La polémica comenzó tras un comentario ofensivo de Rosa Belmonte sobre Sarah Santaolalla en televisión, lo que generó críticas y disculpas públicas.
La polémica surgida a raíz del comentario de Rosa Belmonte en el programa **El Hormiguero** ha tomado un nuevo rumbo con la intervención de Macarena Olona.
Tras que Belmonte pronunciara la desafortunada frase “esa que es mitad tonta, mitad tetas” en referencia a Sarah Santaolalla, la situación se tornó aún más tensa cuando Olona decidió entrar en el debate público con un mensaje incendiario que ha avivado la controversia.
Lejos de unirse a las críticas que recibió Belmonte, la exdiputada ha salido en su defensa y ha arremetido contra Santaolalla.
En su cuenta de X, Olona escribió: “Se refirió a una analista mediática que esconde su poca inteligencia detrás del escote como: ‘Esa que es mitad tonta, mitad tetas’. ¿Y? Poco. Poco le ha dicho. Rosa, si tú lo retiras, yo me lo quedo. Reina”.
Con estas palabras, Olona dejó clara su postura, reabriendo así el enfrentamiento que mantiene con Santaolalla desde hace meses.
El mensaje de Olona se viralizó rápidamente, generando una nueva oleada de reacciones encontradas en las redes sociales.
Este choque no es nuevo; hace justo un año, en el plató de **En boca de todos**, Santaolalla acusó a Olona de machismo en pleno directo.
La exdirigente, con calma y determinación, respondió: “Me vas a interrumpir, pero no me vas a callar”.
En esa misma intervención, Olona cuestionó la trayectoria profesional de Santaolalla, subrayando que, al investigar sobre ella, solo encontraba referencias sentimentales y no académicas.
Desde entonces, comenzó a referirse a ella irónicamente como “la preparada”.

Mientras tanto, Rosa Belmonte se vio obligada a disculparse públicamente, reconociendo que su comentario fue “espontáneo” y que no era su intención ofender.
En un intento por calmar las aguas, Pablo Motos también pidió perdón en directo, aunque sin mencionar explícitamente a Santaolalla.
Sin embargo, la contundente reacción de Olona eclipsó esas disculpas, volviendo a poner a la tertuliana en el centro de las críticas.
El episodio ha reavivado el foco sobre Sarah Santaolalla, cuya figura ha generado fuertes divisiones en el debate televisivo.
La intervención de Olona fue especialmente incisiva, reavivando un enfrentamiento personal y político que ya venía de lejos.
Lo que comenzó como una simple polémica por un comentario en tono sarcástico se ha transformado en un nuevo capítulo de una rivalidad pública que parece no tener fin.
La controversia ha llevado a que figuras políticas de diversos sectores se pronuncien al respecto.
Isabel Díaz Ayuso, Santiago Abascal, y otros líderes han expresado sus opiniones sobre el tema, reflejando la polarización que genera el debate.
Olona, al defender a Belmonte, ha dejado claro que no teme a las críticas y está dispuesta a seguir enfrentándose a Santaolalla.
Este conflicto no solo se limita a lo personal; también tiene implicaciones políticas.
La forma en que se manejan estos intercambios en público puede influir en la percepción que el electorado tiene de cada figura.
La rivalidad entre Olona y Santaolalla ha trascendido lo mediático, convirtiéndose en un símbolo de las tensiones existentes en la política actual.
La audiencia, por su parte, se mantiene dividida.
Muchos apoyan a Olona por su valentía al defender a una colega, mientras que otros critican la forma en que se ha expresado.
Esta situación refleja una realidad más amplia en la que las mujeres en la política y los medios de comunicación a menudo enfrentan juicios severos por sus palabras y acciones.
A medida que la controversia continúa desarrollándose, es evidente que tanto Rosa Belmonte como Macarena Olona han encontrado en este episodio una plataforma para expresar sus puntos de vista y confrontar sus diferencias.
La atención mediática que ha generado esta disputa sugiere que el debate sobre el papel de las mujeres en la política y los medios no solo es relevante, sino necesario.
En conclusión, lo que comenzó como un comentario desafortunado ha desencadenado una serie de reacciones que han puesto de manifiesto las tensiones en el ámbito político y mediático.
La rivalidad entre Olona y Santaolalla no parece cerrarse, y la audiencia sigue expectante ante el próximo capítulo de esta saga.
