El exfutbolista ha presentado con toda su familia su nueva aventura de televisión
El matrimonio hará las maletas y afrontará un nuevo ‘road trip’, esta vez por Japón

Fue hace casi un año cuando el matrimonio formado por Joaquín Sánchez y Susana Saborido vivía su momento más complicado y las tertulias se llenaban de comentarios sobre presuntas infidelidades. La decisión de la pareja fue optar por el silencio y enterrar el tema, a la espera de que la tormenta se disipara. Y parece haber llegado ese momento, pues ambos han reaparecido juntos, y en compañía de sus hijas, para presentar su nueva aventura de televisión.
«Somos una familia que discutimos mucho, pero todas las noches terminamos dándonos un beso. Me siento feliz por poder hacer este tipo de cosas con mi familia y me llevo el poder conocerlas muchísimo más. He aprendido a escuchar mucho más, sobre todo a mis hijas», fue una de las cosas más llamativas que dijo Joaquín para romper su largo silencio.

Fue a finales del pasado invierno cuando se filtraron unos mensajes íntimos que el exjugador del Betis se habría intercambiado con una examiga de Iker Casillas, Claudia Bavel. El programa ‘Ni que fuéramos’ reveló ese supuesto intercambio de palabras en los que el exjugador del Betis habría sugerido a la modelo de OnlyFans verse en Barcelona durante un viaje de trabajo y tomarse una copa en el hotel Colonial. Un encuentro que, según se aclaró, nunca llegó a concretarse.
Un asunto desagradable
Luego apareció por allí José Manuel Saborido, hermano de Susana y por lo tanto cuñado de Joaquín, quien se sentó en el plató de ‘De Viernes’ para desmontar la aparente imagen de ‘matrimonio perfecto’ de la pareja después de casi dos décadas de amor conyugal. «Mi hermana prefiere el dinero a un matrimonio feliz», comenzaba diciendo ante las cámaras.

«No es la primera vez y ella es consciente, ella lo sabe todo. He sido testigo de muchas infidelidades, es cosa de mi hermana que lo consiente o no lo consienta. Ella le pilló varias infidelidades en el ordenador. Infidelidades ha habido cuarenta mil y mi hermana mira para otro lado», añadía.
El final de la crisis
Entonces, Joaquín Sánchez y Susana Saborido tiraron del manual clásico de crisis y adoptaron una firma decisión: silencio absoluto hasta que escampara. Salieron al paso de las informaciones y opiniones con un comunicado conjunto en el que amenazaron con emprender acciones legales contra todo aquel que atentara contra su honor e intimidad. Todo se aplacó y parece que ya ha llegado el momento de regresar a la normalidad pública y mostrar que el matrimonio resiste a pesar de todo.

La pareja ha presentado ahora con alegría su nuevo proyecto televisivo, en el que también participarán sus hijas, Daniela (19) y Salma (15). El exfutbolista estrena ‘El capitán en Japón’, de Antena 3, un programa que recoge el viaje de la familia en caravana por el país del sol naciente y su visita a las ciudades de Tokio, Osaka y lugares más emblemáticos del país.
De esta forma, la familia Sánchez repite aquella fórmula que ya les funcionó con ‘El Capitán en América’, un programa que se convirtió líder de audiencia en su franja horaria, aunque esta vez se van bastante más lejos con el objeto de provocar enredos y probar la capacidad de Joaquín y familia para sortearlos. El road trip comienza en el aeropuerto de Sevilla, desde donde tomarán un vuelo a Tokyo antes de pasar por el monte Fuji, Shibuya, Takayama, Nara, Kyoto, Osaka y Okinawa, entre otros parajes milenarios.