto definitivo a la fama del tándem creativo conocido como *Los Javis*.
“Pues vengo con mi representante”, bromeó el invitado, utilizando el humor como escudo en una conversación que, pronto, se adentraría en terrenos emocionales mucho más complejos.
Lejos de esquivar el tema, Ambrossi habló abiertamente de su ruptura con Javier Calvo, confirmada meses atrás.
“Seguimos trabajando juntos, pero a veces… ya sabes, uno se desenamora.
Es lo que ha pasado básicamente”, explicó con serenidad, subrayando que el vínculo profesional y humano entre ambos sigue intacto.
“Ahora tengo un compañero de trabajo maravilloso y un amigo.
Son quince años…”, añadió, reconociendo que, como en cualquier relación larga, existen roces: “Algún día suelto nos llevamos mal, hay algún enfadillo, pero nada insalvable”.

El creador quiso tranquilizar a quienes temen que la separación suponga el fin de una de las asociaciones más prolíficas del audiovisual español.
“Tenemos proyectos para los próximos cinco años”, aseguró.
Entre ellos, destacó el estreno de la película *La bola negra* y una nueva serie para Netflix.
“Que la gente esté tranquila.
Seguiremos trabajando juntos”, insistió, dejando claro que la ruptura sentimental no ha quebrado la complicidad creativa.
El ambiente se relajó cuando Ambrossi regaló a Broncano una bola de nieve que contenía una imagen de la primera aparición televisiva del dúo cuando aún eran pareja.
“Me gustaría haber sido el tercer Javi”, respondió el humorista entre risas, a lo que el invitado reaccionó con un cariñoso “un besito”.
Incluso agradeció públicamente el apoyo de su ex: “Puedo estar aquí y presentar en dos semanas el Benidorm Fest porque él está montando la película”.
No obstante, la visita tenía una carga simbólica especial.
Fue precisamente *La Revuelta* el programa que avivó los rumores de la separación cuando Javier Calvo apareció solo en una emisión especial junto a figuras como Carmen Machi, Pedro Almodóvar o Estopa, previa a la esperada entrevista con Rosalía.
“Ahí ya se empezó a sospechar, y era verdad”, admitió Ambrossi.
“Aunque sigo sin estar para bromas”, puntualizó, evidenciando que el proceso emocional aún está lejos de cerrarse.

Durante la charla, el productor se mostró especialmente honesto al hablar de su estado anímico.
Al ser preguntado por su reciente cambio físico, respondió sin rodeos: “Es la crisis de los cuarenta.
La tengo.
Tiene paciencia mi entrenador personal”.
Acto seguido, relató uno de los momentos más duros del último año: “A principios del año pasado me dio un ataque de ansiedad heavy.
Era su cumpleaños.
Casi me caigo.
Pensé que igual tenía que empezar a hacer cosas solo.
No sabía quién era yo solo.
No teníamos espacio para nada.
Él sentía lo mismo”.
Esa necesidad de redescubrirse ha marcado su nueva etapa.
Ambrossi ha comenzado proyectos individuales, como un podcast sobre libros en la Cadena SER, y se ha abierto a conocer gente nueva.
“Javi también empezó con su grupo, *Raya Diplomática*”, comentó, poniendo de relieve que ambos están explorando caminos propios sin dejar de caminar en paralelo.
Cuando Broncano planteó qué ocurriría si alguno de los dos conocía a alguien especial, Ambrossi confesó, con nerviosismo: “La estrategia es contarlo a los amigos cercanos para que se entere por otros.
Es la que estoy haciendo yo.
No puedo hablar con él”.
El tema sentimental se trató con cautela.
Ante la insinuación de posibles escarceos, Ambrossi se limitó a decir: “No voy a hablar”.
Y cerró con una reflexión tan sencilla como contundente: “La vida pasa.
Nadie está en su casa encerrado”.
Broncano remató con humor: “Sois los dos fogosos, me consta”.

Pese al tono distendido, Ambrossi pidió respeto.
“Detrás de las rupturas hay corazones”, recordó, visiblemente afectado.
Al hablar de la vivienda que compartían, fue claro: “Era mi hogar, un sueño de los dos.
Lo que se rompe es mi vida”.
También confesó que nunca había estado con otra persona que no fuera Javier Calvo, lo que añade vértigo a esta nueva etapa.
“Qué paciencia tiene que tener alguien si conozco a otra persona”, reflexionó en voz alta.
Entre sus primeras decisiones en solitario estuvo un viaje a Berlín, ciudad que definió como un espacio propicio para recomenzar.
“Una buena ciudad para renacer”, apuntó Broncano.
Incluso hubo tiempo para bromas sobre posibles ligoteos en el Benidorm Fest, que Ambrossi presentará próximamente junto a Jesús Vázquez.
Con una mezcla de humor, vulnerabilidad y firmeza profesional, Javier Ambrossi dejó claro que, aunque el duelo sigue presente, no piensa detenerse.
“No estoy para bromas”, reconoció, “pero la vida pasa”.
Y él ha decidido seguir adelante, aprendiendo a caminar solo sin dejar de mirar, de vez en cuando, al camino compartido que todavía continúa.