Jordi Évole reveló en una conversación con Julia Otero que lleva tiempo sin ser invitado a programas como El Hormiguero y La Roca, y sugirió un posible veto relacionado con su enfrentamiento público con Juan del Val.
En una conversación franca y sin tapujos, el presentador Jordi Évole, durante su visita al programa de Julia Otero “Julia en la Onda”, destapó un supuesto veto que le impediría acceder a programas emblemáticos como “El Hormiguero” y “La Roca”.
Todo comenzó con una crítica satírica de Évole hacia Juan del Val tras su victoria en el Premio Planeta, comparándola irónicamente con logros ficticios como la paz en Gaza por parte de Donald Trump o un Nobel de la Paz para María Corina Machado.
Esta comparación, aunque impregnada de sarcasmo, fue interpretada por Del Val como un ataque personal, desencadenando una disputa pública entre ambos.
Évole, sorprendido por la reacción de Del Val, se mostró dispuesto a dialogar y aclarar malentendidos.
“No creo que sea justo que haya apertura hacia otras plataformas de streaming, mientras que compañeros del propio grupo mediático sean ignorados”, expresó Évole, evidenciando su preocupación por la falta de transparencia en la selección de invitados en los programas de televisión.
Sin embargo, la situación parece haber generado tensiones que se extienden más allá de la esfera personal, afectando su participación en programas televisivos como “La Roca”.

El presentador catalán confesó su extrañeza al no haber sido invitado esta temporada.
“Curiosamente, mañana yo no voy a La Roca, porque siempre he ido el día del estreno y casi todos los días que he estado”, comentó.
Évole también reflexionó sobre la posibilidad de que el enfrentamiento con Juan del Val haya influido en su ausencia: “No sé hasta qué punto ha influenciado el cabreo que pueda tener Juan del Val conmigo para que yo mañana no vaya a La Roca”.
La coincidencia entre su ausencia y el enfrentamiento con Del Val ha llevado a ambos presentadores a especular sobre una posible influencia de la disputa en la decisión editorial.
Évole añadió: “Hay veces que detectas que hay cosas personales, cosas que pasan.
Nadie me lo ha explicado, ni pretendo que me lo expliquen, porque abogo por la libertad de que cada programa lleve a quien quiera”.
Esta reflexión pone de manifiesto la complejidad de las relaciones dentro del entorno mediático.
Más llamativo aún es el caso de “El Hormiguero”, donde tanto Évole como Otero han estado ausentes durante un período considerable: tres años en el caso del presentador catalán y cuatro en el de la periodista.
“Hace cuatro años que no voy a El Hormiguero”, afirmó Otero, recordando su última aparición en el programa.
La periodista también se mostró sorprendida por esta ausencia, subrayando que “no es una decisión personal, sino algo que escapa a su control”.

Évole continuó: “Por un lado, estoy muy a favor de que los programas tengan la libertad de llevar a quien quieran.
Lo que pasa es que, cuando estás en un grupo mediático y ves que a ese programa van series de gente que ha protagonizado series en Netflix, en Movistar, en Disney, la competencia de las cadenas convencionales, te preguntas por qué no se les da el mismo trato a otros compañeros que también estrenan programas”.
Su crítica resuena en el debate actual sobre la objetividad en la selección de invitados.
Ambos presentadores coinciden en que este silencio no se debe a una decisión personal, sino a una dinámica que les resulta inexplicable.
Évole concluyó su intervención con un mensaje claro: “La revelación de esta situación abre un debate sobre la objetividad en la selección de invitados en programas de televisión, dejando entrever posibles tensiones internas dentro del grupo mediático”.
La pregunta que queda en el aire es hasta qué punto influyen las controversias personales en las decisiones editoriales.
Con sus declaraciones, Évole y Otero no solo han puesto de manifiesto su preocupación por la falta de transparencia, sino que también han invitado a la audiencia a reflexionar sobre el papel de las relaciones personales en el mundo de la televisión.
Este tema, sin duda, seguirá generando debate y análisis en los próximos días, mientras los espectadores esperan ver cómo se desarrollan estas tensiones en el panorama mediático español.
