La periodista Germania Rodríguez acusa a José Luis Rodríguez Zapatero de favorecer al régimen chavista y lo califica como “uno de nuestros torturadores”.
La periodista venezolana Germania Rodríguez ha levantado la voz en un contundente mensaje a través de su perfil en X, desmontando el relato que intenta presentar a José Luis Rodríguez Zapatero como un mediador esencial en la liberación de presos políticos en Venezuela.
Rodríguez, con una firmeza notable, ha rechazado categóricamente esta versión, acusando al expresidente español de haber favorecido al régimen chavista durante años, alejándose de cualquier defensa real de los derechos humanos.
“José Luis Rodríguez Zapatero pasará a la historia de Venezuela como uno de nuestros torturadores”, afirmó Rodríguez sin titubear.
Esta declaración, cargada de peso, resuena en un contexto donde las acusaciones de complicidad y blanqueo político son cada vez más frecuentes.
La periodista ha señalado que la reciente afirmación de Zapatero sobre haber ayudado a liberar a los presos políticos es una falacia.
“¡Caretabla! No lo olvidaremos”, añadió con una dureza que refleja la frustración de muchos venezolanos que han sido testigos de la represión sistemática en su país.
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Acompañando su mensaje, Germania Rodríguez compartió un enlace a una investigación que detalla el papel de Zapatero como supuesto mediador desde 2016.
Según este relato, lo que comenzó como un intento de diálogo político se transformó en una red de influencia que, lejos de facilitar una transición democrática, benefició al régimen de Nicolás Maduro y a sectores del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
“Esa mediación no condujo a una transición democrática, sino a un fortalecimiento del chavismo en momentos clave”, subrayó Rodríguez, enfatizando la falta de resultados tangibles en favor de la oposición.
El texto difundido por la periodista también recuerda que Zapatero actuó en connivencia con figuras centrales del régimen, como Jorge y Delcy Rodríguez.
“Llegó incluso a presionar y amenazar a representantes de la oposición cuando se negaron a aceptar acuerdos que consideraban fraudulentos”, afirmó.
Esta acusación resuena con fuerza, reflejando el descontento de aquellos que han sufrido en carne propia las consecuencias de un régimen que se aferra al poder a través de la represión.
Mientras tanto, Rodríguez no omite mencionar el papel de Zapatero como “observador internacional” en procesos electorales muy cuestionados.
“Mientras observadores críticos fueron expulsados del país, él participó, consolidando su imagen de aliado del poder”, destacó.
Esta observación pone de relieve la percepción generalizada de que la intervención de Zapatero no fue más que una fachada para legitimar un régimen que ha sido objeto de múltiples denuncias por violaciones a los derechos humanos.

El silencio de Zapatero ante las exigencias internacionales de transparencia ha sido otro punto crítico en la acusación de Rodríguez.
“Su silencio retrata su papel en este entramado”, afirmó, sugiriendo que su actitud pasiva ante la represión ha contribuido a la perpetuación del régimen.
Para ella, la presentación de Zapatero como un artífice de liberaciones políticas es una maniobra política que ignora años de complicidad y represión.
La denuncia de Germania Rodríguez no solo pone a Zapatero en el centro de la polémica, sino que también refuerza la crítica de quienes sostienen que su legado en Venezuela está marcado por la cercanía al régimen chavista, no por la defensa de las víctimas.
“Este intento de blanqueamiento político es inaceptable”, concluyó, dejando claro que la lucha por la justicia y la verdad continúa.
En un contexto donde la política y los derechos humanos están intrínsecamente ligados, las palabras de Rodríguez resuenan como un llamado a la reflexión.
La historia de Venezuela, marcada por la lucha por la libertad y la justicia, no debe ser tergiversada ni olvidada.
La valentía de quienes se atreven a hablar y a denunciar la complicidad es fundamental para construir un futuro donde la verdad y los derechos humanos prevalezcan.
