La Princesa Leonor sobrevuela el Mar Menor a los mandos de un Pilatus: así está siendo su formación en San Javier

La Princesa ha llevado a cabo una de las maniobras que más le ha costado en su formación en la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier, en Murcia.

 

leonor

 

La imagen de la Princesa Leonor a los mandos de un Pilatus PC-21 sobrevolando el Mar Menor ya forma parte de esos momentos que marcan un antes y un después en la historia reciente de la Casa Real.

A sus 20 años y en plena recta final de su formación militar, la heredera al trono ha demostrado que su papel como futura reina no será simbólico ni protocolario: será, según se ve, una figura preparada, disciplinada y dispuesta a asumir riesgos reales.

Y este último episodio en la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier, en Murcia, lo confirma con una fuerza casi cinematográfica.

Desde que comenzó su periplo castrense —primero en el Ejército de Tierra, luego en la Armada y ahora en el Aire—, la formación de Leonor ha sido observada con lupa.

No solo por su relevancia institucional, sino porque su trayectoria representa un nuevo modelo de monarquía: más técnica, más expuesta, más exigente. Y lo ocurrido en los últimos días es un ejemplo perfecto de esa transformación.

La joven ha dado un paso que, según quienes la han visto en persona y la acompañan en el día a día, le imponía un “cierto respeto”: pilotar por sí misma un avión de instrucción en una de las maniobras más delicadas de todo el programa.

El encargado de desvelar los detalles fue el periodista Pedro Jota Fernández, quien confirmó que la princesa ha llevado a cabo por primera vez maniobras reales de vuelo sobre el Mar Menor a bordo del Pilatus PC-21, el modelo más avanzado utilizado actualmente por la Academia.

“Le daba respeto, pero lo ha conseguido”, comentó, subrayando que este hito supone un avance clave en su formación.

No es casual que el propio rey Felipe VI, piloto experimentado y apasionado de la aviación, la advirtiera meses atrás de que esta etapa sería “la más exigente” de todas.

 

leonor recibe una formacion explicativa en un avion en su llegada a la academia general del aire de san javier de la mano de un instructor

 

Y parece que padre no exageraba. No hace ni una semana que Leonor estaba practicando ejercicios de supervivencia, evasión, resistencia ante captura y extracción en entornos hostiles: pruebas durísimas que, según militares veteranos, “ponen a cualquiera al límite físico y mental”.

Todavía con aquellas heridas en la memoria —las metafóricas y quizá alguna literal—, se ha lanzado ahora a una prueba donde la precisión y la sangre fría lo son todo.

Aun así, lo más llamativo es la forma en que se comporta dentro de la academia. Según fuentes internas, Leonor intenta pasar completamente desapercibida. No quiere un trato diferente, no quiere privilegios, y hace todo lo posible para ser “una más”.

Quienes comparten formación con ella cuentan que suele colocarse en las filas de atrás, que no exige ninguna atención especial y que incluso los profesores, si no se fijan demasiado, pueden olvidar que están ante la futura jefa de Estado.

Una actitud que sorprende y que desmonta muchos prejuicios en torno a la figura de los herederos reales.

Sin embargo, esta vocación de discreción tiene un precio: Leonor se deja ver muy poco por la ciudad y pasa muchísimas horas estudiando en su habitación. Mucho más que en Zaragoza o en Pontevedra, donde su presencia en la vida diaria de las academias fue más evidente.

Murcia, en cambio, la ha transformado en una figura casi invisible fuera del recinto militar. Al parecer, no se debe a un aumento de la vigilancia, sino a su propia autoexigencia.

La princesa sabe que el Aire es la etapa más compleja, la que más horas requiere y la que menos margen de error permite. Y ha decidido tomársela completamente en serio.

 

La Princesa Leonor sobrevuela el Mar Menor: "Le daba cierto respeto, pero lo ha conseguido"

 

Mientras la aeronave corta el cielo sobre el Mar Menor y ella sostiene el mando con una mezcla de concentración y tensión contenida, es posible imaginar el vértigo de la maniobra.

Pilotar un Pilatus no es cosa menor. Es un avión rapidísimo, extremadamente sensible, diseñado para aspirantes a pilotos de caza.

Solo subir al asiento del piloto ya es en sí un examen. Ejecutar maniobras sobre un entorno real es una prueba que muchos tardan semanas en superar con plena confianza.

Y sin embargo, ahí estaba Leonor, enfrentándose al reto con la determinación que quienes la han tratado describen como “férrea”, casi sorprendente para su edad.

Los instructores valoran su disciplina, sus compañeros hablan de una chica que escucha, que pregunta lo justo y que se esfuerza más que nadie. No busca destacar, pero destaca sin querer.

Esta etapa no solo la convierte en una futura reina con preparación militar completa, sino que también fortalece su imagen pública.

Una imagen que combina juventud, responsabilidad y compromiso en una época en la que la ciudadanía exige más que nunca transparencia y rigor a sus instituciones.

Su esfuerzo en San Javier no es una pose: es trabajo real, sudor real, miedo real… y superación real.

 

Princesa Leonor inicia en San Javier un exigente plan de formación militar con simuladores y vuelos hasta 2026

 

La maniobra sobre el Mar Menor es solo un capítulo más de un proceso que terminará pronto, pero que dejará huella en su futura manera de liderar.

Cada hora de vuelo, cada ejercicio extremo, cada noche de estudio solitario añade capas a la personalidad de una heredera que no quiere que la vean como una figura decorativa. Quiere ser una líder formada en la realidad, no en los libros de protocolo.

Quizá por eso su historia en San Javier despierta tanta curiosidad. Porque hay algo profundamente humano en verla enfrentarse a sus miedos como cualquier otra joven aspirante, mientras carga con un destino que ninguna otra persona de su edad soporta sobre los hombros.

Porque no hay simulación posible en un avión real, en una maniobra real, en un riesgo real.

Y porque, sin decirlo, Leonor parece estar enviando un mensaje: la corona del futuro no se hereda, se entrena.

Related Posts

Our Privacy policy

https://noticiasdecelebridades.com - © 2026 News