José Luis Rodríguez Zapatero queda bajo fuerte presión judicial por investigaciones que lo vinculan con el régimen de Nicolás Maduro y el rescate millonario a la aerolínea Plus Ultra.

José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno español, se encuentra nuevamente en el centro de la polémica.
Su nombre resuena en los medios debido a las investigaciones que lo vinculan con el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y a un cerco judicial que podría tener consecuencias serias para su carrera.
La Fiscalía Anticorrupción, la UDEF y la Guardia Civil están tras la pista de posibles delitos de blanqueo de capitales, comisiones encubiertas y tráfico de influencias relacionados con el caso Plus Ultra, una aerolínea ligada al chavismo que recibió un rescate millonario del gobierno español.
En el contexto de estas investigaciones, se han incautado documentos que podrían comprometer al expresidente.
“Zapatero pierde el control del caso Plus Ultra”, afirman fuentes cercanas a la investigación, que revelan que la UDEF informará directamente a la Audiencia Nacional y a la Fiscalía, dejando fuera del circuito a comisarios de confianza de Zapatero.
Esto significa que, por primera vez, el expresidente no tiene acceso a información privilegiada sobre la investigación que podría ponerlo en una posición muy delicada.

Uno de los momentos más reveladores de esta trama ocurrió durante los registros realizados el pasado 11 de diciembre en la sede de Plus Ultra y otros domicilios relacionados.
“Los agentes incautaron abundante documentación que podría resultar comprometedora para el expresidente”, indican fuentes cercanas al caso.
Zapatero teme que estos documentos lo vinculen con el rescate público de 53 millones de euros concedido a Plus Ultra en 2021, una decisión que ha generado controversia y críticas por la falta de transparencia en la gestión pública.
La relación de Zapatero con el régimen de Maduro ha sido objeto de críticas desde hace tiempo.
“¿Por qué nadie investigó antes?”, se preguntan muchos analistas, al tiempo que recordaron sus declaraciones en defensa del régimen venezolano, al afirmar que existía democracia en el país.
“En las cárceles le pedía a los torturados que callasen”, recuerda un comentarista, evidenciando la contradicción entre sus palabras y la realidad de la represión en Venezuela.

El expresidente ha evolucionado de ser un político que llegó al poder en un momento crítico para España a convertirse en un personaje rodeado de controversias y acusaciones de enriquecimiento ilícito.
“Zapatero ha sido un gran blanqueador de la tiranía chavista”, sostiene un analista político, quien destaca que, a pesar de su papel como mediador internacional, su influencia ha sido más perjudicial que beneficiosa para la oposición venezolana.
En este contexto, la figura de Santiago Abascal y el partido Vox han cobrado relevancia.
Abascal ha denunciado la influencia negativa de Zapatero en América Latina, alertando sobre su cercanía con Maduro.
“Vox estrecha lazos con la administración Trump”, se ha informado, y el europarlamentario Jorge Martín Frías ha viajado al Capitolio para exponer la conexión de Zapatero con el régimen venezolano.
“Zapatero y el gobierno de Sánchez han tenido una grandísima influencia negativa en América Latina”, afirmó Frías durante una reunión con miembros del gabinete de Donald Trump.
La presión sobre Zapatero se intensifica no solo desde el ámbito judicial, sino también desde la política internacional.
Recientemente, Estados Unidos ha sugerido la posibilidad de retirar el visado a Zapatero debido a su cercanía con Maduro.
“Podría enfrentar sanciones peores que la suspensión de su visa”, advierten analistas, lo que podría limitar aún más su capacidad de actuar en el escenario internacional.

El expresidente ha sido acusado de actuar con total impunidad en sus relaciones con el régimen venezolano, aprovechando un vacío legal en el sistema español que no regula adecuadamente las actividades de los expresidentes en materia de política exterior.
“Zapatero ha explotado ese vacío legal hasta el límite”, afirman excompañeros de partido, quienes sugieren que su comportamiento ha cruzado líneas éticas y legales.
La historia de Zapatero con Venezuela se remonta a sus últimos años en el poder, cuando comenzó a intermediar entre el régimen y la oposición.
Sin embargo, su papel ha sido cuestionado por muchos, quienes lo acusan de haber legitimado a Maduro al actuar como observador en elecciones que no contaron con garantías democráticas.
“Zapatero ha afirmado en repetidas ocasiones que había garantías democráticas en el proceso electoral venezolano”, señala un crítico, recordando que estas afirmaciones han sido desmentidas por la realidad de la represión política en el país.
A medida que avanza la investigación, la figura de Zapatero se encuentra cada vez más acorralada.
La combinación de presiones judiciales y políticas ha llevado a muchos a preguntarse si realmente podrá escapar de las consecuencias de sus acciones.
“Zapatero es un lobo con piel de cordero”, concluyen analistas, advirtiendo que su tiempo en el centro de la política podría estar llegando a su fin, mientras el escándalo que lo rodea se internacionaliza.
