Cayetana Álvarez de Toledo expresó su pésame por las víctimas del accidente de Adamuz y exigió explicaciones, defendiendo que pedir responsabilidades es una forma de honrar a los fallecidos.

Cayetana Álvarez de Toledo, destacada figura política y portavoz del Partido Popular, ha ofrecido una contundente declaración sobre el reciente accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba, que dejó un saldo trágico de 46 muertos y más de 150 heridos.
En su intervención, Álvarez de Toledo no solo expresó su pésame a las familias de las víctimas, sino que también cuestionó la gestión del actual gobierno, liderado por Pedro Sánchez, y la responsabilidad del ministro de Transportes, Óscar Puente.
“Las decisiones que toman los políticos afectan a todos los ámbitos de la vida de las personas”, comenzó diciendo Álvarez de Toledo, enfatizando la importancia de que los líderes políticos sean los más honestos y competentes.
“¿Lo son? ¿Lo han sido? Estas preguntas son siempre relevantes, especialmente tras una tragedia de tal magnitud”, agregó con firmeza.

La política, según Álvarez de Toledo, debe estar al servicio de la verdad y la justicia, y no puede ser un espacio donde el dolor de las víctimas se convierta en una mordaza.
“Exigir explicaciones no equivale a despreciar el dolor de las víctimas, al contrario, equivale a honrarlas”, afirmó, subrayando la necesidad de investigar a fondo las causas del accidente.
“El mantenimiento de las vías ferroviarias forma parte del núcleo esencial de las responsabilidades de un gobierno, porque de ello depende la vida de los ciudadanos”.
La portavoz del PP criticó la hipótesis inicial sobre la rotura de la vía, que había sido desestimada por Puente.
“¿Cómo es posible que una vía recién renovada se pueda romper así?”, cuestionó, recordando que se habían gastado 700 millones de euros en su renovación hace apenas ocho meses.
“Esto requiere una investigación a fondo”, insistió, señalando que la corrupción siempre tiene consecuencias fatales.

Álvarez de Toledo no escatimó en señalar que la gestión del Ministerio de Transportes bajo la dirección de Sánchez ha sido desastrosa.
“Convirtieron el ministerio en un cortijo donde se producían mordidas y amaños”, declaró, refiriéndose a la detención del anterior ministro por corrupción.
“Hoy, la expresidenta de ADIF está imputada por malversación y cohecho.
Estos eran los máximos responsables en la época de las adjudicaciones y obras”.
La política de enchufismo y el desprecio al mérito son, según ella, características de la actual administración.
“La fidelidad sectaria prevalece sobre la capacidad técnica”, afirmó, criticando la falta de expertos en posiciones clave.
“El actual ministro de Transportes, por ejemplo, no se ha centrado en la gestión, sino en la polarización y el hostigamiento”.
En un momento de su discurso, Álvarez de Toledo recordó que, tras el accidente, Puente se dedicó a bloquear a aquellos que no compartían su visión política en redes sociales.
“Un ministro debe tener su cuenta abierta para todos, no solo para los que están de su lado”, señaló, advirtiendo sobre la falta de transparencia y comunicación del gobierno.

La corrupción, la falta de rendición de cuentas y el desprecio por la verdad son, según ella, elementos que han llevado a España a una “declinación” preocupante.
“Estamos en un proceso de degradación vertiginoso”, afirmó, citando las palabras del presidente Feijóo: “El estado de las vías es el reflejo del estado de la nación”.
“Los ciudadanos se preguntan: ¿qué han hecho con nuestro dinero?”, interpeló Álvarez de Toledo, resaltando que, a pesar de que España crece por encima de la media europea, los servicios públicos están cada vez peor.
“España ha descarrilado”, concluyó, dejando claro que la situación actual es insostenible.
La intervención de Cayetana Álvarez de Toledo no solo fue un llamado a la acción y a la responsabilidad, sino también un recordatorio de que la política debe ser un espacio de verdad y justicia, donde las vidas de los ciudadanos no se vean comprometidas por la corrupción y la ineficacia.
Su discurso resonó con fuerza, exigiendo respuestas y una mayor responsabilidad por parte de aquellos que ocupan cargos de poder.