Julio Iglesias fue acusado por dos antiguas empleadas de agresión sexual y abuso de poder, según una investigación periodística que describe presuntos hechos ocurridos en sus residencias de República Dominicana y Bahamas.

La conmoción ha invadido el mundo del espectáculo tras las impactantes revelaciones sobre el icónico cantante español Julio Iglesias, quien a sus 82 años se ve envuelto en una controversia sin precedentes.
Según una investigación reciente, dos antiguas empleadas han acusado al artista de agresión sexual, lo que ha sacudido su imagen pública, tradicionalmente asociada al romanticismo y el éxito.
Las acusaciones, publicadas por un diario español en colaboración con un canal de noticias, describen un ambiente de control, acoso y abuso de poder en las mansiones del cantante, situadas en Punta Cana, República Dominicana, y Lyford Cay, Bahamas.
Una de las empleadas, que tenía solo 22 años al momento de ser contratada como asistente doméstica, relata que desde el primer día de trabajo, su vida se convirtió en un verdadero tormento.
“Me usaba casi todas las noches”, confiesa, recordando cómo Iglesias la llamaba a su habitación para someterla a abusos sin su consentimiento.

La joven detalla que estos encuentros eran casi diarios y que, a pesar de sus intentos de resistirse verbalmente, él ignoraba sus súplicas.
“Intentaba decirle que no, pero no hacía caso”, explica con voz temblorosa.
En ocasiones, incluso recibió bofetadas en la cara, dejándola en un estado de impotencia y dolor.
“Era como si no tuviera poder sobre mi propia vida”, añade.
La otra empleada, quien trabajaba como fisioterapeuta, también ha denunciado un ambiente de abuso de poder.
En su relato, describe cómo Iglesias le hacía preguntas inapropiadas sobre su vida sexual, incluyendo si le interesaban los tríos o las relaciones con mujeres.
“Era incómodo, no sabía cómo reaccionar”, recuerda.
Ambas mujeres coinciden en que estaban sometidas a un régimen de control extremo: no podían salir de las propiedades, hacer amistades con otros empleados o mantener relaciones sentimentales.

Además, las acusaciones incluyen la obligación de someterse a revisiones médicas regulares, que abarcaban desde exámenes ginecológicos hasta pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual.
“Era un ciclo de humillación constante”, señala la fisioterapeuta, quien también menciona que la encargada de las empleadas domésticas participaba en las “solicitudes sexuales” de Iglesias, convirtiendo el entorno laboral en un verdadero campo de batalla emocional.
El impacto de estas revelaciones es monumental, no solo para la carrera de Julio Iglesias, considerado uno de los artistas latinos más exitosos de todos los tiempos, sino también para la percepción del abuso de poder en el ámbito laboral.
La investigación, que lleva tres años en desarrollo, ha abierto un debate crucial sobre la vulnerabilidad de las empleadas domésticas en entornos de lujo, donde la desigualdad de poder es evidente.
“Me llamaron y me dijeron que iba a trabajar con la persona más importante de la República Dominicana, más que el presidente”, recuerda la empleada doméstica, quien al principio se sintió emocionada por la oportunidad.
Sin embargo, esa emoción se desvaneció rápidamente al darse cuenta de la realidad aterradora que enfrentaría.
“Nunca imaginé que mi vida se convertiría en esto”, reflexiona.

Hasta el momento, Julio Iglesias no ha emitido ninguna declaración pública sobre estas acusaciones, y su abogado tampoco ha respondido a los intentos de contacto por parte de los medios.
Este silencio ha dejado a muchos preguntándose sobre las verdaderas implicaciones de estas acusaciones, que no solo afectan a Iglesias, sino que también ponen de relieve la necesidad urgente de proteger a los trabajadores en situaciones de vulnerabilidad.
Las consecuencias legales de estas denuncias aún son inciertas, pero lo que es indiscutible es que este caso ha puesto de manifiesto la importancia de denunciar cualquier tipo de abuso y la necesidad de crear un entorno seguro para todos los trabajadores.
“Es fundamental que las voces de las víctimas sean escuchadas y que se tomen medidas para prevenir estos abusos en el futuro”, concluye la fisioterapeuta, quien espera que su testimonio sirva como un llamado a la acción.
La sociedad enfrenta un momento crítico en la lucha contra el abuso de poder, y las revelaciones sobre Julio Iglesias son un recordatorio de que incluso las figuras más veneradas pueden estar involucradas en comportamientos inaceptables.
La historia de estas mujeres es un testimonio valiente que podría inspirar a otros a hablar y buscar justicia.