Javier Cárdenas acusó públicamente a Antena 3 de haber amañado el bote histórico de Pasapalabra, insinuando una supuesta estrategia alineada con el Gobierno y cuestionando la legitimidad de la ganadora.

Javier Cárdenas ha estallado en las redes sociales, lanzando una seria acusación contra Antena 3 y lo que él considera un montaje en el histórico bote de Pasapalabra.
El presentador, con una trayectoria notable en el mundo de la televisión, ha denunciado públicamente que el premio de 2.716.000 euros no fue resultado del azar ni del mérito de los concursantes, sino que forma parte de una operación cuidadosamente orquestada con el fin de favorecer un relato político alineado con el Gobierno.
Desde su perfil en X, Cárdenas no ha escatimado en palabras al retar a Atresmedia y a la ganadora del bote a un desafío público.
“Les apuesto 100.
000 euros a que no pueden responder cinco preguntas sencillas de deporte español”, aseguró, desafiando la legitimidad del triunfo.
“No serían capaces de hacerlo”, agregó, con una seguridad que dejó claro su escepticismo sobre la competencia.
En un vídeo incendiario que ha circulado rápidamente por las redes, Cárdenas señala directamente al Gobierno de Pedro Sánchez, afirmando que este ha entregado “cientos de millones de euros” de dinero público al grupo A3 Media.
“Ese dinero no se da gratis.
Tú das ese dinero cuando quieres algo a cambio”, enfatizó, sugiriendo que el supuesto tongo de Pasapalabra es parte de una estrategia más amplia para blanquear la imagen del Gobierno y difundir su mensaje.

Uno de los puntos más polémicos que Cárdenas ha puesto en la mira es la pregunta final sobre el jugador de la NFL, Earl Morrall, que permitió a la concursante llevarse el bote.
“Ni siquiera los expertos estadounidenses conocían a este personaje”, afirmó.
Cárdenas se tomó la molestia de consultar a campeones de fútbol americano, quienes tampoco supieron responder a la pregunta.
“Ese acierto milagroso es sospechoso, no casual”, subrayó, lo que refuerza su tesis de que el programa estuvo preparado de antemano.
La controversia ha alcanzado su punto álgido cuando la ganadora del bote celebró públicamente su satisfacción por tener que pagar más de un millón y medio en impuestos.
Cárdenas no tardó en reaccionar, cargando con dureza contra esa declaración.
“¿Cómo puedes estar encantada de pagar tanto en impuestos mientras hay escándalos políticos sin resolver, víctimas de accidentes ferroviarios, y falta de fondos para investigar el cáncer de páncreas?”, cuestionó, sugiriendo que la concursante parecía más una portavoz gubernamental que una ciudadana común.
Con cada declaración, Cárdenas ha dejado a A3 Media y al Gobierno bajo una nube de sospecha que sigue creciendo en las redes sociales.
“Conozco bien la casa porque trabajé allí y podría contar cosas escandalosas”, advirtió, insinuando que su conocimiento interno le da una perspectiva única sobre lo que realmente ocurre detrás de las cámaras.

Mientras Antena 3 guarda silencio ante estas acusaciones explosivas, la figura de Cárdenas se ha convertido en un referente de controversia y debate en el panorama mediático español.
Su denuncia ha sembrado la duda de que el mayor bote en la historia de Pasapalabra no sea más que un espectáculo televisivo al servicio del poder político.
La situación plantea interrogantes sobre la integridad de los concursos de televisión y la influencia que el dinero público puede tener en la programación y en la narrativa que se presenta al público.
El escándalo ha resonado no solo en las redes sociales, sino también en el ámbito político, donde líderes de diversos partidos han comenzado a reaccionar ante las acusaciones de Cárdenas.
Isabel Díaz Ayuso, Santiago Abascal y otros han expresado su apoyo al presentador, mientras que otros han optado por la cautela, evitando pronunciarse sobre un tema que podría tener repercusiones significativas en la percepción pública del Gobierno y de los medios de comunicación.
La polémica continúa en desarrollo, y la atención se centra en cómo responderá Antena 3 a estas acusaciones.
¿Se atreverán a desmentir las afirmaciones de Cárdenas, o permanecerán en silencio ante la creciente ola de sospechas?
Lo que está claro es que la denuncia de Javier Cárdenas ha abierto un debate crucial sobre la transparencia y la ética en la televisión española, un tema que seguramente seguirá siendo objeto de discusión en los próximos días.
