Los presentadores de la Nochevieja de Antena 3 han compartido en el concurso algunos secretos sobre la retransmisión

La recta final de 2025 está siendo de auténtico infarto en Antena 3, con dos fenómenos televisivos concentrando todas las miradas: el histórico bote de Pasapalabra y el misterio que rodea al próximo vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas.
Ambos mundos se cruzaron en una emisión cargada de emoción, récords y declaraciones que ya están dando mucho que hablar.
Pasapalabra atraviesa uno de los momentos más intensos de sus 25 años de historia.
El concurso presentado por Roberto Leal mantiene en juego un bote que ya supera los 2.
554.000 euros, una cifra nunca antes alcanzada en el programa.
Los responsables de este duelo histórico son Manu Pascual y Rosa Rodríguez, dos concursantes que han batido todas las marcas de permanencia y que se han convertido en auténticos símbolos del formato.
Manu, madrileño, acaba de alcanzar las 410 entregas, mientras que Rosa suma ya 280 programas, consolidándose como la mujer con más participaciones en la historia del concurso.
En la última entrega emitida en plena Nochebuena, ambos firmaron un empate en el Rosco que dejó a la audiencia con el corazón en un puño.
Rosa volvió a rozar el mayor bote jamás entregado en Pasapalabra por segunda vez, confirmando que está más cerca que nunca de hacer historia.
Sin embargo, pese a la tensión creciente y a la expectación diaria, todo apunta a que el bote no caerá antes de que termine el año, lo que añade aún más dramatismo a cada tarde.
La presencia de invitados especiales contribuyó a elevar todavía más el interés del programa.
Entre ellos destacaron Cristina Pedroche y Alberto Chicote, dos de los rostros más reconocibles de la Nochevieja televisiva, que visitaron el plató junto a Juan Peña y Mabel Lozano.
Su paso por Pasapalabra no solo dejó momentos de humor y complicidad, sino también algunas confesiones que han encendido las redes sociales.

Roberto Leal no dejó pasar la oportunidad de sonsacar información sobre las Campanadas, uno de los acontecimientos televisivos más esperados del año.
Tras un divertido pique en La Pista, el presentador fue directo al tema que cada diciembre monopoliza titulares: el vestido de Cristina Pedroche.
Fiel a su estilo enigmático, la presentadora lanzó una declaración que ha disparado todo tipo de teorías.
“Este año he querido romper con todo y empezar una nueva era.
Rompo con el pasado, vais a ver a una nueva Pedroche, hecha de mí misma pero más fuerte, más segura”, confesó ante la atenta mirada de Leal y el asombro de sus compañeros.
Pedroche, que afronta su duodécima Nochevieja consecutiva al frente de las Campanadas junto a Chicote, dejó claro que lo que se verá en la Puerta del Sol marcará un antes y un después en su trayectoria.
Sin desvelar detalles concretos, sus palabras apuntan a un cambio radical respecto a sus estilismos anteriores, que durante años han generado debate, polémica y una repercusión mediática sin precedentes.
La promesa de “romper con todo” ha sido suficiente para avivar la expectación y convertir su vestido en uno de los grandes misterios de fin de año.
Alberto Chicote, por su parte, aportó una visión más práctica y cercana sobre cómo se vive la retransmisión desde dentro.
El chef explicó que, aunque desde fuera pueda parecer que hay largos tiempos de espera, las horas previas a las Campanadas están llenas de actividad.
“Aunque hay mucho tiempo por delante, la verdad es que no paramos de hacer cosas”, comentó, dejando entrever el intenso trabajo que hay detrás de los pocos minutos que finalmente ve el espectador.

El cruce entre el fenómeno de Pasapalabra y la magia de la Nochevieja refleja el excelente momento que vive Antena 3 en el cierre del año.
Mientras millones de espectadores siguen cada tarde el duelo entre Manu y Rosa soñando con el bote millonario, otros tantos cuentan los días para descubrir cómo será la nueva “era Pedroche” desde la Puerta del Sol.
Ambos acontecimientos comparten un elemento clave: la capacidad de mantener al público en vilo y generar conversación constante.
Rosa Rodríguez se ha convertido en la gran esperanza para quienes desean ver caer el mayor bote de la historia del concurso.
Su serenidad, rapidez mental y sangre fría en el Rosco han sido clave para mantenerse al límite del triunfo.
Manu Pascual, por su parte, sigue demostrando por qué es considerado un auténtico titán del formato, acumulando hitos y resistiendo con una regularidad asombrosa.
Cada empate, cada fallo y cada acierto se vive como una final anticipada.
Mientras tanto, Cristina Pedroche vuelve a demostrar que domina como nadie el arte de la expectación.
Sin mostrar una sola imagen ni dar pistas concretas, ha conseguido que su vestido vuelva a ser tema central días antes de Nochevieja.
Su discurso de cambio, fortaleza y ruptura con el pasado conecta con una imagen más madura y segura, pero sin perder el magnetismo que la ha convertido en protagonista absoluta de las Campanadas durante más de una década.
Con el año a punto de despedirse, Antena 3 reúne emoción, récords y misterio en una combinación perfecta.
Un Rosco que puede cambiar la vida de dos concursantes y un vestido que promete hacer historia vuelven a demostrar que, cuando la televisión logra generar ilusión colectiva, el país entero se queda mirando la pantalla.
