Juan Carlos Monedero reaccionó nervioso tras la detención de Nicolás Maduro, difundiendo mensajes alarmistas y críticas contra Estados Unidos en redes sociales.

Juan Carlos Monedero ha mostrado una clara reacción de nerviosismo tras la reciente detención de su amigo Nicolás Maduro, el líder venezolano que ha sido objeto de numerosas controversias y críticas a nivel internacional.
En un intento por defender su postura y el régimen chavista, Monedero ha optado por difundir mensajes alarmistas en las redes sociales, específicamente en la plataforma X, donde ha lanzado acusaciones contra Estados Unidos.
En su mensaje, Monedero sostiene que Washington está “robando” para mantener su nivel de vida y cuestiona abiertamente su capacidad económica y militar.
El tono de su tweet ha generado una oleada de críticas y ha vuelto a situarlo en el centro de la polémica política.
En su publicación, Monedero afirmó que “Estados Unidos tiene petróleo solo para seis años” y que ya no puede competir con China ni en lo militar ni en lo tecnológico.
Afirmó que la forma en que Estados Unidos sostiene su nivel de vida es mediante el robo, y añadió que ignorar esta realidad es de “idiotas”.
Además, lanzó una provocativa pregunta: “Si Trump hace lo impensable, como secuestrar a un presidente, ¿no es hora de que todos los países hagan también cosas impensables para pararle los pies?”.
Estas declaraciones evidencian una clara reacción defensiva de Monedero, quien ha sido un firme defensor del régimen de Maduro.
Sin embargo, su discurso ha tenido una vida corta, ya que la herramienta de verificación de X ha desmentido sus afirmaciones con un mensaje contundente: “No es cierto que a Estados Unidos le quede petróleo para solo seis años.
Solo uno de los 50 estados, Texas, ya garantiza mayor producción que la que indica el Sr.
Monedero.
En Estados Unidos hay 32 estados que producen petróleo”.
Esta rectificación pública ha puesto de manifiesto la falta de datos que respalden sus acusaciones.

Lejos de corregir su postura, Monedero había reaccionado previamente a la detención de Maduro con otro mensaje cargado de consignas.
En este, expresó que “Estados Unidos piensa que el mundo es suyo y que puede hacer con sus pueblos lo que le dé la gana.
No lo podemos permitir.
Mi rechazo más profundo a este ataque a Venezuela”.
Para muchos analistas, estas declaraciones son un reflejo del nerviosismo de un dirigente que se siente políticamente acorralado tras la caída del régimen que siempre ha defendido.
Monedero, junto a figuras como José Luis Rodríguez Zapatero y Pablo Iglesias, ha sido un destacado defensor del chavismo durante años.
Sin embargo, sus críticos han señalado que han existido sospechas persistentes sobre la financiación internacional de Podemos en sus inicios y sobre los vínculos de algunos de sus dirigentes con Venezuela e Irán, acusaciones que el partido ha negado rotundamente.
En el caso de Monedero, también se le ha reprochado su cercanía personal con Hugo Chávez y con Maduro, así como su papel como asesor del régimen, una relación que ha sido objeto de debate público durante años.
La imagen de Monedero bailando junto a Maduro tras las últimas elecciones venezolanas, unos comicios ampliamente cuestionados, ha vuelto a circular en redes sociales como símbolo de esa complicidad política.
Hoy, con Maduro detenido y sus apoyos internacionales bajo la lupa, los mensajes de Monedero sin respaldo factual refuerzan la percepción de un dirigente acorralado, cada vez con menos credibilidad y con un discurso que se desmorona ante la verificación de los hechos.

El contexto político actual en Venezuela y el impacto de la detención de Maduro han llevado a Monedero a adoptar una postura cada vez más defensiva, intentando sostener un discurso que, a medida que avanza la situación, parece perder fuerza.
La incertidumbre sobre el futuro de la política venezolana y la caída de uno de sus principales aliados han dejado a Monedero en una posición delicada, donde la falta de apoyo y la presión de la opinión pública podrían estar afectando su capacidad para influir en el debate político.
En este escenario, las intervenciones de otros líderes políticos también han cobrado relevancia, con figuras de diferentes partidos expresando sus opiniones sobre la situación en Venezuela y el papel de Estados Unidos en la región.
La polarización del discurso y el clima de tensión política han llevado a un aumento en la retórica, donde cada declaración se convierte en un campo de batalla ideológico.
La situación de Monedero es un reflejo de un momento crítico en la política española y latinoamericana, donde las alianzas y los discursos se ven desafiados por la realidad de los hechos.
La figura del político, que alguna vez fue un referente para muchos, ahora enfrenta un futuro incierto, marcado por la pérdida de credibilidad y el cuestionamiento de sus afirmaciones.
