Una afirmación sobre supuestas “ruedas cuadradas” en Mañaneros 360 desató una fuerte polémica y una avalancha de críticas de expertos ferroviarios y espectadores.

La controversia ha estallado en el programa de televisión Mañaneros 360, presentado por Javier Ruiz, tras una intervención de la periodista Mónica González que ha dejado a muchos espectadores y expertos perplejos.
En medio de un debate sobre el trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, González, autoproclamada “experta ferroviaria”, ha planteado una teoría sorprendente sobre las causas del siniestro.
“Las ruedas del tren no son cilíndricas, son como una especie de cuadrado”, afirmó González, generando una oleada de críticas en redes sociales y entre profesionales del sector ferroviario.
Esta declaración, carente de fundamento técnico y sin respaldo de datos concretos, ha sido rápidamente desmentida por ingenieros y maquinistas que consideran que tal afirmación no solo es incorrecta, sino que también desvía la atención de los problemas reales que afectan a la infraestructura ferroviaria.

Mientras se acumulan las denuncias de los sindicatos sobre el deterioro de las vías y las deficiencias en el mantenimiento del tramo donde ocurrió el accidente, la intervención de González ha sido vista como un intento de absolver al Ministerio de Transportes de Óscar Puente.
“Es inverosímil que se presente una hipótesis tan absurda en un momento tan crítico”, comentó un ingeniero ferroviario en Twitter, reflejando el sentir de muchos en el sector.
El contexto de esta declaración ha añadido aún más polémica.
Coincidiendo con la intervención, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, había instado a los ciudadanos a informarse exclusivamente a través de “medios oficiales”.
Para muchos, lo visto en Mañaneros 360 ha reforzado la percepción de que ciertos espacios de la televisión pública están más interesados en defender al Ejecutivo que en ofrecer un análisis crítico y riguroso de los hechos.
Las redes sociales han estallado en críticas, señalando tanto a Mónica González como al programa de Javier Ruiz.
“Es un nuevo tropiezo informativo que no podemos permitir”, expresó un usuario en Twitter, mientras que otros compartían memes y comentarios sarcásticos sobre las “ruedas cuadradas”.
La explicación de González se ha convertido en un símbolo del descrédito que rodea a un relato que intenta justificar lo injustificable, mientras las víctimas del accidente y sus familias continúan esperando respuestas claras y responsables.
“¿Cómo se puede hablar de ruedas cuadradas en un contexto tan serio?”, se preguntó un maquinista en una entrevista.
“Esto no solo es una falta de respeto hacia las víctimas, sino también hacia todos los que trabajamos en el sector y sabemos lo que realmente está en juego”.
La indignación se ha extendido, y muchos exigen una rectificación pública por parte de González y una disculpa del programa.
A medida que la polémica crece, los líderes políticos también han comenzado a reaccionar.
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, criticó la falta de rigor en los medios públicos y exigió una mayor responsabilidad en la información que se presenta a los ciudadanos.
“No podemos permitir que la desinformación se convierta en la norma en un tema tan delicado”, afirmó Ayuso en un acto reciente.

La situación ha llevado a un debate más amplio sobre la calidad del periodismo en la televisión pública y la necesidad de una mayor formación y rigor en la presentación de información técnica.
“Es fundamental que los periodistas entiendan lo que están diciendo, especialmente en temas que pueden afectar la seguridad de las personas”, comentó un experto en comunicación.
Mientras tanto, la audiencia de Mañaneros 360 ha comenzado a cuestionar la credibilidad del programa.
“No sé si volveré a ver este programa después de lo que escuché”, dijo un espectador en un foro de discusión.
“Es preocupante que se permita que se difundan teorías tan absurdas sin una base sólida”.
La controversia de las “ruedas cuadradas” no solo ha puesto en tela de juicio la profesionalidad de algunos periodistas, sino que también ha reavivado el debate sobre la responsabilidad de los medios de comunicación en la era de la desinformación.
A medida que la historia se desarrolla, muchos esperan que se tomen medidas para garantizar que tales errores no se repitan en el futuro.
La tragedia del accidente ferroviario de Adamuz sigue siendo un recordatorio de la importancia de la precisión y la responsabilidad en el periodismo, especialmente cuando se trata de la vida de las personas.