La cantante cierra un año fantástico en lo profesional como presentadora de las Campanadas de TVE junto a Estopa

Chenoa, la artista argentina que se convirtió en un ícono de la música y la televisión española, cierra un año lleno de éxitos profesionales, pero su vida personal sigue siendo un camino lleno de desafíos y momentos difíciles.
Desde que apareció por primera vez en la televisión hace casi 25 años, en la primera edición de ‘Operación Triunfo’, su carrera no ha dejado de crecer, abarcando desde la música hasta su faceta como presentadora, alcanzando hoy un punto culminante al dar las Campanadas de TVE junto a Estopa.
Sin embargo, detrás de la voz potente y la imagen segura, se esconde una historia de lucha, superación y dolor que pocos conocen.
Nacida en Mar del Plata, Argentina, en 1975 bajo el nombre de María Laura Corradini Falomir, Chenoa vivió sus primeros años en un contexto complicado marcado por la dictadura y la guerra de las Malvinas.
Su familia tuvo que huir para protegerse, llegando a Mallorca en 1983 con apenas recursos y la necesidad de empezar de cero.
“Gracias a Dios, Mallorca fue… por eso yo le debo tanto, porque para mí es la tierra que me ha dado la oportunidad de crecer y de ser mallorquina, que es como me considero”, recordó la cantante, subrayando la influencia de sus padres, quienes trabajaban incansablemente para sacar adelante a la familia.
“El espíritu de lucha se mama en casa y se mama con las circunstancias”, añadió, dejando claro que su carácter y determinación se forjaron desde la infancia.
Su llegada a España no fue sencilla.
Adaptarse a un nuevo país implicó enfrentarse al acoso escolar.
Chenoa sufrió bullying debido a su acento argentino y sus raíces extranjeras.
“Me decían ‘sudaca’, ‘panchita’, escuché de todo.
A los 8 años los niños iban al comedor y yo comía sola en las escaleras”, contó, revelando que estos momentos la llevaron a desarrollar una coraza y a una adolescencia rebelde: se rapó el pelo, adoptó un estilo más ‘rocker’ y llegó a repetir curso.
Sin embargo, la presencia y apoyo de su madre jugaron un papel clave para manejar las dificultades y mantener la esperanza.

Chenoa saltó a la fama en 2001 con su participación en ‘Operación Triunfo’, donde su nombre artístico, derivado del primer grupo que tuvo y del poblado de Illinois llamado Chenoa, capturó la atención del público.
Su apodo simboliza una “paloma” o “nube blanca” y rápidamente se convirtió en un sello distintivo, separándola de su identidad real, María Laura Corradini, y convirtiéndola en un referente musical en España.
Más allá de su vida profesional, los romances y relaciones sentimentales de Chenoa siempre han estado bajo la lupa.
Su relación con David Bisbal y su posterior ruptura marcaron un antes y un después en la percepción pública de la cantante.
También se le vincularon romances con el actor Álex González, el cantante David de María y empresarios como Alain Cornejo y Curi Gallardo.
Finalmente, en 2019, contrajo matrimonio con el urólogo Miguel Sánchez Encinas en una ceremonia íntima en Mallorca, pero apenas un año después, la pareja anunció su separación definitiva.
Chenoa aclaró que los rumores sobre conflictos de agenda eran falsos y que ambos mantenían una relación cordial.
En el ámbito profesional, Chenoa ha sabido reinventarse constantemente.
Tras su éxito en la música, se convirtió en jurado de ‘Tu cara me suena’ y más recientemente ha debutado como presentadora en varios formatos de TVE.
Este año condujo ‘The Floor’, un concurso que combina palabras e imágenes de distintas temáticas, y ‘Dog House’, en el que vivió la experiencia de un albergue de animales, mostrando un lado más cercano y humano de su personalidad.
Finalmente, el reconocimiento llegó con su participación en las Campanadas de La 1, un hito que consolida su trayectoria televisiva y refleja la confianza de la cadena en su capacidad de conectar con el público.

A sus 50 años, Chenoa se mantiene activa y en plena forma, demostrando que su éxito no es solo un producto de la fama, sino de la resiliencia y la dedicación que ha demostrado desde su infancia.
Su historia de vida, marcada por la adversidad, el acoso y las rupturas, contrasta con la imagen brillante que se ve en televisión, pero es precisamente esta combinación de talento y humanidad la que la convierte en un ícono admirado y respetado.
Hoy, Chenoa representa mucho más que una estrella de la música: simboliza la lucha por superar las dificultades, la capacidad de reinventarse y la fuerza de seguir adelante pese a las adversidades.
Su voz, su carisma y su historia personal conectan con millones de personas que encuentran en ella no solo entretenimiento, sino también inspiración y un ejemplo de vida.
La cantante que comenzó como una joven con sueños y miedos en Argentina ha logrado construir un legado que trasciende la música y la televisión.
Chenoa no solo ha ganado premios y aplausos, sino también el respeto por su autenticidad y su capacidad de enfrentar la vida con valentía.
En un mundo donde las estrellas muchas veces se olvidan de sus raíces, Chenoa recuerda que la fuerza viene de la historia personal, y que la verdadera fama reside en mantenerse fiel a uno mismo mientras se deja huella en quienes la siguen.
